miércoles, 29 de diciembre de 2021

En 2022, ¿a quién creerle?

www.cronicadelquindio.com, DICIEMBRE 30 DE 2021

Por: Juan José Orrego López


Así como la Navidad es momento de reflexión y reconciliación, finalizar el año es el tiempo que sirve para que todos, incluidos líderes y gobernantes, hagan el balance de sus actividades y definan lo que se debe corregir, mejorar o ajustar, así como para reconocer los obstáculos que frenaron los sueños y las realizaciones para el bien del país y la misma sociedad.

La sociedad civil espera que el país supere las barreras que hoy impiden resolver tantos problemas y volver a esa línea que tenía. Muy a pesar de una época tan dura, el balance al finalizar el año es positivo, porque se espera que se haya encontrado el camino para una clara reactivación. Es importante aclarar que las cifras que revelan no son tan sólidas o fuertes, algunas son transitorias y para ellas aportaron recursos de otras actividades como la venta de activos o acciones, las ventas al exterior y el petróleo. Ojalá sea este el verdadero despegue económico, pero no vendiendo productos importados, que sea por la producción nacional para así lograr un porcentaje similar al 2021 y retomar con optimismo la línea que había, sin apartarnos de la realidad, aunque es difícil que se logre un porcentaje alto a corto plazo. 

La crisis social, el ambiente político con divisiones y visiones hostiles, la expectativa de la reactivación económica, su depuración fiscal, la reforma tributaria del 2022, la crisis internacional y su inflación importada que sigue generando alzas al país, y, en especial, la época electoral del 2022, prevé un año difícil donde las elecciones abren el camino a un futuro sin definir. De elegir mal por ese poco interés latente, se está jugando o arriesgando el futuro de Colombia.

Se elegirá alguien que motive cambios estructurales con visión futura, labor que será dura, pues se perciben campaña sucias, se oyen voces agresivas e hirientes culpando al pueblo, como si los partidos políticos fueran inocentes del daño al país.

La pereza a lo público por parte de la sociedad hace que se escuchen y miren solo aspirantes a la presidencia, dejando a un lado sin, importarles el riesgo y daño, el elegir o reelegir un Congreso cuestionado e inútil para Colombia. Ante tantos errores, la ciudadanía consciente de los daños pregunta: ¿En quién confiar o a quién creerle?

Cicerón expresó: “El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes”, reflexión que motiva  a que revisemos la situación del país, para que a partir del 2022 se proyecte un mejor futuro por el bien de 50 millones de colombianos que aman a su patria.

Feliz Navidad y próspero año 2022.



En 2022, ¿a quién creerle? 

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miércoles, 22 de diciembre de 2021

Navidad

www.cronicadelquindio.com, DICIEMBRE 23 DE 2021

Por: Juan José Orrego López


Bienvenida la Navidad, época linda y hermosa, de alto ajetreo, donde se vive el furor de la época que no para con la pandemia, ni con el distanciamiento social y las medidas de seguridad. Es tiempo de preparativos y celebración especial para rememorar el nacimiento del Niño Jesús, época de sueños y anhelos; instante para vigorizar el amor, la armonía, el respeto; tiempo de encuentro y vivencias familiares en el que se enseña y aprende aún más a valorar el amor en familia y la importancia de estar unidos.

Navidad también es un tiempo de contrastes, donde hay derroche en muchos hogares y familias, sin interesarles el dolor humano, conociendo la presencia de familias con limitaciones por ese olvido y derroche estatal. Mi Dios es tan grande, que muchas familias olvidadas, sentirán y vivirán el regocijo de Navidad con alegría, gracias a esa parte de la sociedad civil, empresarios y ciudadanos de bien, nobles, no políticos, regalándoles y compartiendo la alegría y aprendiendo de esas familias humildes y sencillas que la felicidad no está en el dinero, está en ese amor vivido en familia para celebrar el nacimiento del Niño Dios, fruto de ese Don Divino que mi Dios nos ha regalado.  

¿Qué podemos esperar de esta época de Navidad? El 2021, por sus innumerables problemas, se percibe con gran expectativa, deseos y temores de unos de continuar felices y de otros que se proponen en forma integrada mejorar y poner fin a esa intranquilidad y desgobierno, para no revivir esa violencia y crisis social que está en pleno auge y que se vive y se siente como si no se tuviera control, o como si unos no quisieran dejar soñar a millones de colombianos con esa paz porque ya la quieren acabar como se percibe.

Millones de ciudadanos esperan culminar de forma diferente esta época de alegrías e integración familiar, que lastimosamente no podrá ser, será lo contrario: esperar más tiempo para que esos sueños no se pierdan, y a prepararse para enrutar a millones de colombianos y a nuestro país por un camino desconocido que se iniciará o se conocerá a partir del 2022. No se sabe a qué dirección nos conducirán fruto de ese olvido, incapacidad o más, por otro tipo de intereses. Qué mal, conociendo el dolor y el sentimiento de esa rebeldía de la sociedad prefirieron protegerse los gobernantes, líderes y congresistas, amparándose en una ley que no quisieron corregir, para poder seguir por ese camino o manejo que millones que de colombianos rechazan y piden cambiar.

Navidad es tiempo para recapacitar en silencio lo qué han hecho. Con el poder que por ley tienen para poder mejorar y hacer ajustes positivos, muchos prefirieron derribar leyes para jugar con dineros públicos, ante una sociedad necesitada.



Navidad



miércoles, 15 de diciembre de 2021

El mínimo y sus desigualdades

www.cronicadelquindio.com, DICIEMBRE 16 DE 2021

Por: Juan José Orrego López



En Colombia cada año a los únicos trabajadores que por ley se les debe aumentar el salario es a los que reciben el mínimo, aumento que no aplica a trabajadores o personas que ganen más del salario mínimo, pues no hay una ley que respalde este aumento.

Ya acordado el salario mínimo, aquí nace la desigualdad, retribuyendo a funcionarios públicos $1.117.000, frente a la población económicamente activa 24.135.000 –marzo 2021–, y los 15.970.000 de inactivos. El desempleo y la informalidad no para, es injusto que al ganar más del mínimo, sin evaluar productividad, la corrupción siga; más primas, vacaciones y extras a ministros, gobernadores, alcaldes, que pagan aportes mínimos a salud y pensiones. Con el aumento del 2022 listo, dejan al olvido millones de pensionados, sometidos a que su aumento sea con el IPC, perdiendo plata y valor, pagando salud 10 o 12% como si fueran empresarios. En este instante, cuando más recursos se requieren, ante el alto costo de vida, ese aumento del IPC siempre será inversamente proporcional.

El mostrar corazón noble, autorizando el 10,7% de aumento, cuando hay precios en productos, sin finalizar el 2021, mayores al 15%, olvidando que por esos costos e inflación en insumos o productos que se importará en el 2022 crecerá, seguro, el daño al país.

Previniendo a futuro y como la Corte Constitucional ha ‘sugerido’ la opción de realizar aumento cercano al % de la inflación anual en salarios o mesadas mayores al mínimo y no perder valor, propongo: Dar una transición de 4 o más años como ayuda, donde los afectados recuperen dinero, donde el % dado de aumento al mínimo, más la productividad, incluya a pensionados hasta cierta escala 4, 6 o 8 S.M.L.V. o hasta donde lo crean posible y para el aumento a los empleados públicos, y a los del salario integral se les aumente con el % del IPC más productividad, mientras el gobierno y Congreso realicen los ajustes convenientes para generar un mayor equilibrio a futuro.

Mientras no se cumpla la constitución del 91, con igualdad de oportunidades, salario mínimo vital y exista la ley 4 del 92, la ley 100/ 93 art.14, y el Decreto 1072 de 2015, entre otras normas, y por ese afán de beneficiarse y no corregir los artículos injustos, el daño a la sociedad civil, el pasivo pensional y el costo fiscal del país crecerá cada año, también por leyes creadas después de la constitución del 91, convirtiendo ese formalismo de aumento en algo inútil e inoperante.

El bienestar del país no se logra con varita mágica, es con una visión de estadista que por ahora no se ve. Mientras no se mire su realidad social, ni se analicen alzas internas ni prevean costos futuros, incluidos el daño posible que tendrá el 2022, son voces para crear ilusiones y salir de una, ante el temor, debilidad e incapacidad de enfrentar una realidad.




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miércoles, 8 de diciembre de 2021

No engañen con el salario mínimo

www.cronicadelquindio.com, DICIEMBRE 09 DE 2021

Por: Juan José Orrego López


Ante la pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo y su aumento para el 2022, se oyen voces de candidatos presidenciales divulgando aumentos atrayentes pero tramposos, como si el aumento al salario dependiera de ellos, su voz o su anuncio. Qué gran mentira, tratan de cautivar votos divulgando como candidatos lo que harán ante la variedad de problemas afines al salario, a lo laboral, a las pensiones (en especial a las de los presidentes).

Se mueven como salvadores divulgando aumentos atractivos para recuperar esas pérdidas millonarias no atendidas, olvidando que, en su pasado, mientras disfrutaban unos de altos cargos (ministros o alcaldes) con excelentes relaciones e influencias personales y políticas con sus partidos y ante el mismo gobierno, mostraron en ese instante tanta negligencia. Se les olvidó o no le interesaban lo que hoy tratan de mostrar o simular: ser salvadores. Es increíble escuchar candidatos que siguen jugando con esa ignorancia de buena parte de la sociedad civil, a pesar del daño social que existe.

Es poco ética esa posición de unos candidatos, cuando tenían poder para corregir la injusticia al salario y no lo hicieron, viendo amillones de ciudadanos perder dinero, mientras ellos en sus cargos de ministros o alcaldes, recibían lo que por ley les toca (pagos mensuales primas y vacaciones), y por otra parte recibían bonificaciones extras que les pagaba el gobierno (Dec. 3150 del 2005 o el Dec. 4353 del 2004, vigentes), más beneficios adicionales de 6 o más regalos, iguales al salario. Por eso no actuaron en defensa de la población afectada, ni aportaron para frenar la crisis y los pasivos crecieron, hiriendo aún más las finanzas del país; y ellos, tranquilos.

Cómo creerles a los presidenciales que actúan, unos, más como caza votos con promesas vacías, en vez de ser verdaderos candidatos o estadistas a los que les duela el país, aportando soluciones claras. 

Si esas voces de presidenciales son tan potentes, que están por encima de la Constitución, del procedimiento para el aumento del mínimo 2022 o del poder de la lámpara de Aladino, les propongo: en vez de pescar inocentes, con el Congreso en pleno, como hicieron con la ley de garantías, autoricen al presidente para que el porcentaje para decretar el salario mínimo y su productividad sean iguales para todos, incluidos pensionados; o que sea igual al % dado al sector público, teniendo en cuenta que las pérdidas millonarias frente a beneficios y privilegios que gana el sector público son inmensas, a no ser que por equilibrar un poco, el % del IPC sea para todo lo público, más productividad ante los grandiosos beneficios que tienen.

La urgencia de recuperar esa pérdida adquisitiva no es para pocos, son 50 millones de colombianos que no pueden esperar que gane la presidencia, porque seguro, en el trono, se olvidan y aumentan más esas pérdidas millonarias.


No engañen con el salario mínimo

Vídeo del articulo: https://youtu.be/zCEDCu5bml8

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miércoles, 1 de diciembre de 2021

Evaden y dañan al país

www.cronicadelquindio.com, DICIEMBRE 02 DE 2021

Por: Juan José Orrego López


En época de elecciones para presidencia y Congreso muchos guardan silencio sobre temas que no pueden abordar con claridad; los evaden, se esconden tratando de no comprometerse para no hacer ajustes que afectarían a sus padrinos o amigos, su campaña e intereses propios. Pues en esos puntos ocultos, o que evaden, están los cambios que pide y espera el país y en la medida que no exhiban nada, no será el candidato para elegir, será igual a otros que pasaron para seguir con las acciones por las que hoy sufre el país.

Ante el afán electoral, buscan integrarse algunos o sacar listas, aislando temas importantes de discutir como el aumento al salario mínimo, donde se ve que vale más el interés de ellos que el del país. Si han anunciado que van a generar cambios, como candidatos a la presidencia y el Congreso, pues que publiquen las soluciones que darán al deficiente aumento al salario mínimo, a las pensiones. Inaceptable el manejo que le han dado a varios porcentajes para aumentar otros salarios en forma racista y, en esa mesa de Comisión de Concertación Laboral, integrada por el gobierno, empresarios y trabajadores, en su mayoría con excepciones, amparan intereses personales para servirle a unos pocos, olvidando el artículo 56 de la Constitución. Como si la mesa hubiese sido aprobada para que no los tocará a ellos ni les quitara los privilegios y los beneficios que se autorregalaron.

No es justo, 18 veces el salario mínimo ha sido fijado por el gobierno, subiendo aún más la pérdida de valor del salario de millones, pero beneficiando a pocos, como si la mesa solo estuviera al servicio de ellos y no de millones de colombianos sin contratos ni primas.

Millones de colombianos no creen que los aspirantes a la presidencia y el Congreso tocarán o expondrán a fondo ajustes a la reforma laboral y a las pensiones públicas y privadas, su costo o pasivo, los subsidios altos en pensiones, la forma de ampliar su cobertura y de dónde sacar esos dineros, o la pensión de presidentes del país, pensión que millones de colombianos piden modificar pues es injusto con tan baja cobertura, desigualdades y crisis, tenga grandes beneficios, sin merecerlos y que paga el país.

Llegó el instante de ver la cara real de los candidatos, para destapar y conocer lo que no les gusta a unos, lo que evaden, lo que tapan, o esos temas de costo político y económico que de tocarlos afectan compromisos adquiridos con sus amigos. Es el instante para conocer, antes de decidir, elegir o votar, si es el candidato o sus amigos congresistas o padrinos los que impiden que se hagan los verdaderos cambios que requiere el país.

Ganar mintiendo e hiriendo, engaña y prende al país. Ser francos y claros, sin ocultar verdades ni evadir ni tapar temas de costo político, recuperan la esperanza para rescatar la Colombia perdida por tantas mentiras que por años dejaron los que han manejado el país.


Evaden y dañan al país

Vídeo del articulo: https://youtu.be/dRyQgiXt4HU

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miércoles, 24 de noviembre de 2021

¿Más productividad, para quién?

www.cronicadelquindio.com, NOVIEMBRE 25 DE 2021

Por: Juan José Orrego López



Ese juego o burla de cada año al aumento del S.M.L.V., solo sirve para acumular la pérdida de poder adquisitivo e imposibilidad de recuperar algo por el abandono de gobiernos y el Congreso.   

Repetir lo mismo no conduce a nada. Obliga el cuidado con el aumento de salarios del 2022, deben replantear a qué trabajadores se les dará el fingido índice de productividad. Sin conocerse el porcentaje, o un análisis real de su variación, es un regalo político para calmar los ánimos, o como dicen otros, la cifra de productividad para el aumento salarial no se mide sino que se asume.

Cómo fijar un aumento justo, cuando hay millones de trabajadores sin empleo y familias que no logran tres comidas al día sino dos o una. Tanta pobreza y miseria rodeada de miles de funcionarios públicos llenos de privilegios y beneficios extras y atenidos que, en vez de producir, generan gastos, cuando en medio de ellos están los que no comen ni siquiera algo.

El 2021 será recordado por las movilizaciones, bloqueos, heridas abiertas, y roces por el paro. La angustia sigue viva. La reforma tributaria retirada fue un triunfo popular y, en campaña electoral, obliga mirar a futuro para no repetir iguales errores y analizar que la crisis mundial está afectando al país y a partir del 2022 serán mayores los costos en insumos, materias primas, fletes y otros servicios, requeridos por el sector productivo, que hará más duro y crítico el costo de vida. 

Una oportunidad valiosa, que por la crisis del mundo, los aumentos salariales (incluidos pensionados), y no tener en cuenta el IPC para ningún aumento, ampliará más esas desigualdades, la crisis y la miseria social, afectando en forma directa al sector productivo y el país en general.

Con las alzas que vienen y el regalo de productividad, no es justo aislar de este a miles de trabajadores. Resulta oportuno prever aumentos similares, limitando trabajadores con grandes beneficios extras, pagados con dineros públicos o con base a la escala salarial, porcentajes menores, sugerido hace 8 días, o como usar el IPC, sin porcentaje de productividad a empleados o funcionarios del Estado, que compensarán la menor alza con sus primas y los privilegios que tienen.

Con aprobar ajustes a la ley de garantías para que gane el país, y aprobar los aumentos a salarios en forma similar sin el uso del IPC para el 2022, ganarán millones de colombianos, porque son recursos fugaces para usarlos en la campaña donde quizás unos, de seguro, se perderán. Dios quiera piensen en los millones de hogares, porque, de aprobar aumentos sin excluir a los más necesitados, son ellos los que generarán la demanda agregada que impulsará al país y no los recursos usados por la ley de garantías ni mucho menos los atenidos.

Qué vergüenza esos congresistas, aspirantes nuevos y candidatos a la presidencia, que guardan silencio, no tocan el aumento al S.M.L.V., les da miedo, como si el aportar ideas les afectará la campaña; están, como para no votar por ellos.




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Vídeo del articulo: https://youtu.be/6VK18FIsT3Q

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miércoles, 17 de noviembre de 2021

Incrementar el mínimo, es perder plata

www.cronicadelquindio.com, NOVIEMBRE 18 DE 2021

Por: Juan José Orrego López


El 26 de noviembre inicia el ficticio “diálogo” en la mesa de concertación para fijar el aumento al S.M.L.V. Por más que tenga soporte legal en la ley 278 de 1996, se debe eliminar esa mesa para que actúen los que por ley pueden legislar y ajustar (gobierno y Congreso) y no terceras personas que solo sirven para proteger a los directos responsables de esa ineptitud que han acumulado durante años.

La mesa ha mostrado ser una pérdida de tiempo y una comedia que, aunque en ocasiones sus integrantes hayan expresado rebeldía, jamás podrán hacer ajuste alguno. La pérdida económica para millones de hogares refleja esa inutilidad de la mesa. Allí, quizás, unos mostrándose más defensores terminan ser simples vitrineros con egos subidos, protegiendo a los directos responsables del abandono porque han evadido las verdaderas responsabilidades y no quieren atender esas mayorías, ni el clamor millones que pedían parar el daño y evitar más ruina o pérdida adquisitiva a las familias, incluidos los pensionados cuyo deterioro siempre será mayor.

Por más que suba el porcentaje al S.M.L.V., usando artimañas, y una falsa productividad para dar alegrías efímeras, el daño no se corrige jamás, sigue y amplía la pérdida económica. Mientras existan otras formas y porcentajes que toma el gobierno para aumentar salarios a los funcionarios públicos, con más costos fiscales futuros, siempre el aumento al S.M.L.V será desigual, perdiendo valor, afectando a un 63 % de los trabajadores que ganan un S.M.L.V, según el DANE, y a cerca de un 90 % de pensionados con menos de 3 S.M.L.V., como si los empleados públicos tuvieran el derecho único a ganar y no perder valor en esos altos salarios que les paga el Estado.

Qué discriminación y burla. Como si los dineros públicos solo fuera para beneficiar a empleados públicos, afectando a millones de trabajadores independientes que ganan un salario mínimo o un poco más, y que, por esa segregación, jamás tendrán un respiro, un ahorro o una ayuda económica adicional.

En vez de eliminar o ajustar el Art. 14 ley 100/94, deberían implementar una fórmula justa con porcentajes  menores a medida que crece el salario; aplicar el IPC, dependiendo del salario, a los empleados públicos por sus enormes beneficios adicionales que tienen; aplicarlo a los pensionados, hasta cierto nivel de S.M.L.V., creando otras formas para dar, a futuro, más estabilidad y seguridad a las finanzas del país o como lo expresó el presidente del Grupo Oikos, Luis Aurelio Díaz, el salario mínimo empresarial.

Este es el instante para tener cuidado al fijar el aumento al S.M.L.V., y demás salarios. La crisis mundial ha producido aprietos al país, que ya se viven, con importaciones diversas, creando alzas de precios, presiones inflacionarias, un ahorro que cae, un salario devaluado con un déficit que crece y un empleo que no sube. Todo esto obliga al gobierno cambiar su metodología costosa que beneficia a pocos, para no continuar con esa discriminación en pleno siglo 21.


Incrementar el mínimo, es perder plata

Vídeo del articulo: https://t.co/7T2GZt0xSt

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