miércoles, 10 de septiembre de 2014

Análisis Reforma Tributaria 2014

por: Juan Fernando Sanin, Medellín, 8 de Septiembre de 2014


El gobierno Nacional, en su afán de tapar el hueco fiscal que el exceso de gasto público (burocratización, casas gratis, indemnizaciones, contratos a periodistas, etc) le causó, tiene un borrador de reforma tributaria, que probablemente presentarán esta semana y que comenzaría a operar a partir del 1 de Enero del 2015. Es decir para la declaración de renta correspondiente a este año.

Entre los puntos que ha mencionado el ministro se destacan:

Impuesto de patrimonio. Hasta el 2013 existía un impuesto transitorio sobre el patrimonio. Ese impuesto era para los patrimonios superiores a 1000 millones, los cuales pagaban el 1.5%. Un patrimonio de 1000 millones pagaba 15 millones de impuesto.
Pretende el ministro de hacienda, enemigo declarado de la clase media, que para la declaración de renta de 2014, la base para el cobro del impuesto de patrimonio se reduzca a 750 millones y que la tarifa se suba a 2,25%.
A manera de ejemplo, alguien que tenga un patrimonio líquido a 31 de diciembre de 2014, de 750 millones, pagará el año entrante, sólo por patrimonio 17 millones de pesos.

El impuesto al patrimonio constituye en si un despojo, ya que toda la renta, cuya acumulación permitió llegar a patrimonios mayores o iguales a 750 millones, pagaron renta, una tasa muy alta, en su debido tiempo. El impuesto al patrimonio es de por sí, una medida regresiva que implica una doble tributación.
Hay que tener en cuenta que en las grandes ciudades de Colombia, especialmente Bogotá y Medellín, ha habido un incremento desproporcionado en los avalúos catastrales, lo cual ha implicado que muchos patrimonios, que desde el punto de vista del uso, continúan siendo iguales, hoy están sobre avaluados y por consiguiente el tope de 750 millones, no implica que las personas hayan mejorado su capacidad económica.

Es probable que si este esperpento de reforma tributaria se llegara a materializar, los efectos de la misma podrían ser contrarios a lo que espera el gobierno. Podemos mencionar los siguientes efectos negativos:

1.     La gente trataría de ocultar su patrimonio, lo cual implica que mucho efectivo se va a guardar en las casas. Los ahorros en CDT, con un rendimiento tan bajo y cuya acumulación podría ayudar a llegar al tope de los 750 millones, ya no existirían más. Esto a su vez favorecería el préstamo de dinero a interés en forma privada, con las consecuencias que eso trae: menos impuestos para el gobierno, menos bancarización y la formación de paraejercitos de cobro.

2.     Otra consecuencia que traería este impuesto sobre el patrimonio de las personas naturales, sería la compra ilegal de oro y piedras preciosas, para esconder en la casa. Después de la segunda guerra mundial y hasta los años 70s, los Europeos, por miedo a lo que les pasó durante la 2ª guerra mundial, que los bancos no respondieron por los ahorros, se dedicaron a comprar y guardar en la casa oro, plata, piedras preciosas y joyas. Igual sucedería si se aprueba este impuesto regresivo.

3.     Otra consecuencia la existencia de este impuesto, implicaría una fuga de capitales masiva. Las personas que nunca ni siquiera se lo han imaginado, posiblemente abrirán cuentas en dólares en Panamá, Miami y otros paraísos fiscales.

4.     Finalmente, este impuesto, para el caso del aparato productivo, se trasladaría íntegramente, aun con ventaja, al consumidor final. Igualmente desestimularía la inversión nacional y extranjera, lo cual a su vez se reflejaría en menos producción, mas carestía y mas desempleo.

El segundo apoyo de la reforma tributaria propuesta por Cárdenas es que se deja en forma permanente el impuesto del 4 por mil, a las transacciones bancarias.
Sobre este impuesto no voy a hacer mucho énfasis, porque ANIF y todas las instituciones financieras saben y lo han afirmado por años, que es un impuesto que desestimula la bancarización y por tanto la informalidad. Igualmente es un impuesto antitécnico y regresivo, que quiene mas los pagamos, somos quienes pertenecemos a las clases media y popular.

El tercer pilar de la reforma es que se subiría la totalidad de los porcentajes actuales del IVA.
Otro impuesto regresivo, pues paga lo mismo por una libra de arroz, quien está en condición de indigencia y quienes viven en los castillos de Cundinamarca y el resto del País. Es un impuesto, que en la mayoría de los casos, se paga en forma igual, por cualquiera que sea el consumidor, sin importar ingresos ni clase social.

El proyecto es muy extenso. Hay que estar atentos, porque no es raro, que trate de poner retefuente a las ya maltrechas pensiones.

El borrador tiene 650 artículos y es sumamente extenso.



Juan Fernando Sanin

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