domingo, 26 de octubre de 2014

'Es preferible gravar los dividendos y no la riqueza'

eltiempo.com, Por:  25 de octubre de 2014

'Es preferible gravar los dividendos y no la riqueza'


El nuevo rector del Rosario ve un escenario mundial complejo. No se crecería por encima del 5 %.

El economista José Manuel Restrepo no tiene duda alguna: es preferible gravar los dividendos que mantener el tributo al patrimonio, que es la iniciativa del Gobierno para tapar el hueco de 12,5 billones de pesos en el presupuesto de la Nación del 2015.

A este agudo analista económico, actual rector del Colegio de Estudios Superiores de Administración (Cesa), donde estará hasta mediados de noviembre, cuando ocupará la rectoría de la Universidad del Rosario, cargo en el que se posesionó el viernes pasado, le preguntamos:
¿Cuál es su fotografía de la economía colombiana?
Tiene unas bases sólidas: inflación controlada, tasas de interés relativamente bajas, crecimiento superior al 5 por ciento, desempleo a la baja, aumento de la formalidad laboral; de la mano de lo anterior hay un proceso de mejoramiento fiscal, de tal manera que existe una mayor solidez estructural para el manejo macroeconómico y de las finanzas públicas.
¿Esa situación es sostenible?
Ahora estamos de cara a un escenario internacional y financiero radicalmente distinto al de años anteriores. El crecimiento va a ser sostenible, aunque no por encima del 5 por ciento.
¿Y por qué no?
En buena medida porque el escenario internacional es mucho más complejo que antes. De aquí en adelante seguramente otro será el escenario, pero no tanto en función de nuestra realidad sino de la internacional, que es muy distinta para todo el mundo.
En competitividad, ¿cómo está Colombia?
Hay unos indicadores de más largo plazo en los cuales solo hasta hace muy poco tuvimos un leve mejoramiento respecto de otros países; aún hay asuntos pendientes sobre algunos de los cuales ya se está trabajando, como infraestructura, eficiencia de los mercados, capital humano y su formación, y corrupción de instituciones, en el que nos hemos deteriorado. No obstante, en la última medición subimos unos puestos.
No tantos como para celebrar.
Soy optimista porque en infraestructura el país ya tomó la decisión, y en el PIB es una de las grandes fuentes de crecimiento (la inversión 4G); esto significa que se está haciendo la tarea y esperaríamos que mejore en los cuatro años siguientes. Igual se viene haciendo en educación y esto tiene que dar unos resultados más temprano que tarde.
¿Está de acuerdo con la política económica actual?
Creo que la política económica ha sido acertada. Uno puede discutir temas, como algunos asuntos de la reforma tributaria, pero lo de fondo es haberle dado la solidez a los indicadores macro y estar trabajando los temas que se han identificado como críticos en la competitividad.
¿Qué opina de la propuesta de aumentar en dos horas la jornada laboral nocturna?
Que estamos retrocediendo, pero creo que el Gobierno va a ser suficientemente cuidadoso e inteligente para no echar hacia atrás; el país ha avanzado en una mayor eficiencia de los mercados laborales. Lo vemos en el empleo y mejoramiento de formalización. Colombia es uno de los países cuyos costos laborales son de los más altos del mundo. Cuando se diseñó la política de flexibilidad se buscaba tener la posibilidad de dos turnos laborales a la misma tarifa.
La reforma del 2002 no logró la meta de empleo propuesta.
No obstante, el desempleo viene bajando de manera importante. Ya estamos en un dígito, todavía lejos del resto de América Latina.
No se puede decir que todo el empleo que se está creando sea resultado de la reforma.
Estoy de acuerdo. Pero a pesar de eso lo que sí está claro en el mundo es que uno tiene que tratar de flexibilizar temas como el de la jornada laboral.
¿Le preocupa el impuesto al patrimonio?
Mi gran preocupación es que unos impuestos que se denominaban transitorios, como el 4 por 1.000 o el propio gravamen al patrimonio o aun ese punto adicional del Cree, que tenían destinación específica, ahora se convierten casi que en impuestos estructurales para financiar el presupuesto general de la Nación.
¿Y por qué le preocupa eso?
Porque si antes financiaban gasto coyuntural ahora están financiando gasto estructural. El presupuesto (del 2015) está desfinanciado en 12,5 billones de pesos y no es el único hueco que vamos a tener, porque con la firma de los acuerdos de paz viene una serie de compromisos que requieren recursos adicionales, eventualidad en la cual no va a ser suficiente la reforma que se propone sino que seguramente será necesaria otra más.
¿Usted qué reforma hubiera propuesto?
Yo hubiera preferido gravar los dividendos en vez de la riqueza. En el mundo entero es lo común y no el impuesto al patrimonio.
¿Con ese impuesto cubriría el faltante de 12,5 billones?
También hubiese preferido otros impuestos, particularmente IVA, porque creo que hay margen para adicionarle uno o dos puntos.
El IVA es considerado regresivo.
Hay una salida: definir unos productos de la canasta básica que no se gravan con IVA. Podría haber otra salida: gravar algunos productos de la canasta y parte de ese incremento del IVA devolverse con unos elementos puntuales de política social.
¿Qué más hubiera incluido?
Hubiera trabajado con el impuesto de renta, de pronto eliminando algunas exenciones; me parece positivo que se hubiera reajustado la idea inicial con el Cree, o renta, que es prácticamente lo mismo, que para mi técnicamente es más acertado que ese impuesto a la riqueza.
Cuando al ministro Cárdenas le hablan de gravar los dividendos se pone nervioso.
Y no entiendo por qué, porque en el mundo entero funciona.
Actitud de empresarios, clave para los TLC
Los efectos de los TLC de Colombia no son claros.
Soy de la tesis de que el éxito de los TLC depende fundamentalmente de la actitud de los empresarios, a los que la política pública puso a disposición casi 1.500 millones de consumidores; de aquí en adelante depende de ellos si son capaces de darles valor agregado a sus productos o de prepararse o de aprovechar los mercados o de identificar las oportunidades.
¿Es suficiente la actitud de los empresarios?
Además de la actitud proactiva del empresariado, hay que disponer de otros elementos que son de política pública, por ejemplo: con los costos de energía, de logística y de transporte que tenemos es muy difícil competir, y es necesario hacer un esfuerzo mayor para reducirlos; hay que seguir fortaleciendo la preparación del talento humano, especialmente en los niveles técnico y tecnológico. Hay una tarea pendiente en la formación de inglés, indispensable en una dinámica internacional.
JORGE CORREA C.
Redacción Economía y Negocios

EDITORIAL:.... El valor de la oposición

elespectador.com,  EDITORIAL 22 OCT 2014 

No se sabe cuál de los gurús que a veces le aconsejan salidas en falso al presidente Juan Manuel Santos le hizo en esta ocasión una propuesta razonable: invitar públicamente, a través de su cuenta en Twitter, al senador Álvaro Uribe Vélez, su opositor más feroz en el terreno de la paz, a conversar sobre el proceso que su gobierno adelanta con la guerrilla de las Farc en Cuba.
“Con criterio patriótico”, fue el llamado que le hizo Santos. Nada descabellado que su principal crítico, representante de una buena parte del sentir nacional, hable de los reparos que tiene al proceso. Se nos hace incluso necesario para la refrendación popular del acuerdo final. Es apenas lógico que, si pretendemos la reconciliación, se envíen desde el liderazgo político los mensajes coherentes.
Invitación hecha y rechazada: el senador Uribe no sólo no se pronunció al respecto sino que al otro día entregó, también vía Twitter, una serie de datos que distan mucho de su rol de opositor. O mejor, que no se sabe cómo consigue ni a través de quién, para filtrarlos luego, rápidamente y sin pudor alguno, a la opinión publica: antes que el Gobierno, antes que los medios, antes que todo el mundo. Es evidente que el expresidente tiene un gancho en medio de la guerra. Algo que va mucho más allá de sus funciones como congresista.
¿Que es por el bien de la patria? ¿Que con esa información el país puede analizar con más sensatez lo que sucede en Cuba? No tanto, la verdad. Lo dado a conocer es lo esperado dentro de un proceso como este: que otros miembros de la guerrilla (Pacho Chino, Wálter Mendoza, Matías y Leonel, mandos guerrilleros cercanos a Pablo Catatumbo, como nos lo reveló el expresidente) van al proceso de paz como líderes de esa organización ilegal. Y es lógico, también, que se les suspendan las órdenes de captura por las cuales la justicia colombiana los persigue. Lo único inesperado es que sea un senador el que le haga a Colombia estos anuncios, como si fuera el presidente en ejercicio.
Y no es nuevo. El año pasado, en abril, el senador Uribe también reveló la primera operación de traslado de guerrilleros, con pelos y señales: ¿no es esa una información delicada que pone en juego la seguridad nacional? Y la sospecha se tendió en su momento, por supuesto, sobre mandos militares, soldados en medio de la operación y organismos de inteligencia. Las autoridades involucradas nos dijeron que se abrirían investigaciones, porque un boquete de información de esa clase no podía estar abierto al acomodo y la curiosidad de un ciudadano, por más expresidente que fuera. Pero nada. Seguimos en lo mismo. Y eso que contamos con una Ley de Inteligencia, que de este modo queda claro que se viola sin empacho.
¿Por qué el senador Uribe conoce esta información? ¿Cómo la consigue? ¿Quiénes son esas fuentes primarias que le deben obediencia al jefe del Estado? ¿Se va a quedar el aparato estatal con los brazos cruzados? Así parece. Mucho más allá de un escandalito mediático, poco es lo que hace para solucionar el problema.
No nos queremos imaginar lo que hubiera hecho o dicho u oficiado el expresidente Uribe si estas fueran sus operaciones, si estas fueran sus estrategias de manejo en un proceso de paz y si un senador de la República, opositor suyo, con una clara infiltración en el Ejército, las revelara de un plumazo. El doctor Uribe debería entender que tanto abandonar este manejo político irresponsable de información reservada como aceptar el debate de ideas y conocimiento del proceso de paz al que ha sido invitado no significa claudicar en sus ideales o sus batallas políticas. La oposición política es bienvenida. Jugar con candela, no.
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jueves, 23 de octubre de 2014

Mauricio en el país de las maravillas

PORTAFOLIO.CO, Por: Iván Duque Márquez

Mauricio Cárdenas expone en el Congreso el Presupuesto de Regalías.


Lewis Carroll, enamoró al mundo hace muchos años con la historia de una niña llamada Alicia, que en medio de su interminable capacidad imaginativa, construía historias fantásticas, mientras hablaba sola. Un día cualquiera, Alicia se topó con un conejo que despertó su interés, lo siguió y por cuenta de su curiosidad cayó en un pozo que la condujo al país de las maravillas. Allí debió enfrentar múltiples aventuras hasta que, en medio de una situación de riesgo y amenaza, despertó del sueño.
Resumiendo abusivamente la historia de Alicia y tal vez comparándola con la realidad económica, es común que en épocas de aparente bonanza los ministros de Hacienda caigan en el mismo pozo de Alicia y se deslumbren con el país de las maravillas. No es un pecado, esto le ocurrió a los titulares de la cartera de Economía en países como Grecia, Argentina, España, Brasil, Estados Unidos, entre otros, en momentos en los cuales algunos indicadores, evaluadoras de riesgo y analistas de mercado alimentaban la fantasía que distorsionaba la realidad.
Es verdad que Colombia creció en el primer trimestre al 6,4 por ciento y que tal vez ese patrón la haya situado entre las naciones que mejor lo hicieron en el mismo periodo. A raíz de esa coyuntura, aparecieron frases grandilocuentes que fueron compartidas con el pueblo colombiano, como que “somos la economía estrella de la región”.
Reconociendo los resultados del primer trimestre, siempre es necesario tener una dosis de realidad contrastándola con los resultados del segundo trimestre y algunos indicadores.
Colombia enfrenta grandes alarmas frente a la bonanza minero-energética, debido a que hoy tenemos reservas de petróleo para siete años, la producción para los próximos periodos está en escenarios inferiores a los estimados por el Gobierno y el precio del crudo está 14 dólares por debajo de lo presupuestado en el Marco Fiscal.
Como si lo anterior fuera poco, el país está experimentado un creciente déficit de cuenta corriente que se acerca al 4,4 por ciento, las exportaciones han venido cayendo –entre el 2013 y el 2014, ya presentan una caída del 2,7 por ciento–, y para completar el panorama, la industria no despega, la Inversión Extranjera Directa ha perdido dinamismo, y, salvo construcción y obras civiles, son pocos los sectores que crecen por encima de la economía nacional.
La realidad nos muestra que existen factores a los cuales hay que prestarles atención para evitar caer en serios problemas. Lo que ocurre es que el síndrome de Alicia en el que todo es maravilloso, ha llevado a que muchos de estos síntomas se enfrenten con una reforma tributaria, que grava el ahorro, la inversión de capital, las utilidades y aprieta a sectores de la clase media, con la aspiración de mantener un elevado y petróleo-dependiente tren de gastos.
Aplicar esta reforma tributaria cuando la minería, los hidrocarburos, la industria y la agricultura pasan por momentos tan frágiles, puede llevar a que el despertar del sueño de Alicia sea el preámbulo de una gran pesadilla.
Iván Duque Márquez
Senador
ivanduquemarquez@yahoo.com

lunes, 20 de octubre de 2014

¡La corrupción, estúpido!

Margarita Londoño

Por: octubre 17, 2014


Ahora que el ébola aterroriza al mundo se corre un peligro mayor al de contagiarnos, que se nos olvide una peste endémica de América Latina y a la que todavía no se le encuentra cura: la corrupción.
Dicen que el virus africano llegará a contagiar más de 10.000 personas semanales, en una proyección verdaderamente escalofriante. Además el 70 % de esas personas fallecerán según las estadísticas. Pero ¿cuántas personas mueren por el saqueo permanente de los recursos del Estado? ¿Cuántas EPS malgastan o desvían dineros de la salud, cuántos contratistas se embolsillan el presupuesto de una vía, de un puente, de una escuela?
En Argentina, la familia Kirchner se enriqueció de manera vertiginosa abusando del poder, en Brasil, basta escuchar los debates entre los dos candidatos para la segunda vuelta presidencial para quedar escandalizado por las acusaciones de corrupción y nepotismo. En Venezuela es tanto el abuso del poder por parte del chavismo que ya nadie siquiera se toma el trabajo de llevar la cuenta de los enriquecimientos ilícitos de la boliburguesía. Ni hablar de Nicaragua, México, Panamá o Paraguay. Pocos países escapan de la maldita peste de la corrupción.
En nuestro país es igual, los esfuerzos de transparencia y de control han terminado tristemente cayendo en investigaciones ineficientes, destituciones inútiles y robo, mucho robo. Un Emilio Tapia, parrandero y sinvergüenza es la muestra patética de que nuestra justicia no ha podido detener el virus de la corrupción. Ese contratista pagará unos pocos años y saldrá a disfrutar su multimillonaria fortuna acumulada a costa de todos nosotros.
Unos Nule o unos Morero, o unos alcaldes y gobernadores enriquecidos con las regalías y apoderados de todo tipo de mecanismos de saqueo, como las licencias de construcción, la adjudicación a dedo de los contratos, la entrega de subsidios y los sobrecostos en las obras, son la constante a lo largo y ancho de Colombia. Lo raro es la honestidad, la excepción son los gobernantes limpios, transparentes. Son tan pocos que se pueden contar con los dedos de la mano.
Pero estamos aterrorizados con el ébola… y embelesados con la promesa de que si se firma la paz tendremos un crecimiento desbordado. Es verdad, si no llega el ébola y si llega la paz estaremos mejor, mucho mejor que lo que estaríamos si tenemos una crisis sanitaria o si seguimos gastando miles de millones en la guerra.
Sin embargo, cuánto mejor estaríamos si la norma fuera la administración de nuestros recursos de manera eficiente y transparente. Cómo crecería Colombia y América Latina si los gobiernos y los mecanismos de control funcionaran en defensa del bien colectivo y no de intereses privados. Quien respeta lo público también respeta a sus compatriotas y por ende respeta las leyes y la democracia. Los demás no son gobernantes, son bandidos, simple y llanamente.
¡Qué tristeza que nos gastemos tanto tiempo discutiendo como juzgar a los principales dirigentes del país, los llamados “aforados”, por el temor a que abusen de su poder! La norma elemental debería ser que no necesitaran ser vigilados para ser honestos. Pero así no es la cosa, ni aquí ni en nuestro continente que se contagia de corrupción tan fácilmente como se contagian de ébola en el África Occidental.
Es la economía, estúpido, dijo Clinton para señalar la importancia del tema en el crecimiento de un país; pues en América Latina habría que decir: ¡es la corrupción, estúpidos! A ver si entienden los políticos el verdadero asunto a resolver.

domingo, 19 de octubre de 2014

Liberales dieron su concepto sobre el tribunal de aforados

cronicadelquindio.com,

Liberales dieron su concepto sobre el tribunal de aforados

Los congresistas departieron en la Corporación Empresarial Alexander von Humboldt.
El tribunal de aforados, que reemplazaría a la comisión de acusaciones de la Cámara de Representantes, generó ayer opiniones de parte de los que intervinieron en el foro de equidad de poderes.
Los senadores Horacio Serpa Uribe y Viviane Morales, así como los representantes Julián Bedoya y Luciano Grisales Londoño intervinieron en la actividad celebrada en el auditorio de la Corporación Empresarial Alexander von Humboldt de Armenia.
Cada uno de ellos expuso aspectos sobre esta iniciativa que comprende dicha equidad y que ya se aprobó en su segundo debate.
La propuesta del tribunal de aforados se encargará de investigar y acusar a algunos altos servidores del Estado. 
Según lo aprobado en segunda sesión, ese tribunal tendrá cinco miembros elegidos por la Cámara de Representantes de ternas enviadas por las facultades de derecho de las universidades.
La nueva instancia solamente hará la etapa de investigación de los magistrados de las altas cortes, al procurador, al fiscal, al contralor y al defensor.

Comisión no debe desaparecer
El representante Julián Bedoya apoya la continuidad de la comisión de acusaciones, y aseguró que lo que aprobó hasta ahora respecto al tribunal de aforados no tiene ninguna diferencia a lo que desarrolla la comisión.
“Voy a defender en calidad de presidente de la comisión mi posición, pero se debe dotar de recurso humano calificado que adelante procesos de investigación para que se le puedan presentar resultados al pueblo y a los mismos aforados para que no haya impunidad”, explicó.
Agregó: “El tribunal de aforados investigará, la Cámara va a acusar y el Senado de la República juzgará y eso es lo que hacemos actualmente en la comisión de acusaciones”.

Declarada impedida
Viviane Morales por su parte, confirmó que se declaró impedida para votar sobre esta iniciativa: “Fui fiscal y como tal gozo de fuero especial que si se supone que hay una investigación por mis conductas la debe adelantar la comisión de acusaciones. Como se está estudiando el cambio de esa comisión por un tribunal entonces se supone que por una razón ética no debería yo incidir en quién puede llegar a ser mi juzgador”.
Pero dio su opinión al respecto: “Yo creo que en cualquier Estado de derecho todos los funcionarios deben tener responsabilidades y responder frente a las investigaciones que se le adelantan y tiene que haber una entidad capaz para tomar esa responsabilidad”. 

Equidad de poderes en general
El querer que se acabe la comisión de acusaciones obedece a que no tiene un visto bueno según el senador Horacio Serpa Uribe.
“Se ha enmarcado con la corrupción y por ello se ha pedido organizar un nuevo instrumento de control, pero hay que estudiar la medida y hacer inclusive algunos cambios para que no tenga vacíos especialmente a la hora de investigar”, sostuvo Serpa Uribe.
De igual forma, se refirió en general sobre la equidad de poderes a la que calificó como una iniciativa interesante del gobierno para reformar la Constitución.
“No es solamente el tribunal de aforados el punto importante, existe también la eliminación de la reelección presidencial, ratificar la autonomía de la justicia, elegir procurador y fiscal. Hay mucho por hacer”.

Por Andrés Felipe Ramos Gámez

Reequilibrio, a tercer debate

ELESPECTADOR.COM,  POLÍTICA 16 OCT 2014 

Reforma pasa ahora a la Cámara.
Hace ocho días el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, dijo que había voluntad de las mayorías de sacar adelante la reforma de reequilibrio de poderes y que el Senado estaba de acuerdo en un 90% de su articulado.

Reequilibrio, a tercer debate
El ministro Juan Fernando Cristo y el ponente Armando Benedetti.
 Y aunque ayer la plenaria de esa corporación avanzó en su aprobación —en el segundo de ocho debates—, por momentos se hacen evidentes las diferencias entre Ejecutivo y Legislativo, al tiempo que ya se escuchan voces advirtiendo que la reforma es ilegítima por no haber sido consensuada con los otros sectores, como la Rama Judicial.
Es claro que hay consenso en el tema de la eliminación de la reelección, tanto para el presidente de la República como para el vicepresidente, el fiscal, el procurador, el registrador, los magistrados del Consejo Nacional Electoral, el contralor y el defensor del Pueblo. Claro, exceptuando al uribismo. De hecho, ese era el eje de un proyecto que ha terminado siendo una mezcla de reformas política y judicial que agitan la discusión, hasta el punto de que el ministro de Justicia, Yesid Reyes, no descartó que en algún momento puedan retirarse puntos con el fin de agilizar el trámite.
Se refería al tribunal de aforados, que ayer fue aprobado con la facultad de investigar y acusar ante el Congreso a presidente, fiscal, procurador, contralor, defensor y magistrados de las altas cortes. Así, el Legislativo decide en juicio político si hay indignidad y retiro del cargo, y si hay asuntos penales será la Corte Suprema de Justicia la encargada del juicio, conservando así su carácter de órgano supremo de cierre.
Todo ello implica la eliminación de la Comisión de Acusación. Este nuevo tribunal estará compuesto por cinco magistrados, escogidos de ternas enviadas por las cinco principales facultades de derecho en el país.
Otros dos temas que polarizan son los del voto obligatorio y el de las listas cerradas en elecciones de cuerpos colegiados. El primero ya se hundió y no podrá ser revivido en los siguientes debates, y sobre el segundo, se aprobó que la eliminación del voto preferente para darles paso a las listas cerradas aplique sólo a partir de 2022, incluyendo además el llamado “sistema cremallera”, es decir, listas por orden de género (hombre y mujer).
El Senado les dio también el visto bueno a temas como la eliminación del Consejo Superior de la Judicatura para crear una sala de gobierno judicial y una ejecutiva para el manejo de la Rama; a la silla vacía para los partidos cuyos miembros sean condenados por actos contra la administración pública; a entregarle una curul en el Senado a quien ocupe el segundo lugar en la elección a la Presidencia y una en la Cámara de Representantes a su fórmula vicepresidencial, y a la abolición de la “puerta giratoria” que impide que los magistrados pasen de una corte a otra.
Igualmente se estableció que para ser magistrado se deben acreditar 25 años de experiencia, que el período será de ocho años y la edad de retiro forzoso a los 70 años, norma que no aplica para funcionarios elegidos popularmente. Otro punto aprobado señala que los contralores departamentales serán escogidos por concurso de méritos. Evacuado el segundo debate, el proyecto pasa ahora a la Cámara de Representantes, donde se esperan discusiones aún más encendidas.
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sábado, 18 de octubre de 2014

La desigualdad no es como la pintan... es peor

ELTIEMPO.COM, Por:  7 de mayo de 2014


Indagaciones más recientes apuntan a que la riqueza está más concentrada de lo que se cree.

La desigualdad se puso de moda. En tiempos de indignados, es éxito de librerías en Estados Unidos por obra y gracia del economista francés Thomas Piketty. Y en contacto con el francés, su colega colombiana Juliana Londoño y Facundo Alvaredo muestran que la desigualdad en Colombia –de la que se acostumbra a decir que es de las más altas de la región más inequitativa del mundo– no es como la pintan… Es peor.
¿Qué hace que un profesor rodeado de fórmulas plagadas de letras griegas, y en medio de una oficina inundada de libros, termine, al decir del New York Times, tratado como una estrella de rock?
La respuesta es su libro El capital en el siglo XXI. Lo que lo convirtió en fenómeno de ventas es que presentó en sociedad, en los países ricos, a una vieja conocida de América Latina: la desigualdad.
Los lectores estadounidenses, escandalizados, y convalecientes aún de la crisis del 2008 y 2009, se enteraron de que en los últimos 30 años se duplicó la parte de la torta del ingreso con la que se queda el uno por ciento de la gente más rica de su país.
Después de la crisis
Juliana Londoño, hoy estudiante de doctorado en Berkeley, explica que este libro llega luego de una crisis atribuida en gran parte a líderes del sector financiero con sueldos exorbitantes mientras la gente común luchaba por mantener su trabajo y pagar sus cuentas.
Hay diferencias, pero también cercanías entre la desigualdad al estilo de los ricos frente a la de países como Colombia. Una sorprendente similitud la explica Londoño: “El uno por ciento más rico en Colombia tiene más del 20 por ciento del ingreso total. Este nivel de concentración del ingreso es parecido al de los Estados Unidos, un país en el que estos resultados han llevado a un gran debate público sobre desigualdad y política tributaria”.
Pero un inquietante hallazgo de Londoño, en su trabajo junto a Facundo Alvaredo –bajo la supervisión de Piketty–, es que la dimensión de la desigualdad en Colombia supera el dato oficial. Este dato sale de las encuestas de hogares, y, entre otras cosas, “puede que los ricos estén menos dispuestos a revelar el total de sus ingresos ante un encuestador del Dane que frente a una autoridad como la Dian”.
Por eso, Alvaredo y Londoño buscaron las declaraciones de renta y encontraron que en los niveles más altos de la población los ingresos son superiores a los que revela la encuesta del Dane.
Resultado mayor
En últimas, si en el 2010 la medida de desigualdad (el coeficiente de Gini) era de 55,4, su corrección con base en el pago de impuestos da 58,7. Entre más cercano a 100, hay más desigualdad, y entre más cercano a cero, hay mayor equidad.
¿Por qué ese deshonroso ‘liderazgo’ para Latinoamérica y, a su vez, para Colombia dentro de esa región?
“Las explicaciones, que son variadas –dice Londoño–, incluyen las instituciones ‘extractivas’ que tenemos arraigadas desde la época colonial, hasta la política tributaria, que es muy débil. Sin embargo, estudios en años recientes han mostrado que la desigualdad en la región ha caído. Las políticas de transferencias condicionadas (por ejemplo, Familias en Acción en Colombia) han jugado un papel importante”.
Empleados y rentistas
En el caso de los países desarrollados, especialmente Estados Unidos, Piketty descubre otra razón para que florezca la concentración de la riqueza. Con los recortes de impuestos, las decisiones de los gerentes se desviaron hacia el aumento de sus propios sueldos, en detrimento de la expansión empresarial y del empleo. En consecuencia, en la punta de la pirámide de la riqueza hay más empleados y asalariados que rentistas y dueños del capital.
“El fenómeno de los presidentes ejecutivos -dice Juliana Londoño- y los exorbitantes salarios del sector financiero, las superestrellas y los deportistas, ha tenido un impacto importante sobre la desigualdad en Estados Unidos, con implicaciones trascendentales para la política tributaria”.
En Colombia, en cambio, se mantiene lo tradicional. Entre los más ricos predominan rentistas y dueños del capital.
Tributos, los sospechosos de siempre
Una de las razones que encuentra Piketty para la mayor concentración de la riqueza en Estados Unidos es que en las últimas décadas, en la medida en que han aumentado las tajadas del ingreso de los más ricos, a ellos les han bajado las tarifas de impuestos.
En el caso de Colombia, un equipo de la Ocde, del que hizo parte Juliana Londoño, concluyó que el sistema de impuestos poco sirve para redistribuir el ingreso y que los impuestos, como porcentaje de todo lo que produce la economía, son muy bajos en comparación con países desarrollados.
Con base en ese tipo de hallazgos, influyentes instituciones como la misma Ocde o la Cepal vienen reclamando mayores impuestos para los más ricos.
Londoño señala que “el impuesto de renta de personas naturales en Colombia se caracteriza por una gran cantidad de beneficios tributarios que erosionan la base sobre la que se cobra el tributo, favorecen a los más ricos y aumentan las oportunidades de evadir impuestos”.
Junto con Alvaredo, pudo ver que en Colombia el ingreso después de impuestos en los niveles superiores es casi tan alto como el ingreso antes de impuestos.
Y agrega: “Que yo sepa, aún no se ha evaluado el impacto de la reforma tributaria del 2012 sobre la distribución del ingreso. Sería muy importante hacerlo”.
MAURICIO GALINDO
Editor de Economí