sábado, 27 de enero de 2018

Proponen subir en 2 puntos cotización a pensión

 
23 de diciembre 2017 
Leonardo Villar, jefe de Fedesarrollo

Leonardo Villar, director de Fedesarrollo, dice que Estado debe encauzar bien los ingresos.

Parece una gran contradicción pero es así: la comisión de 10 miembros que el Gobierno integró para que formulara recomendaciones sobre cómo recortar el gasto público, concluyó, en general, en que más que reducción, el gasto requiere es eficiencia. En esencia: no gastar menos. Gastar mejor.
Uno de los miembros de la comisión, el exdirector del Banco de la República Leonardo Villar dice que “solo mantener el nivel actual del gasto ya es un gran reto”. 

Villar explica por qué la comisión recomienda elevar la edad para pensionarse y por qué elevar del 16 por ciento al 18 por ciento la cotización.

¿Usted cómo resumiría las recomendaciones sobre gasto público?

Es un documento que se concentra en ver cómo el gasto público puede ser más eficaz, más eficiente y más redistributivo.

¿Entonces no hubo una propuesta concreta de reducción del gasto?

Es difícil lograr una reducción del gasto público de la magnitud que está planteada en el Marco Fiscal de Mediano Plazo presentado por el Gobierno a mediados de este año. El informe de la comisión propone muchos elementos que pueden ayudar a reducirlo en sectores particulares y a evitar que se magnifiquen las presiones de aumento en otros. 

¿En el marco fiscal de mediano plazo en cuánto está planteado reducir el gasto?

Bajarlo 1,2 por ciento del producto interno bruto entre el 2017 y el 2021.

¿Y eso no va a ser posible?

No solo es difícil, sino que se ve riesgoso desde el punto de vista del impacto que pueda tener sobre el crecimiento económico, sobre la equidad y sobre las condiciones de la población más vulnerable, al exigir eventualmente recortes en programas sociales importantes.

¿Es decir, no hay manera de reducir el gasto público?

Mantener el gasto público en el próximo cuatrienio en los niveles del 2018, tras los recortes que se han hecho recientemente, ya es un reto muy grande; más cuando hay tantas presiones para aumentarlo.

Mantener el gasto público en el próximo cuatrienio en los niveles del 2018, tras los recortes que se han hecho recientemente, ya es un reto muy grande.

Si yo digo: la recomendación de la Comisión del Gasto Público no es tanto reducir el gasto, sino evitar que crezca, ¿digo la verdad?
Eso es una parte de la verdad pero tiene un elemento adicional que es fundamental: hay que convertir el gasto público en una herramienta que sea mucho más eficaz en mejorar el nivel de vida, en mejorar condiciones para el crecimiento y en redistribuir el ingreso hacia las personas que más lo necesitan.

Pero ¿la esencia del informe es eficacia y no reducción?

Es eficacia, eficiencia y redistribución del ingreso.

¿No reducción?

La búsqueda de recortes inmediatos en el gasto no es el énfasis de la comisión, pero hay una permanente referencia a la necesidad de que el gasto público sea eficiente. La conciencia de todos los miembros de la comisión es que deben mantenerse todos los principios de sostenibilidad fiscal. El país no puede gastar endeudándose para ello de manera insostenible... 

Pero endeudarse es indispensable…

Tenemos un déficit fiscal y por ello es necesario endeudarse para cubrir la diferencia entre los ingresos y los gastos del Gobierno. Por eso mismo se requiere mucha austeridad para que la deuda no se vuelva insostenible. Hay que ser muy cauteloso con las finanzas y en ese contexto el gasto que se pueda financiar tiene que ser muy eficaz, muy focalizado, muy eficiente y que cumpla la función redistributiva.

Hay que ser muy cauteloso con las finanzas y en ese contexto el gasto que se pueda financiar tiene que ser muy eficaz, muy focalizado.

¿La recomendación central es no gastar sin tener el respaldo de ingresos?
Es una recomendación central y un punto de partida. Un país no puede gastar libremente sin incurrir en los costos que corresponden a ese gasto.

¿Qué llama usted austeridad?

No gastar más allá de lo que es absolutamente indispensable; hay que cuidar mucho los recursos. La comisión considera que se debe avanzar hacia nuevos procesos de presupuesto que se estructuren a través de programas. Los presupuestos por programas permiten medir la eficacia del gasto y evaluar si este cumple con sus objetivos. Esto requiere un manejo integral, coordinado y muy inteligente de la información sobre el impacto y los costos de los programas…

¿De qué programas? 

Cualquier programa de gasto del Gobierno. No sabemos ni siquiera cuántas son las personas que trabajan en el Estado. El empleo público está subestimado porque muchas de las personas que trabajan con el Gobierno están vinculadas como contratistas o como prestadores de servicios. No tenemos información sobre los niños para hacer seguimiento de los programas de calidad de la educación. Hay problemas de información en los mecanismos que se usan para focalizar el gasto social, como el Sisbén. 

En el sistema de compras públicas, lo que se ha logrado con Colombia Compra Eficiente a nivel del Gobierno Nacional no se ha podido extender a los entes descentralizados. Sabemos de la magnitud de las demandas contra el Estado, pero no podemos identificar si los que demandan reciben apoyos del Estado por diferentes vías. Todo esto hace que muchos programas del Gobierno compitan entre ellos en lugar de complementarse.

No se trata de no gastar lo que se está gastando, sino de gastar bien...

Exactamente.

Pero ¿hay o no hay que recortar el gasto?

Hay que recortar muchos gastos ineficientes y la comisión identificó áreas en las cuales es viable recortar. Hay, por ejemplo, subsidios que se deben racionalizar de una manera muy fuerte con focalización, con evaluación del impacto de cada uno de ellos y con la identificación de sus beneficiarios para evitar duplicidades.

¿Qué tipo de subsidios identifica la comisión?

Hay subsidios que en términos generales son muy positivos, como los de Familias en Acción, pero incluso en ese caso se detectan problemas de focalización en quiénes realmente los deben recibir. Hay subsidios en tarifas de servicios públicos que se reciben dependiendo del estrato del barrio donde viven los beneficiarios, lo cual no siempre es un buen indicador de pobreza o de vulnerabilidad y permite que personas de ingresos relativamente altos reciban aportes del Gobierno o paguen tarifas inferiores a lo que cuesta proveerles los servicios. También se identifican subsidios a empresas a través de apoyos directos o de beneficios tributarios que generan inequidades, tal como sucede con las zonas francas. Lo que se propone es que se evalúen todos esos subsidios y se genere la información requerida para identificar cuáles de ellos vale la pena mantener.

Pero ¿ustedes no hicieron esa evaluación? ¿Para eso no fue que lo nombraron? 

Vale la pena decir que esta fue una comisión de nueve personas independientes, que trabajó ‘ad honorem’ sobre un espectro grande de temas. Algunas propuestas son concretas y específicas. En otros casos se trata de lineamientos de política para la actuación del Gobierno. 

¿Cuáles son las que usted llama ‘propuestas concretas’?

Sería imposible describirlas en este espacio porque corresponden a temas muy diversos, pero menciono algunas. En materia del proceso presupuestal, se propone unificar en una sola entidad la presupuestación de gastos de funcionamiento e inversión, algo que hoy se hace separadamente en el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional.

En materia de empleo público se propone un rediseño institucional sobre las funciones de la Comisión Nacional del Servicio Civil, el Departamento Administrativo de la Función Pública y la Escuela Superior de Administración Pública (Esap). En materia de compras públicas se propone que las contrataciones con entidades sin ánimo de lucro tengan exactamente los mismos requisitos y procedimientos del resto de la contratación pública. Para el manejo de los litigios contra el Estado se proponen criterios específicos para proceder a reglamentar el Artículo 90 de la Constitución. En lo que tiene que ver con salud y pensiones se hacen recomendaciones sobre la organización de estos sectores, sobre fuentes adicionales de financiación y sobre mecanismos para avanzar en la solución de sus problemas financieros. En fin… 

Sobre el tema de pensiones el informe no es claro...

Sí lo es. Hay varias recomendaciones en las cuales hay pleno consenso entre los comisionados. Se parte de que es un sistema pensional que actualmente beneficia apenas al 24 por ciento de los mayores y al cual se dedican casi tres pesos de cada diez pesos que pagan los colombianos en impuestos. Se considera indispensable aumentar la edad de jubilación y vincularla de manera periódica a parámetros demográficos. Se plantea que los porcentajes de cotización deben aumentarse a 18 por ciento y se apoya la idea muchas veces discutida de establecer impuestos a las pensiones altas.

Se considera indispensable aumentar la edad de jubilación y vincularla de manera periódica a parámetros demográficos.
Es decir, aumentar la edad de pensión de cada colombiano que trabaja formalmente...
Se propone que se ajuste periódicamente dependiendo de la expectativa de vida de la población en general. Hoy es 57 años para mujeres y 62 para hombres. Desde que se expidió la Ley 100 hace casi 25 años la esperanza de vida de la población ha aumentado entre 6 y 8 años y la edad de pensión ha aumentado en solo dos años. Esto hace que el sistema sea financieramente insostenible. La comisión plantea que la edad de pensión de hombres y mujeres debe igualarse de manera gradual.

Pero no hay un consenso de la comisión en la propuesta sobre pensiones…

La comisión plantea de manera unánime que debe acabarse la competencia entre el régimen de prima media y los fondos privados porque genera arbitrajes totalmente inconvenientes. Fedesarrollo plantea un esquema de pilares en el que Colpensiones no se debe marchitar sino mantenerse de tal forma que complemente, con un pilar básico, el régimen de capitalización individual de los fondos privados. Colpensiones recibiría la parte de las cotizaciones que corresponden a un salario mínimo y garantizaría pensiones de esa magnitud a quienes cumplan condiciones.

¿Qué se gana con el pilar básico de Colpensiones?

Permite eliminar los subsidios que hoy otorga el régimen de prima media a las personas de altos ingresos, que son subsidios enormes y que hace el régimen pensional regresivo desde el punto de vista de la distribución del ingreso. 

Gran parte de la población no está teniendo acceso al sistema pensional...

Así es. Por eso se plantea fortalecer programas como el de Colombia Mayor, con un apoyo económico del Estado para las personas mayores que no tienen otro tipo de ingreso y rediseñar el sistema de lo que se conoce como beneficios económicos periódicos o Beps. Este último es un sistema de ahorro con apoyo estatal para las personas que están en la informalidad y no cotizan al sistema pensional. También permite que las personas que cotizan parte de su vida pero no alcanzan los requisitos para obtener una pensión puedan tener un respaldo económico en la vejez, parcialmente subsidiado por el Estado.

¿Cómo resumiría las propuestas que la comisión hace en materia de educación?

Son muchas propuestas. Menciono la necesidad de una reforma a la Ley 715 del 2001 en la cual se definió la forma como se distribuyen los recursos de educación entre los entes territoriales y se definen los usos que les pueden dar. Se busca simplificar esas normas y dar mayor autonomía a las autoridades locales y a los rectores de los colegios. Por otra parte, se propone que el Ministerio de Educación asuma el liderazgo en las políticas educativas en todo el ciclo de vida de los estudiantes. Esto implica que asuma ese papel no solo para los colegios y universidades sino también para la primera infancia, que hoy depende del ICBF, y para la educación técnica y tecnológica. De esta forma, lo que haga el Sena como establecimiento educativo pasaría a ser regido por el Ministerio de Educación.

¿Y eso para qué?

Para que la educación sea integral y con criterios unificados, que hoy no se logran; desde los niños pequeños, hasta la capacitación técnica. 

Pero ¿cuál es el problema fundamental de una entidad como el Sena? 

Que ha estado desintegrada de las políticas educativas; no significa desmontar al Sena ni mucho menos. Pero la política educativa debe ser integral. Eso puede ser un estímulo grande al desarrollo de la educación técnica y tecnológica en otros establecimientos públicos y privados.

YAMID AMAT
Especial Para EL TIEMPO



Reflexiones al tema pensiones

Fórmulas para acabar subsidios en pensiones

18 de octubre 2017 
ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Pensionados
Foto: Geovanny Gutiérrez / EL TIEMPO
El análisis plantea una reforma que abarque varios parámetros como semanas y edades.


Ajustes en el tiempo de cotización, la edad de pensión, la tasa de reemplazo y la pensión de sobrevivencia eliminaría el fantasma de los subsidios que tanto trasnocha a los que intentan elaborar propuestas de reforma pensional.
Así se desprende de un estudio, basado en simulaciones, que concluyó el Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, a través de los investigadores Stefano Farné y Alejandro Nieto.

Según los autores, la acción conjunta de un incremento en el tiempo de cotización mínimo requerido, pasando de 25 a 30 años; el aumento de la edad de la pensión para los hombres en 3 años (de 62 a 65 años); una reducción en el parámetro usado para estimar la tasa de remplazo (disminuirlo desde 65,5 a 60,5 por ciento), y un ajuste en la pensión de sobrevivencia (pasarla de 100 a 75 por ciento) tendría efectos significativos en la reducción de los subsidios pensionales para los hombres, y principalmente, para aquellos que cotizan sobre ingresos altos.

Los resultados muestran que, de llevarse a cabo estos ajustes, el subsidio que reciben los pensionados con un salario mínimo se reduciría, de 71,4 a 63 por ciento del valor de su pensión. 

En el caso de los trabajadores con ingresos altos (20 y 25 salarios mínimos), la reducción sería de 33,4 a 2,1 por ciento y de 31,2 a -1 por ciento, respectivamente, según el estudio.

Menos drásticos
De esta manera, según los expertos, el problema de los subsidios se podría ajustar con unos cambios menos drásticos en comparación con los que propone la Ocde, que plantea, por ejemplo, reducir la tasa de reemplazo al 50 por ciento o ha puesto sobre el tapete la idea de que los ciudadanos coticen hasta los 67 años.

Así las cosas, según expresa Farné, el problema de las pensiones públicas no se resuelve con acabar Colpensiones ni se agota con gravar las pensiones altas o simplemente reducirlas. 

“Se requiere una reforma pensional que aborde varios parámetros”, entre los cuales el más complejo es el blindaje que tiene el esquema pensional, por Constitución, de no permitir que se otorgue una pensión por debajo del salario mínimo. 

“En este sentido, hay que dar el debate alrededor de si se quiere seguir subsidiando a las pensiones mínimas y dejar por fuera a 3’600.000 viejitos, de los cuales 1’500.000 son atendidos con 40.000 y 75.000 pesos mensuales, pero el resto no reciben nada y no se pueden atender a través del programa Colombia mayor”.

Así mismo, agrega Farné, es necesario establecer qué nivel de subsidio se les seguirá dando a las mujeres por su papel de cuidadora de otros miembros del hogar, y a quiénes de ellas con prioridad, entre otros aspectos que son ‘huesos duros de roer’ en un debate político relacionado con las pensiones.

ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Reflexiones al tema pensiones

viernes, 26 de enero de 2018

Una aclamada reforma

larepublica.co, Viernes, 12 de enero de 2018



Comienza el nuevo año con lo acostumbrado, alza del salario mínimo y del auxilio de transporte, nueva vigencia fiscal, e incremento del precio de la canasta familiar, de las tarifas de los tributos y del costo de vida en general, como si fuera una inevitable dinámica de crecimiento proporcional, entre el ingreso y el costo del beneficio. También, aparecen las expectativas de ciertos sectores de la sociedad para que disminuyan los requisitos exigidos para adquirir ciertos derechos.

Lo anterior se materializa en las pensiones en Colombia, ya que los ciudadanos esperan que la edad de jubilación deje de aumentar, y el monto de la pensión incremente. No obstante, las condiciones económicas del país no resultan favorables, así lo afirma, el director de la Anif, Sergio Clavijo, quien dice que la reforma pensional que se implemente deberá incrementar la edad de jubilación – 67 años para hombres y 62 para mujeres – y reducir el monto promedio de pensión.

Dicha reforma tendería a la supresión del Régimen Solidario de Prima Media con Prestación Definida y al incremento del porcentaje de cotización, ya que, al parecer, el esquema que maneja dicho régimen – administrado por Colpensiones – no resulta efectivo, ya que tiene como protagonista a un fondo común de naturaleza pública, que progresivamente está careciendo de recursos para abastecer las necesidades de la tercera edad.

Pareciera que al colombiano promedio ya no le impresionara un régimen en el que con sus cotizaciones mantiene la “calidad de vida” de la tercera edad que ya recibe pensión. Incluso, pareciera que el buen número de “beneficios” que se han proliferado actualmente – v.gr. los beneficios económicos periódicos, la pensión familiar, etc. – y que componen el sistema, ya no mitigara la inconformidad que genera el manejo de esta materia.

Así es, urge una reforma pensional que reorganice la dinámica del fondo de naturaleza pública, redefina el concepto del principio de solidaridad y su preponderancia en sociedades como la nuestra, y recobre la confianza que suponía antes el ahorro para la vejez. Tal reforma tendrá que promocionar la optimización institucional, lo cual, bien lograría la administración de los recursos privados otorgados por los contribuyentes, y oxigenaría el proceso de consecución de la pensión.

Sin embargo, la reforma tendrá que esperar, ya que seguramente el poder legislativo saliente delegará la tarea bien sea al oficialismo o a la oposición, dependiendo de cuál se imponga en las próximas elecciones. No tendría sentido una reestructuración próxima al sistema pensional, puesto que la misma correría el riesgo de no perdurar, dependiendo del sector político que resulte ganador en las mencionadas elecciones. La reforma pensional supondrá un reto definitivo, en el que se pondrá a prueba la capacidad de articulación y cooperación de las instituciones estatales, para el mejoramiento de las pensiones en el país.




Reflexiones al tema pensiones

Trabajadores independientes deben ver la pensión como una inversión a largo plazo

larepublica.co, Jueves, 25 de enero de 2018
Joaquín Mauricio López Bejarano 
jlopez@larepublica.com.co



En el país se estima que la cantidad de trabajadores de este tipo ya está en 3,7 millones.

A noviembre, el Dane calculaba que habían 22,8 millones de colombianos ocupados pero solo 14,7 millones afiliados en alguna AFP. Gran parte de quienes no lo hacen es por estar en la informalidad o porque son trabajadores independientes, que por desconocimiento o falta de interés, no están afiliados al régimen público o privado, pese a que es obligatorio, al igual que los pagos de salud.

Para el presidente de Colfondos, Alain Foucrier, hoy en día no hay excusas para no estar cotizando a una pensión. “Desde hace varios años los aportes se pueden hacer sin necesidad de filas y cada vez hay más facilidades para que los trabajadores independientes ingresen al sistema que más les conviene”.

El Ministerio de Trabajo considera que un trabajador independiente “es aquella persona que no está vinculada a una empresa mediante un contrato de trabajo, sino por prestación de servicios, y son remunerados bajo la figura de honorarios o comisiones, o los que trabajan por cuenta propia”.

¿Cómo se calcula el aporte?
Los trabajadores por cuenta propia llegaron en noviembre a 3,8 millones, según cifras del Dane. Si usted hace parte de este grupo y va a empezar a pagar sus aportes de seguridad social, debe tener en cuenta la siguiente fórmula:




Primero debe identificar la base de cotización, que es 40% de los ingresos mensuales, a ese valor resta 28,5%, que son los aportes para salud y pensión.

Es decir, si el dinero que recibe cada 30 días son $2 millones, la base de cotización del 40% son $800.000. Luego 12,5% va para salud ($100.000) y 16% a pensión ($128.000).


Aquí se ve la diferencia con los empleados, los cuales solo aportan 4% del salario recibido pues el restante es entregado por ley por la empresa donde están laborando. Tenga en cuenta que la base de cotización no puede ser inferior a un salario mínimo legal, que hoy en día está en $781.242.

“Con la fórmula hay varios trabajadores independientes que sienten un impacto en su flujo de caja, creen que están entregando dinero que no verán de nuevo, pero no es así, son sus ahorros. La pensión no es un gasto a corto plazo sino un beneficio para el futuro que además les puede generar unos rendimientos”, agregó Foucrier.

Luego de tener en cuenta la fórmula para realizar los aportes, las personas se deben inscribir de manera virtual en la Planilla integrada de liquidación de aportes (Pila) a través del portal web miplanilla.com, plataforma que recibe los pagos con el botón PSE, por esto el trabajador debe tener su cuenta de ahorros activa.

Finalmente, empleados e independientes tienen la libertad de elegir su participación en los fondos privados (Colfondos, Porvenir, Protección y Old Mutual) o un el régimen público (Colpensiones).

LOS CONTRASTES
       
CARLOS DUARTEANALISTA DE LA U. SERGIO ARBOLEDA

"Hay desconocimiento de muchos de los trabajadores sobre el proceso para realizar los aportes".

Aportes de cesantías sí son voluntarios

Así como los trabajadores independientes pueden cotizar para lograr su pensión, también pueden acceder a las cesantías, pero de forma independiente. Sin embargo, la cifra de los que lo hacen aún es baja. A noviembre, entre las AFP no eran más de 850.000 las personas que están en esta figura de ahorro voluntario. Algunas de las diferencias con las cesantías de un empleado a un independiente son que el primero solo puede hacer uso del dinero cuando deje la empresa, para educación o vivienda, el segundo tiene libertad de retirar los activos en cualquier momento.







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