www.cronicadelquindio.com, OCTUBRE 14 DE 2021
Por: Juan José Orrego López
Lo que ha pasado este año a nivel nacional y en el Congreso es otra oportunidad para mirar el manejo que se podrá dar al control político y revisar los ajustes que requiere el país. Atención especial merece la ética de los nuevos aspirantes; solo la de ellos, porque muchos del grupo de las mayorías dominantes han revelado ya su conducta con el apoyo de sus partidos, dando razones que motivan una renovación del Congreso.
Valioso lo que está pasando. Hay 50 millones de ciudadanos esperando no tener que repetir lo que hoy dicen: no sirven, nos mintieron y nos engañaron. Este es el instante para evaluar lo que no se ha querido corregir. El error histórico ha sido elegir congresistas que no le sirven al país; apoyar candidatos que aspiran, valiéndose de cambios de partidos, inhabilidades o época de retiro permitidas, llegar al poder. Ojo con esto.
Son varios los proyectos presentados en el Congreso que ha rechazado el país, hay otros que han recibido el no de algunos congresistas, unos que se han estancado y otros cuyo hundimiento se ha celebrado, como el de la bonificación salarial y el de la reforma tributaria. Es urgente insistir en otros proyectos por el beneficio del país y una democracia limpia, como reducir vacaciones de congresistas, como limitar a tres los periodos en cargos de elección popular en cuerpos colegiados, las reformas de salud, laboral y de pensiones, subsidios ostentosos e inútiles que dañan las finanzas, favores tributarios al alto gobierno, rebaja de los 1.000 UVT (Vr. UVT $36.308.oo) con cero impuestos, ayudas extras a gobernadores y alcaldes. Ante los aprietos fiscales, es oportuno que la ciudadanía exija y conozca, antes de elegir congresistas, su posición e intención frente a los cambios y sobre la posibilidad de nivelar y corregir la metodología del aumento de salarios, que dan ventajas enormes a unos, pero daños a millones de colombianos.
Una democracia no es limpia si continúan eligiendo líderes cuestionados o que han pasado la vida política de partido en partido. Confiar así no es fácil, pues no se sabe si los cambios fueron por principios, ética, interés del partido o interés personal; además, valiéndose unos de esa inocencia del pueblo para lograr esa meta que muchos alcanzarán en su lucha y sueños por el país, que será desigual a otros que tienen intereses distintos.
Qué privilegio y qué honor elegir líderes que luchen por Colombia, respetuosos, con criterio y ética, con personalidad, carácter claro, que batallen con sus jefes y partidos objetando iniciativas que van en contra del país. Congresistas así son los que requiere el país, no esos que solo suman votos.
Mientras no se limpie la ética y conducta del Congreso no se podrá transformar el país como debe ser, ni conocer la auténtica ética pública de ellos, pues no se sabe realmente a qué van, si por sus beneficios, en defensa del país o a pensionarse y vivir feliz con dineros públicos, gratis, ante un pueblo necesitado, sin trabajo y con hambre.
Vídeo del articulo: https://youtu.be/36WafLfLpk8
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