domingo, 3 de febrero de 2019

‘En Colombia hay un mensaje dramático: la corrupción paga’

eltiempo.com, 03 de febrero 2019 
 Por: Julia Alegre Barrientos

Andrés Hernández director de Transparencia Colombia
Foto: 
Rodrigo Sepúlveda / EL TIEMPO

A estas alturas, afirmar que la corrupción es un mal que afecta a todos los países en mayor o menor medida es irrefutable. Muchos expertos hablan ya de un fenómeno mundial que, en ciertos Estados, se ha incrustado en el imaginario colectivo como una plaga.
Colombia es una muestra: en mayo del año pasado, el 31 por ciento de los colombianos referenciaron la corrupción como su principal preocupación, de acuerdo con la encuesta de Gallup Poll de diciembre. 


Ahora, la última edición del Índice de Percepción de Corrupción (IPC), que recoge la opinión de analistas, académicos e inversionistas extranjeros, confirma estos recelos de la sociedad y rebaja el indicador para el país de 37 a 36 puntos, en una escala de 100 (siendo 0 muy corrupto y 100 muy limpio).
De esta manera, Colombia retrocede del puesto 96 al 99, entre 180 países evaluados, y regresa a los niveles del 2012, tras seis años de estancamiento. 


Más preocupante si se compara con el resto de Estados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), de la que es miembro: ocupa el penúltimo puesto de 36, solo por encima de México. 

En la región, Uruguay y Chile son los líderes indiscutibles, muy por delante de Colombia, con una percepción de 70 y 67 puntos, respectivamente. 

Para Andrés Hernández, director de Transparencia Colombia, estos números son un claro indicador de que las reformas y la legislación a este respecto en el país son todavía “pañitos de agua tibia” que no resuelven el problema estructural. 

Asegura que la consulta anticorrupción, que llevó a las urnas a cerca de 12 millones de colombianos, fue el punto de partida para medir esa indignación ciudadana y que, ahora, el Gobierno y las diferentes fuerzas políticas deben sacar adelante las iniciativas a las que se comprometieron. 

¿A qué atribuyen esta caída en la percepción?

Los escándalos de corrupción se han disparado entre 2017 y 2018, y cada vez hay una corrupción más compleja, difícil de atacar y con unos actores más sofisticados. Esta caída de 37 a 36 podría significar que Colombia empiece una tendencia a la baja si no se hacen esfuerzos adicionales. 

La percepción es que no se están materializando las sanciones que corresponden, ni en términos de cárcel ni en devolución de los dineros; no hay una reparación del daño. La sensación es que tienes un escándalo y no pasa nada. 

Frente a los países de la Ocde, la diferencia es muy grande…

En Transparencia Internacional celebramos la admisión de Colombia porque la organización tiene unas herramientas anticorrupción mucho más fuertes que las nuestras. El índice nos hace poner los pies sobre la tierra si queremos realmente aprovechar las experiencias de buenas prácticas del resto de miembros y tener mejores relaciones comerciales, pero tenemos un obstáculo evidente.

¿Los resultados pueden tener un efecto en la llegada de capital extranjero?

No significa necesariamente que vaya a dejar de llegar inversión extranjera, pero sí que va a ser más costosa y al Gobierno le va a costar más endeudarse cuando busque recursos en el extranjero. 

La incertidumbre no ayuda a los inversionistas, y falta mucha seguridad jurídica. Hay estudios que plantean que la caída en el IPC reduce los flujos de inversión extranjera directa entre un 9 y un 15 por ciento. 

¿Qué medidas prioritarias se deberían tomar para cambiar esta tendencia a la baja?

Necesitamos que el Ejecutivo sea mucho más preciso en focalizar sus esfuerzos de lucha contra la corrupción en los sectores de la educación, la sanidad e infraestructura, donde la corrupción tiene una incidencia muy grande. 

Hay que darle una discusión mucho más técnica y transparente a la asignación del presupuesto nacional. Adicionalmente, se debe trabajar en la contratación pública y el empleo público, dos de las principales vías por las cuales el clientelismo sigue operando. Importantísimo fortalecer el sistema judicial, que sea legítimo, creíble y que sancione. Actualmente, nuestra justicia está muy golpeada por los escándalos de corrupción y por los grandes cuestionamientos al Fiscal. 

Hay que introducir instrumentos más fuertes de rendición de cuentas y de prevención de conflicto de interés en los altos funcionarios del Estado (ministros, gobernadores, cortes, etcétera). En cuanto a reformas legislativas prioritarias, la protección a denunciantes de corrupción es una pieza clave que nos falta en el rompecabezas, porque los grandes casos de corrupción que salen a la luz siempre tienen detrás a un denunciante que tiene mucha información, pero tiene miedo.

La consulta anticorrupción sentó las bases para la creación de un gran pacto nacional contra la corrupción, pero este no ha avanzado mucho. ¿Qué opina al respecto?

El problema es que se está entendiendo como un choque de poderes políticos. Nosotros, junto con otras 70 organizaciones, ya le hemos dicho al presidente Duque y al Congreso que, más que tomarse la foto, ahora tienen que sacar el pacto adelante. 

La agenda terminó convirtiéndose en una maraña de proyectos de ley, cerca de 25, sin focalización ni priorización. Hay un gran desorden, pero creemos que sí hay una oportunidad. 

¿Qué ejemplos de buenas prácticas destacan en la región y en cuáles debería fijarse el país?

Chile hizo hace unos años un trabajo muy fuerte alrededor de la regulación de conflictos de intereses. Hoy puedes entrar a una plataforma electrónica y descargar la declaración de conflicto de interés de cualquier funcionario y puedes cruzar esa información con las decisiones que están tomando. Brasil hizo un trabajo muy importante sobre el principio de oportunidad y para generar incentivos a la delación. Así se logró destapar todo el escándalo de Lava Jato. 

El 80 % de los colombianos creen que los gobernantes gobiernan para una élite reducida. Si se cruza esta percepción con la de ustedes, el panorama es bastante desolador…

Sí, y este resultado también coincide con la creencia de que la corrupción es el principal problema para los colombianos. Hay un mensaje dramático: que la corrupción paga. 

Se roba mucho, la sanción penal es baja y la devolución de los recursos no existe. Pero el hecho de haber logrado que 12 millones de personas salieran a votar la consulta anticorrupción es un mensaje al Gobierno de la gran indignación ciudadana. 

El presidente Iván Duque ha sido muy directo a la hora de decir que la lucha contra la corrupción es una de sus prioridades, así que el año que viene veremos los resultados.

Actos corruptos le cuestan a Colombia $ 50 billones al año

Más de 50 billones de pesos se pierden cada año en Colombia por la corrupción. La cifra es un estimativo hecho por la Contraloría General en el 2017. Precisamente son los tres entes de control -Procuraduría, Contraloría y Fiscalía- los que vienen desarrollando una guerra frontal contra este delito que permea todas las instancias en los ámbitos estatal y privado.


La Fiscalía, dentro de su plan Bolsillos de Cristal –en cabeza de Néstor Humberto Martínez–, ha detectado la pérdida de cerca de 5 billones de pesos por el accionar de funcionarios corruptos. Tiene en curso 2.780 investigaciones. De estas, 960 contra funcionarios del Estado y 183 de la rama Judicial.

Por su parte, la Procuraduría ha sancionado a 21 gobernadores, 550 alcaldes y 662 ediles, concejales y diputados por desviar los recursos asignados para sus regiones.

Casos que han sacudido el país
Reficar y los procesos por millonarios sobrecostos


La Fiscalía ha calificado como el mayor escándalo de corrupción el caso por las presuntas irregularidades en la modernización de la refinería de Cartagena (Reficar).

La Contraloría ha encontrado hallazgos fiscales por más de 17 billones de pesos en el proyecto, el cual pasó de costar US$ 3.440 millones a 8.016 millones en su entrega. Por este caso, la Fiscalía ya imputó cargos a varios exdirectivos de Ecopetrol y exmiembros de la junta directiva de Reficar, así como a algunas de las empresas asociadas.

Odebrecht ya deja 91 personas investigadas

Los sobornos de la multinacional brasileña Odebrecht se han convertido en uno de los más grandes casos de corrupción en el país. Según las investigaciones de la Fiscalía, se habrían pagado coimas por más de 32,5 millones de dólares para quedarse con grandes contratos de infraestructura. Por este caso hay en total 91 personas investigadas penalmente, de las cuales ocho ya fueron condenadas, entre ellas el exviceministro de Transporte Gabriel García y el excongresita Otto Bula.

‘Carrusel’ de la contratación

A través de un ‘carrusel’ para repartir contratos, que estalló en el 2010, contratistas e, incluso, el entonces alcalde mayor de Bogotá, Samuel Moreno, se quedaron con dineros para las obras viales, hospitales, el contrato de las ambulancias, entre otros millonarios negocios.

Por este escándalo se habrían perdido más de 2 billones de pesos; las investigaciones por el caso, que llevan ocho años, han logrado más de 20 condenas, entre ellas la de Moreno y los contratistas del Grupo Nule.

Juegos Nacionales del 2015 dejaron saldo en rojo

Ibagué fue elegida como sede de los Juegos Nacionales de 2015 porque era una de las capitales con mayores escenarios deportivos, pero los encargados de organizar los juegos derribaron varios escenarios para construir un gran parque deportivo. Cuando llegó la hora de inaugurar los juegos, la mayoría de escenarios tenían problemas, estaban en escombros y no se pudieron utilizar. 

Finalmente, los juegos terminaron realizándose en Chocó porque no pudieron terminarse las obras a tiempo. En esos escenarios inconclusos se perdieron por lo menos 40.000 millones de pesos, según investigaciones de la Contraloría.

Escándalo de contratación del PAE

Luego de revisar los resultados del Programa de Alimentación Escolar (PAE), con el que se distribuyen alimentos diariamente a unos 5 millones de niños en colegios del país, la Contraloría abrió más de 100 procesos que involucraban pérdidas por $ 84.000 millones. Por la entrega de alimentos de mala calidad, sobrecostos en la contratación y otras irregularidades con este programa, la Contraloría investiga fiscalmente a 5 gobernadores, 2 alcaldes, 3 congresistas, 6 exgobernadores y 52 exalcaldes, además de adelantar procesos penales en 8 departamentos que dejan 26 capturas y 31 audiencias de imputación de cargos.

JULIA ALEGRE BARRIENTOS
Redacción Domingo
En Twitter: @JuliaAlegre1



¿Ser corrupto paga?


En el corrupto, hay celebración en entornos sociales y familiares, quienes lo ven como un HÉROE que logró “CORONAR COMO OTROS” y asegurar una estabilidad económica para su familia y....




Reflexiones al tema pensiones

sábado, 2 de febrero de 2019

Pulso en Gobierno por manejo del presupuesto de inversión

PORTAFOLIO,  
ENERO 30 DE 2019 

Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda y Gloria Amparo Alonso, directora de Planeación.
El Minhacienda aseguró que a Planeación se le quitaría la responsabilidad de asignar dicho rubro.

La posibilidad de que el Departamento Nacional de Planeación Nacional (DNP) deje de administrar el rubro de inversión del Presupuesto General de la Nación podría dejar a esta entidad ‘sin dientes’, motivo por el cual, desde ya, varios expertos y exdirectivos prendieron las alertas.


La propuesta fue ventilada por el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, quien aseguró hace unos días que “el plan contempla la unificación del proceso presupuestal de inversión y funcionamiento en una sola entidad, el Ministerio de Hacienda, con el objetivo de fortalecer la institucionalidad presupuestal en el país y lograr un gasto público más eficiente”.

Esto se lograría por medio de la ley del Plan Nacional de Desarrollo ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’, que comenzará a discutirse el miércoles de la próxima semana, y para lo cual el Gobierno ya convocó a sesiones extra en el Congreso.
EN PLAN DE DESARROLLO 
El Legislativo tendrá, entre otras, la tarea de avalar o negar la posibilidad de que la tarea en mención se le quite a Planeación y, según dijo el Minhacienda, esto hace parte de la meta de fortalecer los instrumentos para lograr una asignación más estratégica y responsable del gasto público.
De hecho, este cambio sería uno de los pilares del plan del Gobierno para apretarse el cinturón durante el cuatrienio, que según el presidente Duque, ascendería a unos $8 billones. 


Sin embargo, la idea fue controvertida por diferentes expertos. Un exdirector del DNP aseguró que “esa idea va en contravía del actual diseño de Planeación Nacional, entidad que tiene varios roles y uno de los cuales consisten en elaborar justamente el PND. En este se incluye, entre otros, uno de los elementos más claves del Gobierno que es el plan plurianual de inversiones, es decir, la visión de inversión que hará el Ejecutivo y cómo materializará esos planes que se traza”.

Y agregó que precisamente por esta responsabilidad, “quitarle el presupuesto de inversión al DNP desnaturalizaría una de las funciones esenciales de esa entidad, que incluye, además, el seguimiento de la política pública. En definitiva, este rubro debería continuar en Planeación”, concluyó el exdirector, quien pidió no ser identificado.


Esta propuesta también fue recibida de forma negativa por otro exdirectivo de Planeación, conocedor del área de finanzas públicas e inversión, quien le aseguró a este diario que los argumentos del Minhacienda no tienen mayor fundamento, en aras de mejorar la calidad del gasto público.

‘REENCAUCHE’

Incluso, aseveró que “este es un tema que se ha discutido desde hace 40 años y cada Ministro de Haciendo lo pone en la agenda, pero luego se cierra. De hecho, hubo una época en la que algunas multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial tuvieron la idea de que eso mejoraba la coordinación y podía facilitar la planeación, pero con el tiempo se dieron cuenta que la experiencia de otros países muestra que existen la unificación de estos presupuestos no da garantías de una mayor calidad del gasto”.

En su concepto, atar el rubro de inversión del Presupuesto –que este año es de cerca de $47 billones (una quinta parte de todo el Presupuesto de la Nación del 2019)– al DNP tiene que ver con una coordinación de las políticas de planeación que hace esta entidad con la realidad de cómo ponerlas en marcha, y de cómo hacerles seguimiento una vez se asignan los recursos públicos.

“Planeación Nacional es una entidad técnica y tiene unidades técnicas que cuentan con los conocimientos necesarios sobre las regiones, los sectores y los proyectos que se necesitan y que se deben priorizar; el Minhacienda no tiene esa capacidad, entonces si lo que se quiere es mejorar la calidad del gasto y de la inversión es vital contar con ese conocimiento. Ese engranaje se conoce como ‘sistemas integrados de gestión financiera pública’ y lo tienen países avanzados para evitar dispersiones del gasto oficial”.

De aceptarse la idea del ministro Carrasquilla, el Gobierno Nacional estaría adoptando una de las propuestas hechas en su momento también por la Comisión del Gasto y la Inversión Pública, que indicó que la existencia de la dualidad presupuestal tiene un impacto negativo en la organización fiscal.

No obstante, el exdirectivo del DNP reiteró que esa tesis no ayudaría -en realidad- a mejorar la calidad del gasto público y en su lugar propuso, por ejemplo, seguir implementando estrategias de mejoras tecnológicas y de seguimientos, tal y como lo han hecho los últimos directores de Planeación Nacional.

“En la entidad se vienen realizando exámenes de impacto y de resultados por cada uno de los sectores, sumado al seguimiento de los recursos que hace mensualmente. Es esa información la que debe usarse a la hora de tomar decisiones, de tal modo que los programas que van mal se les frenen los giros, y a los que van bien, se les desembolsen. Ese tipo de mejoras sí permiten una mejor asignación del gasto público”, concluyó el experto.

COMISIÓN DEL GASTO

La Comisión del Gasto y la Inversión Pública ya le había dado su espaldarazo a esta propuesta. De hecho, en su informe final aseguró que es necesario “reducir la fragmentación del proceso presupuestal y transitar hacia un presupuesto de funcionamiento e inversión unificado por programas en el que haya mayor agilidad y responsabilidades para los gerentes y ejecutores, todo ello bajo un esquema de controles que desestimulen las malas prácticas en su ejecución. Para que esto funcione, la ley orgánica de presupuesto debe enfocarse en la aprobación de los rubros agregados por programas y por regiones”.


Reflexiones al tema pensiones

Otro gol de la ministra del Trabajo


eltiempo.com,  Por: Carlos Caballero Argáez
 
01 de febrero 2019 

Carlos Caballero Argáez

La peor política pública en relación con las pensiones es 
postergar la solución del problema. 

Sigo obsesionado con la colisión entre los economistas y los políticos. Me parece grave que los políticos no atiendan los argumentos de los economistas. Aunque también es cierto que los economistas no saben venderlos y pasan, entonces, por una secta arrogante. Pero me resisto a aceptar el cortoplacismo y el populismo de los políticos y los gobernantes.
Los economistas salieron mal librados de la ley de financiamiento, aprobada por el Congreso a finales del año pasado. Y, no obstante las buenas noticias en los balances de las empresas por la baja de los impuestos, persisten las preocupaciones sobre el problema fiscal más allá del 31 de diciembre de 2019. 

Ya comienza a hablarse del aplazamiento de gastos y de la venta de activos –8,5 por ciento del capital de Ecopetrol, entre otros– para financiar el gasto corriente (‘vender la vajilla para pagar la comida’). Aunque fue claro en la discusiones en el Congreso y el Gobierno que, al contrario de la recomendación de los economistas, estaban concentradas en el corto plazo y no en la solución, por un buen tiempo, del desequilibrio estructural de las finanzas públicas.


En los primeros días del año, la ministra del Trabajo volvió a ganar la partida. El ministro de Hacienda nos acababa de informar que entre sus planes para el nuevo año se encontraba la presentación de la reforma pensional al Congreso, cuando la ministra anunció que esta no iría este año, sino el próximo.

Ahora resulta que la reforma de las pensiones, que es absolutamente prioritaria y acerca de la cual existe suficiente ‘ilustración’, requiere otra mesa de concertación y que en el proyecto del Gobierno no se elevará la edad de jubilación. Otro gol de la ministra, que se suma al incremento del 3 por ciento real del salario mínimo, que le costará al Gobierno, en este año, 2 billones de pesos que no se presupuestaron.

Los males del sistema pensional colombiano son bien conocidos. En su columna en Portafolio (18 de enero de 2019, p. 30),  "Mauricio Reina escribió que nuestro caso era “vergonzoso: apenas uno de cada tres colombianos aporta al ahorro pensional, y solo uno de cada cuatro logra pensionarse”. A pesar de la baja cobertura, el déficit pensional público es altísimo: 39 billones de pesos anuales, el 17 por ciento del recaudo tributario.

Y la inequidad es inaudita: 5.993 personas recibieron 1,05 billones de pesos en 2017, al tiempo que aproximadamente 2 millones de personas recibían 29 billones. Saquen ustedes el promedio de lo que le correspondió a cada pensionado.

Ahora bien. El censo de población del año pasado mostró contundentemente el envejecimiento de los colombianos. Lo cual justifica elevar las edades de jubilación y señala la gigantesca necesidad de ahorro futuro para financiar las pensiones. Ese ahorro lo van a tener que hacer los individuos en el sector formal, a través de su cotización a los fondos privados de pensiones y a Colpensiones, y todos los colombianos, mediante el pago de impuestos.

La peor política pública en relación con las pensiones es postergar indefinidamente la solución del problema. Algo que deberían entender la ministra y los políticos. Si no se actúa rápido, se va a agravar en el tiempo el problema fiscal y el país va a tener dentro de unos años buena parte de su población vieja y pobre. Este es un mensaje fácil de comprender que no debería pasarse por alto, aun en un año de elecciones regionales.

Los problemas, por más complicados y graves que sean, solo sirven para resolverlos. A los colombianos, sin embargo, no nos gusta darnos las pelas. Le damos patadas al balón, esperando que alguien, más adelante, vea a ver cómo sale de los líos. Es lo que está haciendo la ministra del Trabajo. Y eso no es buen gobierno.


NO HAY ESPACIO PARA LAS PENSIONES, PERO SI PARA DERROCHAR.



Reflexiones al tema pensiones

Presos de la corrupción

01 de febrero 2019 ,, 01 de febrero 2019 
 Luis Noé Ochoa


Oso peludo el envío por Minjusticia de la carta a Estados Unidos en que se pedían las pruebas que sustentaran la solicitud de extradición de Jesús Santrich, que partió el 10 de diciembre por 4-72 y, el jueves, descubrieron que se había quedado bailando la murga de Panamá. ¿Qué tal que no hubiera sido algo urgente? ¿Y las vías diplomáticas? ¿Y la embajada aquí? ¿Y nadie la volvió a preguntar por el envío? ‘Ridi’, dicen los muchachos.

Pero hoy, el tema es otro que produce rabia e impotencia. O ‘emputencia’, como decía un campesino: la corrupción sigue viva y comiendo. Y no solo estamos inundados de ratas, sino que se corrompieron los gatos. 

Aquí ya vimos que el exfiscal anticorrupción era corrupto, que hay carteles de la contratación, de las loncheras, de las pensiones; de la Dian, de la toga, que eran magistrados que confundían birrete con billete, como dije un día.

Esta semana fue detenido el director de la cárcel Modelo de Bogotá, coronel César Augusto Ceballos. Uno es inocente hasta que se le pruebe lo contrario, pero la Fiscalía afirma que lo tiene agarrado de las pruebas.

" Votamos 11,5 millones contra la corrupción, pero en el Congreso no pasó casi nada. El estatuto anticorrupción y la reforma de la justicia quedaron presos, en el patio del olvido".
Según el ente acusador, el coronel les amenizaba la estadía a los reclusos, pues era la voz principal de un concierto para delinquir. “La cuestión es con dinero”, les cantaba. Y les cobraba millones para ubicarlos en patio especial. Les cobraba por las citas médicas, y creo que por citas de las casas de citas; por entrada de droga, de trago y demás antojos.

No sorprende. La corrupción en las cárceles es tan vieja como el delito. Pero, como estamos aquí, se puede dar el descaro de que a una cárcel entre un mariachi tocando para celebrar una fuga, y nadie se dé cuenta. “Entonces yo daré la media vuelta / y me iré con el sol / cuando muera la tarde”, cantarán los que se vuelan. Y los que salgan de permiso.

En La Picota han hecho fiestas. El año pasado, un director, de cuyo nombre no quiero acordarme, fue pillado con las manos en el mazo: 20 millones, que le entregaba el hijo de un extraditable preso allí.
Y, antes, por allá en 2010, el exsenador Martínez, condenado por ‘parapolítica’, dicen que con otros peligrosos internos, ‘Palustre’ y ‘Cemento’, tumbó un muro y amplió la celda sin cuota inicial de 12 a 30 m².

Y, en 2015, los presos del pabellón de lujo –porque aquí las prisiones son por estrato, y se compra el trato, que se lo paga la rata al gato– armaron un asado con ternura a la llanura, chanchullo, ‘guandocamole’ y ‘refaja’ de penas. Y en la dirección, y el Inpec, fresco como una lechuga.

Lo grave es que el escándalo es de un día. Después seguirá la fiesta. Sodoma y ‘gonorra’, como decían en el ‘Bronx’. Se sabe que a ciertos guardias del Inpec y a directores inciertos les gustan Truco y sus Pesos. Y a los legisladores, Los Nada que Ver.

Qué tristeza. Se burlan de la gente. Votamos 11,5 millones contra la corrupción, pero en el Congreso no pasó casi nada. El estatuto anticorrupción y la reforma de la justicia quedaron presos, en el patio del olvido.

Dice el fiscal Néstor Humberto Martínez que este “es el fracaso de la política criminal”. Creo que sí, pero también es el fracaso de la moral, de la formación en valores. Y es culpa de la congestión judicial, de una justicia laxa, negociable, que se la bailan los pícaros, que saben cómo evadirla. Y del hacinamiento carcelario. Y de la falta de voluntad política de los legisladores, que, por ejemplo, pasaron una reforma política pero sin la lista cerrada, que es puerta abierta a la corrupción por aquello de las campañas millonarias. ¿Quién escoge los directores de prisiones?

La sal se corrompió. Pilas, legisladores y Gobierno, porque estamos presos de la corrupción.

luioch@eltiempo.com



Reflexiones al tema pensiones