www.cronicadelquindio.com, DICIEMBRE 16 DE 2021
Por: Juan José Orrego López
En Colombia cada año a los únicos trabajadores que por ley se les debe aumentar el salario es a los que reciben el mínimo, aumento que no aplica a trabajadores o personas que ganen más del salario mínimo, pues no hay una ley que respalde este aumento.
Ya acordado el salario mínimo, aquí nace la desigualdad, retribuyendo a funcionarios públicos $1.117.000, frente a la población económicamente activa 24.135.000 –marzo 2021–, y los 15.970.000 de inactivos. El desempleo y la informalidad no para, es injusto que al ganar más del mínimo, sin evaluar productividad, la corrupción siga; más primas, vacaciones y extras a ministros, gobernadores, alcaldes, que pagan aportes mínimos a salud y pensiones. Con el aumento del 2022 listo, dejan al olvido millones de pensionados, sometidos a que su aumento sea con el IPC, perdiendo plata y valor, pagando salud 10 o 12% como si fueran empresarios. En este instante, cuando más recursos se requieren, ante el alto costo de vida, ese aumento del IPC siempre será inversamente proporcional.
El mostrar corazón noble, autorizando el 10,7% de aumento, cuando hay precios en productos, sin finalizar el 2021, mayores al 15%, olvidando que por esos costos e inflación en insumos o productos que se importará en el 2022 crecerá, seguro, el daño al país.
Previniendo a futuro y como la Corte Constitucional ha ‘sugerido’ la opción de realizar aumento cercano al % de la inflación anual en salarios o mesadas mayores al mínimo y no perder valor, propongo: Dar una transición de 4 o más años como ayuda, donde los afectados recuperen dinero, donde el % dado de aumento al mínimo, más la productividad, incluya a pensionados hasta cierta escala 4, 6 o 8 S.M.L.V. o hasta donde lo crean posible y para el aumento a los empleados públicos, y a los del salario integral se les aumente con el % del IPC más productividad, mientras el gobierno y Congreso realicen los ajustes convenientes para generar un mayor equilibrio a futuro.
Mientras no se cumpla la constitución del 91, con igualdad de oportunidades, salario mínimo vital y exista la ley 4 del 92, la ley 100/ 93 art.14, y el Decreto 1072 de 2015, entre otras normas, y por ese afán de beneficiarse y no corregir los artículos injustos, el daño a la sociedad civil, el pasivo pensional y el costo fiscal del país crecerá cada año, también por leyes creadas después de la constitución del 91, convirtiendo ese formalismo de aumento en algo inútil e inoperante.
El bienestar del país no se logra con varita mágica, es con una visión de estadista que por ahora no se ve. Mientras no se mire su realidad social, ni se analicen alzas internas ni prevean costos futuros, incluidos el daño posible que tendrá el 2022, son voces para crear ilusiones y salir de una, ante el temor, debilidad e incapacidad de enfrentar una realidad.
Vídeo del articulo: https://t.co/1HlAptUng4
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