jueves, 22 de diciembre de 2016

Los falsos mesías de la sociedad....: La mentira organizada

GES (GRUPO EDITORIAL EL SATÉLITE)
Director: Octavio Quintero


Preámbulo

La presente reflexión no es un descargue emocional. Aquí se concentran las distintas formas en que intervienen en la conducción del país y en el comportamiento de la gente, los falsos mesías. Aquí se expone la dinámica de una realidad que se vive y que merece nuestra atención. Podemos estar de acuerdo o no. Sin embargo, la reflexión es contundente y se refleja en la praxis cotidiana de un país al que los falsos mesías lo primero aprenden a ocultarle es la verdad.

Por: MARIANO SIERRA
Internauta Asociado a GES
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Estando Jesús con sus discípulos estos le dijeron... Maestro dinos cuando será la señal de tu regreso y del fin del mundo... Jesús les contestó: - Tengan cuidado de que nadie los engañe porque vendrán muchos haciéndose pasar por mi y engañarán a mucha gente.

¿Para nuestros tiempos  quiénes son los falsos mesías?

Son aquellos  ilusionistas saqueadores de riquezas que pertenecen a los mas desvalidos y a la madre naturaleza cual depredadores sin conciencia; son aquellos que recorren  el mundo lanzando premisas salvadoras desviando el orden natural  y espiritual, seduciendo a muchos con sus mensajes retóricos, imponiendo sus leyes y condiciones económicas bajo premisas ideológicas perversas, bajo dogmas de fe sin práctica, llenas de imprecisiones donde no cabe el sentido humano.

Una parte de esos falsos mesías le rinden culto a Dios, pero de otro lado, su espíritu se  unge con bálsamos materiales  haciendo suyo  un  poder para  proclamarse cual dios en la tierra.

Los falsos mesías no es que no  sean lo que dicen ser  ante su perfil con el cual se presentan, sino que su misión  es otra muy distinta. Ellos vienen a apoderarse de lo que no les corresponde.Son los vendedores de  ilusiones en  un mundo donde impera  la injusticia. Estos falsos mesías a diario le hacen creer al pueblo con falsos discursos que el país marcha  por el camino correcto, que toda violencia y desordenes públicos están controlados.  Pero ante estas proclamas mesiánicas llenas de mentiras la realidad es otra cuando nos enfrentamos a  severos incrementos de impuestos, altos consumismos, decreto de míseros aumentos de salarios mínimos, reducciones disque de la tasa de desempleo cuando de otro lado crece el mercado laboral  informal, y de otro lado se anuncia reforma tributaria cumpliendo ordenes de organismos internacionales como  la OCDE.

Nada es extraño que esos falsos mesías con sus profecías fraudulentas sean escuchados a veces por incautos que les creen, pero tampoco es extraños que ellos tienen sus cautivos que les acompañan en sus diatribas o en sus procesos manipuladores  de campañas  embaucadoras llenas de seducción e indulgencias con camándulas ajenas  o anuncios convincentes de  evangelios que no existen o que interpretan a su manera.

Profetas, mesías o magos de nuestro tiempo son aquellos ilusionistas, saqueadores de riquezas del débil y de la madre naturaleza. Ellos  envuelven al mundo que recorren con sus elites creando un orden  indolente buscando cada día nuevas estrellas opresoras en las dimensiones económicas, políticas y sociales al amparo de una democracia disfrazada. Estos mesías desvían el orden humano y espiritual en un mundo relativista que están apoderándose de lo que a otros corresponde vendiendo ilusiones con  el apoyo de aquellos verdugos llamados  paladines de la justicia que  cumplen las ordenes de unos iluminantes  dueños del  poder  comprando la verdad con  mentiras.

Los falsos mesías se fecundaron en  nuestro medio desde los tiempos de la conquista, pasando por la independencia hasta nuestros días dejando en su camino rastros de opresión. ¿Pero dónde se encuentran?  La historia nos enseña que estos falsos mesías están como dice la canción... en cualquier lugar del mundo  donde se nos habla de la tiranía, de la autocracia, de la democracia totalitaria, del bienestar basado en el hedonismo, en el consumismo y la globalización. ¿Y en que lugar del tejido social promueven sus felonías? En la familia, en la política, en la religión, en todos los asuntos  financieros, económicos, entre los entes de gobierno…   y  muchos otros más. ¿Y que sucede cuando los falsos mesías ceden ante los años  ya que no somos eternos?  Muy  sencillo...  dejan sus actividades y cargos en poder de  los delfines. Esto es, en sus hijos y demás núcleo familiar o de amistad.  Y la  cadena continúa  hasta cuando los enfrentemos denunciando sus corruptas actuaciones.

Los falsos mesías descalifican la moral y la ética, pues, estos valores no son de su recibo práctico  Esos mesías están preñados de dudas, de inmoralidad, carecen de entereza  y en todo momento justifican sus actos con cinismo descarado. Cuando se les imputan actos deshonestos desgarran sus vestiduras vociferando su pulcritud. Pero cuando se ven finalmente atrapados en sus fechorías, después de un largo proceso, se esconden en el tiempo para que nadie se vuelva a acordar de lo  acaecido y, frecuentemente vuelven a aparecer de la mano de sus compinches que han podido seguir cómodamente instalados en el centro del poder.

Siempre estos falsos mesías están proclamando reformas, pero en beneficio de las élites políticas y los poderosos del sistema económico que detentan el poder. Los falsos mesías promueven la ideología del poder, de la corrupción, de las perturbaciones llevando al hombre a olvidarse de si y de los demás recurriendo a las implementaciones de conductas como el consumismo de mercado. Estos falsos mesías para sus fines se alinean  en credos religiosos, en partidos políticos, en movimientos sociales e instituciones de diversos matices donde se forman los imperios mientras que sus seguidores se convierten en los idiotas útiles para sacar adelante sus campañas con  la misión de… “divide y reinarás”, y así falsean el orden democrático para luego constituirse en los defensores de la paz mediante el  control de los medios de comunicación a su servicio.

Frente a lo vacuo que expresan los falsos mesías, debe imperar en la sociedad unida todas las formas posibles de rechazo contra esa elite nefasta que confunde  para  desviar el accionar justo de la sociedad-Los falsos mesías se disfrazan de apóstoles de la justicia, pero no nos sorprendamos que hasta satanás se disfrazo de ángel de luz. El país, la sociedad entera y el mundo piden auxilio, sufren, se doblegan, son impotentes.  Pero no,  pues, en el interior  del hombre deben surgir fuerzas que venzan el azote de la corrupción, del abuso por el  mal gobierno por los oídos sordos, por los falsos mesías que ignoran el clamor del pueblo.

En cada ciudadano debe germinar la semilla que rompa  los lazos de los falsos mesías. La sociedad está dirigida por muchos gobernantes pero entendamos  que el pueblo es la única autoridad, es la voluntad popular, es el constituyente primario. Con angustia día a día  en todos los entornos el poder del ejecutivo, del legislativo, del judicial en los distintos niveles jurisdiccionales, está lejos de la realidad social y espiritual en lo que atañe a los gobiernos eclesiásticos. No se puede seguir creyendo en esos falsos mesías que  casi siempre caemos en el error de elegir quienes enarbolan banderas de cambios sociales, pero no ejercen con la praxis de los valores ninguna gestión humanista.

La doble moral es el común denominador de los falsos mesías en sus distintos escenarios de participación o gobierno viéndose  en la creación de carteles económicos y comerciales, se les ve también en los carteles financieros y otros que hoy se investigan y con esta manía e incrementan sus ganancias a costillas de los ciudadanos.

Los textos religiosos  no son ajenos  para mostrarnos que en la época también funcionaba un mesianismo falso. Afloran en muchos escritos las figuras de muchos pastores llenos de codicia, ambiciosos, fraudulentos, saqueadores de tierras que además llevaban información a los gobernantes, a los reyes y a quienes tenían a su cargo el gobierno no solo político sino también religiosos. Pero no sigamos quejándonos de esos mesías y abroguemos cada uno a actuar con ética siendo ciudadanos cívicos ejerciendo nuestros deberes con coherencia, rectitud y responsabilidad.

No es forzoso declarar que los falsos mesías pregonan luchas contra la pobreza y las injusticias fragmentando al país anunciando un desarrollo nunca  sostenible avalado por políticas disfrazadas con índices económicos y sociales nunca también sostenibles dado el maquillaje con que son fabricados para engañar al país, mientras que por otro lado niños wayus mueren de hambre y de sed, y pueblos carecen de acueducto y de establecimientos educativos ante programas de “ser Pilo paga” establecidos para las grandes urbes. ¿Es que los niños del campo no son pilos? 

El día de la ciudadanía..... 

http://jujogol.blogspot.com.co/2016/12/el-dia-de-la-ciudadania.html

Reflexiones al tema pensional
http://jujogol.blogspot.com.co/

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