miércoles, 4 de enero de 2017

¿Habrá remedio para la corrupción?

kienyke.com, , Por:  enero 2, 2017


Margarita Londoño

La única otra cruzada nacional que debería asumirse con la misma fuerza con la que el presidente Santos asumió la búsqueda de la paz, sería la de derrotar la corrupción que ha alcanzado niveles asombrosos, rompiendo parámetros que ni se imaginaba Julio Cesar Turbay cuando llamaba a llevarla a “sus justas proporciones”.
Dos casos nos escandalizaron el año que terminó, el robo descarado de Reficar y la coima de Odebrecht. No es que hayan sido los únicos, tuvimos muchos más, como el robo de los alimentos escolares en la Guajira y los desfalcos de las EPS para solo mencionar los más tristemente célebres. Pero es que entre los sobrecostos de Reficar y los sobornos de Odebrecht para que les adjudicaran obras monumentales, suman los que vale una reforma tributaria, esa que nos va a sacar lágrimas a partir del año que comienza.
El país tiene que reflexionar en serio sobre este asunto. ¿Cómo detener esas venas rotas de despilfarro, malas decisiones y robo descarado? Los anuncios no parecen asustar a los corruptos, muchos dispuestos a lo que sea, inclusive un canaso con tal de llenarse los bolsillos.  Además las investigaciones avanzan a paso de tortuga, mientras esos ladrones de cuello blanco corren como liebres.
Para empezar su período como fiscal, Nestor Humberto Martínez anunció que sería implacable con los corruptos. Una de las medidas que mencionó que tomaría fue la de extradición, como eso sirviera de algo. Nuestra prensa reprodujo el pomposo anuncio sin cuestionarlo pero ya va siendo hora de que empecemos a pedirle resultados al doctor Martínez.
La promesa de extradición suena bien, pero es completamente inútil  y sobre todo inaplicable, pues esa figura que se utiliza cuando los delitos afectan a otro país o han sido cometidos en el exterior. ¿Pero cuál robo de los que se conocen le interesa, por ejemplo a Estados Unidos o a Francia, o a China? Digamos que los que se robaron Reficar fueran investigados en serio y encontrados culpables ¿A dónde los enviaría el fiscal Si la platica que se perdió fue colombiana y el lugar del delito fue Cartagena?
Ese anuncio bobalicón sirvió para iniciar con frases rimbombantes una fiscalía que pocos resultados ha mostrado en cuanto a corrupción se refiere. Y mientras la justicia no sea eficaz en buscar esos ladrones empotrados en la administración pública la corrupción seguirá disparada.
Lo de Odebrecht insulta también nuestra sensibilidad de paga impuestos. Que todo un ex presidente como Uribe reconozca que un alto funcionario de su gobierno recibió sobornos por más de 6 millones de dólares es algo inaudito porque significa que las grandes obras que le adjudicaron  a la firma brasilera están totalmente viciadas como estuvieron las de los Nule en su momento.
Es por todo esto que resulta indispensable que este sea el año de la lucha a la corrupción, que sea el compromiso del gobierno Santos para finalizar su gobierno y que se la juegue la fiscalía mostrando resultados con castigos ejemplares.
Las instituciones se degradan cuando sus recursos se utilizan para enriquecer a unos pocos, se pierde credibilidad y se deslegitima la democracia. Un país corrupto es tan grave como un país en guerra, así que llegó el momento de trabajar en serio para detener este segundo flagelo. Cambiar la mentalidad del dinero fácil, del poder político sin responsabilidades y de la arrogancia de los gobiernos que entregan mermelada como pago de favores. Esa es la tarea para Santos, aunque por esta no le den ningún nobel.
Reflexiones al tema pensional
http://jujogol.blogspot.com.co/

No hay comentarios:

Publicar un comentario