www.cronicadelquindio.com, JULIO 14 DE 2022
Por: Juan José Orrego López
Sorprendidos están unos ciudadanos como si no supieran que ya hay nuevo presidente. Hay otros emocionados por el apoyo logrado. Asusta la habilidad de algunos para unirse a los que rechazaban sus iniciativas y ahora exploran posibles reformas. Caminan otros enviando mensajes, como con temor de perder lo que siempre han sacado, acostumbrados a desviar y usar dineros públicos para vivir plácidamente como buenos atenidos.
La desconfianza sobre líderes y sus partidos, a pesar del apoyo que algunos de ellos dan a ese gran acuerdo del que se habla, persiste por las leyes existentes y el desorden institucional que se vive. Poco les interesa a muchos corregir porque saben que son beneficiosas esas normas y muy favorables para ellos, a pesar de que algunos muestren voluntad de enmienda, hay otros más interesados en que siga el desorden, para ganar más y aprovechar al máximo estos 4 años de vida legislativa.
Lograr acuerdos para la aprobación de los planes, programas y vías, que soluciones problemas es excelente, sobre todo si se juega y se aprueban limpiamente y sin recurrir al engaño o facilitando y usando ese modelo con el que se viene dañado al país, que jamás reflejará el cambio que espera la sociedad civil. Seguir así es lo peor y quizás con otro error, haber elegido a unos ya reconocidos malos congresistas. Dios quiera que no sea así y no sea otra equivocación.
El congreso revisará varias de las reformas esperadas, como la que piden gobernadores y alcaldes: descentralizar los recursos en las regiones. Tremendo riesgo, con una corrupción al interior que no para, con instituciones que por sus vacíos contratan sin control lo indebido y con apoyos de los mismos jefes, diputados y concejales y en vísperas de elecciones locales, con jefes negociando la ética y aceptando renuncias e impulsando a sus amigos que los reemplacen, es decir, seguir el mismo juego pero con otras caras, perpetuando vicios y mañas con las que vienen destruyendo el país y las regiones.
Realizar la Reforma tributaria o estructural esperada es un paso valioso, pero si no tocan la inflexibilidad de los gastos, giros y subsidios, los vicios y vacíos, no harán nada. Quedarán recursos que se requieren sacar para cubrir otras necesidades y no dejar siempre a una sociedad insatisfecha a costa de la felicidad de esos vividores públicos que se roban los dineros. ¿Qué vale más, apagar un incendio o dejarlo generando más chispas y que otros lo apaguen?
Las Reformas deben tocar todo a fondo, porque una sociedad que no hace cambios a tiempo le coge temor a ellos, genera prejuicios a corto, mediano y largo plazo y detiene la transformación del país. Colombianos: es hoy o no será nunca.
Reformas y corrupción libre
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Video ampliado articulo: https://youtu.be/ZlO8pIejM-o
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Reflexiones al tema pensiones






