sábado, 28 de septiembre de 2019

L. F. : La Corte se prepara.


Por: Armando Montenegro

Haciendo uso de facultades vigentes desde 1991, la Corte Constitucional les solicitó a una serie de entidades públicas y privadas, universidades y centros de pensamiento, cálculos y conceptos técnicos sobre los posibles impactos de inexequibilidad de la totalidad de la Ley de Financiamiento. De esta forma, la alta corporación decidió, de manera responsable, acopiar la mayor cantidad posible de elementos de juicio antes de tomar una importante decisión que se espera para mediados de octubre.
Si bien lo normal sería que las personas y las organizaciones estudiaran de antemano las consecuencias de sus actos, esto no ha sido común en nuestro medio. 
Hace unos años, por ejemplo, algunos magistrados, en forma desafiante e irresponsable, sostenían que sus fallos debían limitarse a comparar, en forma aérea y abstracta, las normas examinadas con la Constitución, sin tener en cuenta para nada sus efectos económicos. Por este motivo, algunas de sus determinaciones perjudicaron a gentes y organizaciones del país. 
La decisión de condonar las deudas del UPAC, por ejemplo, benefició a los deudores de clase media alta y a los políticos que los acompañaban en sus demandas, pero, al inducir una fuerte contracción de este sistema de crédito, en los años siguientes centenares de familias jóvenes terminaron sin acceso a vivienda propia; así mismo, muchas decisiones en materia de salud han complicado la grave crisis financiera del sistema con el consecuente sufrimiento de millares de personas.
En el caso de la Ley de Financiamiento, la Corte ha solicitado a los expertos cuidadosas proyecciones sobre las cuentas fiscales de los próximos años, que comparen un escenario en el que esa norma se sostiene con otro en el que ella se declara inexequible, tal como lo requieren los demandantes. Con esta información, la Corte podrá sopesar, entre tantas cosas, el apremio fiscal que podría surgir en caso de que se cayera la Ley de Financiamiento, así como los mecanismos a los cuales podría acudir el Gobierno para hacer frente de manera expedita a una eventual decisión adversa.
De los estudios solicitados surgirán respuestas a otros interrogantes que ya se han ventilado en las discusiones públicas, como aquellos que se refieren a los efectos de una eventual caída de esa ley sobre el crecimiento económico, la deuda pública, el crédito externo, las tasas de interés y las tasas de cambio. Si opta por esa decisión, la Corte analizará, seguramente, la forma como los posibles impactos negativos podrían ser mitigados mediante las acciones correctivas al alcance del Gobierno.
Aunque hay que aplaudir la forma en que la Corte ha abordado el estudio de esta demanda de inexequibilidad, acudiendo a conceptos de numerosos y reputados expertos, lo ideal sería que contara, al interior de su organización, con un cuerpo económico especializado que analizara de antemano los impactos de sus fallos, tal como lo propuso el año pasado la Comisión del Gasto que convocó el gobierno del presidente Santos. 
Esto les permitiría a los magistrados tomar decisiones oportunas, sustentadas en estudios propios, completamente imparciales e independientes. Además, con el tiempo, se formaría una tecnocracia especializada en el estudio económico de los asuntos jurídicos, lo cual redundaría en un mejor funcionamiento de las instituciones de la justicia y de toda la economía.

** Las seis amenazas que ve el BID si se hunde la Ley de Financiamiento

https://jujogol.blogspot.com/2019/09/hda-pub-las-seis-amenazas-que-ve-el-bid.html


Reflexiones al tema pensiones

jueves, 26 de septiembre de 2019

Prima Extra: Proponen vuelco total al proyecto de prima extra

elnuevosiglo.com.co, Septiembre 26, 2019 
Redacción Política

Foto archivo El Nuevo Siglo


Tres ponencias tendrá que estudiar la Comisión Séptima de la Cámara. Aunque todas son positivas, hacen ajustes a la iniciativa original que, en algunos casos, implican cambios sustanciales.

La Comisión Séptima de la Cámara está lista para discutir el proyecto de ley “por medio del cual se crea la prima legal para la canasta familiar”, radicado en noviembre del año pasado por los senadores Álvaro Uribe y Gabriel Velasco, del Centro Democrático.
Son ponentes de la iniciativa los representantes Jairo Cristancho y Jennifer Arias, del Centro Democrático, y Juan Diego Echavarría, del Partido Liberal.
Como no pudieron ponerse de acuerdo sobre el sentido de una sola ponencia, la Comisión recibirá tres informes, uno de los cuales plantea un revolcón de la iniciativa.
Arias aún no ha radicado su ponencia, pero según conoció EL NUEVO SIGLO pese a que será positiva piensa hacerle cambios a la iniciativa.
A su turno, el representante Echavarría aseguró que aunque la ponencia que radicó es positiva, “queremos hacer una distinción para que la prima se pague según el tamaño de la empresa. Es decir, que las microempresas paguen cinco días de salario y las pequeñas empresas 10 días de salario”.
Según la ponencia, “las microempresas o pequeñas empresas que se encuentren en una situación de subordinación respecto de una mediana o una gran empresa, o pertenezcan a un grupo empresarial, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 260 y 261 del Código de Comercio, o la norma que lo sustituya, deberán pagar la prima correspondiente a 15 días del salario mínimo vigente”.
Echavarría aclaró que había un error en la redacción, por lo que “lo modificamos y dejamos que solo hasta tres salarios mínimos sean cancelados. Además no incluimos a los trabajadores oficiales en este proyecto, pues por un lado tendría impacto fiscal y por el otro es inconstitucional porque el artículo 150 establece que el único competente para fijar prestaciones sociales para estos trabajadores es el Gobierno nacional”. 
Vuelco total
Pero Cristancho llevó su ponencia mucho más lejos. Según indica en la exposición de motivos, su objetivo es “crear una fórmula que no afecte al sector empresarial y a su vez beneficie a los trabajadores colombianos.

Reconociendo la importancia del talento humano para el buen funcionamiento de las empresas, se plantea frente al texto aprobado en Senado, delimitar el pago de la prima únicamente a los empleados que estén estudiando, esto con el fin de brindar una ayuda económica a este sector y obtener un beneficio mutuo por parte del empleador y del empleado”.
Además de cambiarle el título del proyecto a “prima de productividad”, el congresista propuso que la prima no se les pague a quienes ganen hasta tres salarios mínimos, sino a quienes ganan hasta 1.5. El proyecto conserva las fechas del articulado inicial, es decir “la mitad máximo el 30 de marzo de cada año y la otra mitad a más tardar el 30 de septiembre de la misma anualidad”.
Sin embargo, aclaró que “esta prima se pagará a aquellos empleados que estén realizando estudios de educación superior y en educación para el trabajo y el desarrollo humano, previa certificación de la institución educativa y será proporcional al tiempo laborado”.
Además, indicó que “durante el primer año de vigencia de esta ley, se pagará la de marzo, durante el segundo año de vigencia después de la entrada en vigencia de la presente ley, se pagará la de septiembre. Pasados los dos años, después de la entrada en vigencia de la presente ley, se iniciará el pago en los términos señalados en el presente artículo de manera completa, esto es en marzo y septiembre de cada anualidad”.
En la exposición de motivos del proyecto, el Representante aseguró que el proyecto debe tener en cuenta que la canasta básica de alimentos puede costar, en promedio, entre $290.000 y $330.000, “pero si se incluyen los otros gastos como salud, recreación, educación y vivienda, esta puede aumentar en promedio hasta $1.300.000. Esto significa que el Salario Mínimo en Colombia no alcanza para comprar la canasta familiar completa, cubre solo el 60% de esta”.
Y agregó que “este consumo es muy importante para la economía del país y preocupa que se vea afectado por políticas que desincentiven el consumo y afecten el poder adquisitivo de estos. Al contrario, bajo el contexto actual, se hacen importantes las políticas de reactivación económica, para que este aumento de la clase media sea mayor y porque mientras que el país mantenga un ritmo de crecimiento sostenido y políticas impositivas progresivas, se va a poder reducir el riesgo de que la clase medie retorne al grupo de pobres”. 
Los conceptos
El Ministerio de Hacienda y la Asociación Nacional de Empresarios (ANDI) consideraron que el proyecto es inconveniente por muchas razones.
Para comenzar, Hacienda indicó que el beneficio para trabajadores oficiales genera erogaciones adicionales por parte de la Nación “que no se encuentran contempladas en el marco fiscal de mediano plazo, ni en el gasto de los sectores”. Según cuentas de la cartera esto podría costar $205 mil millones anuales que no están en las arcas del Estado.
Así mismo, consideró que para el sector privado la prima podría tener un impacto negativo en la formalización laboral pues genera mayores costos salariales. Además, indicó que “el beneficio podría verse contrarrestado por posibles presiones inflacionarias, puesto que generaría un costo laboral adicional a las empresas que puede ser trasladado a los bienes de consumo”.
La ANDI se pronunció en el mismo sentido y advirtió que la iniciativa implica mayores costos de producción y, por ende, “un efecto inflacionario, lo cual afectaría a los consumidores especialmente a los que devengan menos de un salario mínimo”.
Del mismo modo, la Federación Colombiana de Municipios consideró que “el consumo de la clase media trabajadora es muy importante para la economía del país. Sin embargo, preocupa que se olvide de las realidades de los municipios frente a las múltiples competencias que le asignan las leyes”; por lo que propuso una mejora al proyecto para no ir en contravía de la situación actual de las entidades territoriales.


Reflexiones al tema pensiones

Ref. Laboral: Cuatro propuestas de una reforma laboral que se cocina por pedazos


eltiempo.com, 7 de septiembre 2019 
Por: Martha Morales Manchego

 Trabajadores Hidroituango
La ministra de Trabajo, Alicia Arango, fue la primera en mencionar el tema del trabajo por horas, como una necesidad ante la inflexibilidad del mercado laboral formal y la alta informalidad.
Foto: 
Javier Nieto
Prima adicional y trabajo por hora, en ‘hervor’. Agregarían salario integral rural y menos jornada.

Para todos los colombianos es sabido que el mercado laboral requiere una reforma profunda, pero puede ser más complicado si esta se hace a pedazos, como parece ser el camino, teniendo en cuenta que se está tramitando una variedad de proyectos de ley, de iniciativa congresional, de corte laboral, y que muchos han tildado de populistas.

Sin desconocer que hay propuestas desde distintos ángulos, el Centro Democrático, partido político del gobierno, es uno de los más prolíficos en propuestas laborales que se enmarcan en la idea de que para promover el bienestar laboral hay que romper algunos esquemas. Aunque en el listado de proyectos en trámite que tocan la fuerza de trabajo hay desde normas que orientan la formación para el empleo y reglas para el trabajo digital, otras iniciativas que ya avanzan son de muy grueso calibre y unas cuantas más vienen en camino.

Empleo de calidad, con mejores condiciones para el trabajador, como un ingreso laboral adecuado; apoyo a la formación para el progreso individual, y reducción de la jornada son algunos de los destacados. He aquí algunas de las propuestas habidas y por haber.

(Le puede interesar: Contratación por horas vuelve a sonar y a causar polémica)

Prima adicional
Lo más reciente que hay alrededor del proyecto de ley que busca otorgar una prima adicional a los trabajadores de menores salarios, para compensar su ingreso (ya lleva 2 debates aprobados en el Congreso). En una audiencia pública realizada en septiembre, gremios económicos rechazaron la idea, con el argumento de un impacto económico de 2,4 billones de pesos para las empresas.

Se trata de una prima adicional anual, de 15 días de salario, que recibirán trabajadores que devenguen entre 1 y 3 salarios mínimos legales vigentes. Según el senador Álvaro Uribe, autor de la propuesta, la medida equilibra la balanza, teniendo en cuenta que en el Plan de Desarrollo y en la ley de financiamiento, le dieron beneficios a las empresas y ahora le corresponde a los trabajadores.


Trabajo por horas
La ministra de Trabajo, Alicia Arango, fue la primera en mencionar el tema del trabajo por horas, como una necesidad ante la inflexibilidad del mercado laboral formal y la alta informalidad.

El artículo 193 del Plan de Desarrollo incluyó el trabajo por horas, y luego, se le fueron colgando seguidores y detractores. El presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, sostuvo que no se puede desconocer el dinamismo del mercado laboral, mientras las leyes se quedan atrás.

(Lea también: Presidente de Fenalco se suma a propuesta de contratar por horas)

“Es el momento para hacer una reforma al régimen laboral, para aumentar la productividad y la competitividad”. La propuesta suena desde hace un año y aún no es parte de un proyecto de ley, en espera quizás, de la reforma laboral integral.

Es el momento para hacer una reforma al régimen laboral, para aumentar la productividad y la competitividad.

Reducción de la jornada
Esta propuesta aún no se ha radicado, pero, según contó la senadora María del Rosario Guerra, implicaría pasar de 48 horas a la semana, a 45, procurando bajar una hora por año, con lo cual, para el 2022, ya se hablaría solo de 45 horas semanales.
Al decir de la parlamentaria, el sustento de esta propuesta tiene dos argumentos fuertes: uno, la productividad y otro, el tema social.

“Muchos estudios están demostrando el aumento de la productividad laboral con una reducción de la jornada y, en la parte social y familiar, permitiríamos que los hogares vuelvan a ser apoyo de los hijos, pues en el esquema actual, con niños y jóvenes creciendo solos, lo que vemos es un aumento del consumo de sustancias sicoactivas, de violencia y dificultad para la convivencia.

Salario integral rural
El proyecto de ley de un salario integral rural parte de la idea de que al ciudadano colombiano le interesa un mayor ingreso disponible.

Desde esa perspectiva, comenzando por el área rural, se cursaría un proyecto con el cual, en un empleo formal, al trabajador no le paguen cesantías, pues estas, “a la hora de la verdad, el beneficiario se las está gastando en todo, menos en lo que motivó su creación”, indicó Guerra.

Según lo que se cocina en la bancada del partido del gobierno, se busca quitar esas figuras y decirle al trabajador: ‘este es su salario mensual integral, ahí va todo lo suyo’.

Dicho proyecto de ley tendría la ventaja de quitar todos los costos que alega el empleador, según el cual debe pagar profesionales que le manejen varios renglones de la seguridad social del trabajador.

“De qué se quejan los empresarios y lo ponen como motivo para no generar empleo: que tienen que contratar un experto para atender temas de la UGPP, otro para pensiones, otro para cesantías. Se quejan de esa carga. Pues, quitémosla y que el trabajador sepa que, en lo que va a ganar, se incluye todo. El trabajador tiene que aprender. Así como se está haciendo un esfuerzo para que se bancarice, también puede adquirir destreza para pagar su Pila (pago integrado de la seguridad social y parafiscales), la cual, para facilitarles las cosas, se podría pensar en no realizarla mensual, sino más espaciada”, agregó Guerra.

Según la parlamentaria, para enderezar el tema laboral, “hay que lograr un gran pacto por el empleo y la formalización, donde ganen todos: las empresas, porque se les reduce trámite y tienen mayor flexibilización para contratar. Y los trabajadores, porque se formalizan y su ingreso mejora”.

No obstante, estas iniciativas tendrían que tener aval del Gobierno, pues en el Congreso ha hecho carrera la práctica según la cual toda propuesta que demande financiación debe ser chuleada primero por el Ministerio de Hacienda. Por lo tanto, habrá que esperar si esta cartera aprueba las ideas del partido de gobierno (las radicadas y las que están en camino).

MARTHA MORALES MANCHEGO
ECONOMÍA
marmor@eltiempo.com



Reflexiones al tema pensiones

¿Es posible reducir la brecha salarial que hay en Colombia?

eltiempo.com23 de julio 2019 

Por: Redacción APP

salario
 En Colombia, según expertos, sería necesario hacer más inversión en educación y hacer cambios sociales.

Foto: 
Archivo EL TIEMPO

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reveló que tan solo el 10% de las personas con los salarios más altos en el mundo concentra la mitad de las remuneraciones laborales.

En contra parte, el 20% de los trabajadores con los sueldos más bajos reúne apenas el 1% de los ingresos generales que hay en el mundo.

Según expertos, hay diferentes razones para explicar esta situación en Colombia y en el mundo, y las soluciones para reducir la brecha, aunque existen, son muy difíciles de poner en práctica.

El 10% más pobre tendría que trabajar tres siglos para ganar lo mismo que logra el 10% más rico en un año.
Temas relacionados



¿A qué se debe?

Carlos Sepúlveda, decano de Economía de la Universidad del Rosario, aseguró que esas brechas salariales son la muestra de las diferencias que hay entre países, regiones y personas.

“Hay que partir que las diferencias en los salarios se dan por brechas en productividad, en capital humano. Todo esto lleva a que la riqueza no se distribuya homogéneamente a lo largo de los territorios”, dijo.

Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, comentó que la tendencia en el mundo “no es que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres, sino que los ricos se enriquecen mucho más rápido de lo que aumentan su riqueza los pobres”.

“No hay que desconocer que a lo largo del siglo XX y en lo que va del XXI, ha habido una enorme mejoría para las personas de bajos recursos, pero el ingreso de los ricos crece a una tasa mayor que la de los pobres”, reconoció Reyes.

"La gran cantidad de gente que hay buscando trabajo y la poca ocupación que produce la economía de los países en desarrollo presiona los salarios a la baja".

También dijo que la evolución tecnológica que vive el mundo ha influido mucho en la brecha salarial, pues se premia más el trabajo basado en el capital humano, como la educación y las labores altamente intelectuales, que las actividades más tradicionales, como los trabajos manuales.

Por su parte, César Ferrari, profesor titular del departamento de Economía de la Universidad Javeriana, explicó que el análisis de la brecha salarial hay que hacerlo entiendo la actualidad de cada país.

“En el mundo desarrollado, los grandes salarios corresponden a personas con una gran formación, quienes crearon productos sofisticados, que son los que sustituyen la mano de obra en sectores como el manufacturero”, aseveró.

En el mundo en desarrollo, como en Colombia, que no produce productos de alta tecnología, los salarios grandísimos corresponden al sector financiero, en gran parte porque los mercados de crédito funcionan de forma imperfecta y las tasas de interés son muy altas”, prosiguió.

Ferrari resaltó que la gran cantidad de gente que hay buscando trabajo y la poca ocupación que produce la economía de los países en desarrollo presiona los salarios a la baja.

La mayor parte de nuestros bachilleres no están capacitados y nunca lo estarán, por la formación deficiente en los colegios públicos. Hay que invertir más en educación básica.

¿Hay solución?
En su informe, la OIT resaltó que el 10% más pobre tendría que trabajar tres siglos para ganar lo mismo que logra el 10% más rico en un año. ¿Es esa la única solución?

Reyes respondió, puntualmente en Colombia, que para que haya equidad, para que la brecha salarial no sea tan grande, lo principal es invertir en la educación preescolar, primaria y de bachillerato.

“La mayor parte de nuestros bachilleres no están capacitados y nunca lo estarán, por la formación deficiente en los colegios públicos. Hay que invertir más en educación básica, sin dejar de invertir en la superior, y prepararlos desde cero para trabajos altamente calificados” analizó.

Complementó que el compromiso del Estado debe ser asegurar a la gente contra la devaluación de sus competencias, o sea “crear políticas redistributivas que apoyen a trabajadores que tiene competencias que se han quedado obsoletas por el avance tecnológico”.

"Según el experto Reyes, el compromiso del Estado debe ser asegurar a la gente contra la devaluación de sus competencias".

Sepúlveda dijo que hay países, como los escandinavos que presentan niveles bajos de desigualdad, por sus sistemas de impuestos (les cobran más a los más ricos), que permiten una redistribución eficiente a los más pobres.

No obstante, comentó que hacer eso a nivel mundial implicaría que se cierren brechas de crecimiento entre países en desarrollo y los desarrollados, lo que es complejo porque los aparatos productivos o de educación en los primeros son muy bajos.

“En Colombia, sería necesario un sistema tributario eficiente, mejorar el capital humano con educación, ciencia y tecnología y convertirnos en una economía competitiva”, afirmó, al tiempo que dejó claro que los principales obstáculos serían “nuestro acuerdo social y nuestro modelo económico”.

“Por ejemplo, cuando llega el momento de definir el salario mínimo, solo se centran en decir cuánto aumentará, pero hay no se preocupan por hacer reformas de fondo en el mercado laboral”, agregó.
Finalmente, Ferrari, enfocándose en la situación colombiana, dijo que las tasas de interés son muy elevadas y habría que modificarlas.

“Si bajaran las tasas de interés, los costos financieros de las empresas serían más bajos, por lo tanto serían más competitivas, produciendo más y demandando más mano de obra. Con esto, habría una presión para que subir los salarios”, cerró.

Redacción APP




Reflexiones al tema pensiones

Hda Pub.: Las seis amenazas que ve el BID si se hunde la Ley de Financiamiento


eltiempo.com26 de septiembre 2019 
Por: Economía y Negocios

Rafael De la Cruz

Rafael de la Cruz, gerente general del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para los países andinos y representante del organismo en Colombia. Cortesía BID
Foto: 
Cortesía Bid

Esta reforma enfrenta 32 demandas. Rafael de la Cruz habla de las repercusiones.

A dos semanas de que inicien las discusiones en la Corte Constitucional para tomar la decisión definitiva sobre las demandas que piden tumbar parte del articulado o toda la ley de financiamiento, el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Rafael de la Cruz, se sumó a las voces que han expresado preocupación por los efectos nefastos que podría tener un fallo encaminado a hundir esa normatividad.

Según el vocero del organismo internacional la preocupación es por la eventual reducción de recaudación tributaria que tendría un efecto dominó sobre todo el naipe que se ha armado para tratar de reducir pobreza, generar empleo, hacer crecer la economía, desarrollar la infraestructura y, en general, procurar el bienestar ciudadano.
De acuerdo con De la Cruz, a la par con el riesgo de menores ingresos que podrían presionar el déficit fiscal está toda la expectativa por el cambio en lo social que viene teniendo Colombia, cuyos resultados se evidencian en las cifras.

“En el BID siempre pensamos que la ley de financiamiento va en la dirección correcta, de la mano con la ley de regla fiscal, que avanza en la meta de llevar el déficit fiscal hacia el 1 o el 1,5 por ciento en el mediano y largo plazo”.

Según el experto, el mantenimiento, e, incluso, el incremento en los ingresos tributarios que provienen de la ley de financiamiento es clave para la obtención del crédito que necesita el país. “La estimación de riesgo crediticio le da al país una buena puntuación, pero si no se cumple la regla fiscal, esta puede descender y, en consecuencia, cualquier tipo de financiamiento se haría bastante más caro”.

¿Qué está en juego?

Desde la perspectiva del BID, Colombia es uno de los países de América Latina que puede dar más rápidamente un salto, de país de ingresos medios, a país de ingresos altos.

1. Más ingreso por habitante.
“Pasar desde los 12.000 dólares en los que estamos hoy, a 30.000 dólares per cápita a la vuelta de 10 0 20 años requiere hacer crecer la economía más rápidamente, a través de un aumento de la inversión pública, de tal manera que pasemos de 3 a 3,5 % del producto interno bruto (PIB) de inversión pública, a 6 o 7 % del PIB. Esto aceleraría el crecimiento de la economía a tasas cercanas al 5 y 6 %”.

2. Más clase media.
Si la economía crece de manera sostenible, como lo espera el BID con un aumento de la inversión pública proveniente de los ingresos que aportan los ciudadanos a través de los impuestos, en dos décadas se estaría hablando del 70 por ciento de la población colombiana en la clase media y, por lo menos, el 50 % sería consolidada y no vulnerable como hoy; habría una eliminación prácticamente total de la pobreza extrema y una tasa de pobreza de alrededor del 10 por ciento, desde el 25 que hoy se tiene.

Estamos hablando de una transformación espectacular de la economía. Y no aspiramos a nada tan alto como Suiza u otros países de Europa que tienen un ingreso tributario del 22 % del PIB

“Estamos hablando de una transformación espectacular de la economía. Y no aspiramos a nada tan alto como Suiza u otros países de Europa que tienen un ingreso tributario del 22 % del PIB, sino a tener 4 o 5 puntos más del PIB y que, de estos, 2 o 3 sean solo para hacer inversión. Nada de esto se podría realizar con una reducción de ingresos por una anulación de la ley de financiamiento”.

Para De la Cruz, lograr esas metas no es una utopía. "Es un desarrollo que ha venido sucediendo muy lentamente, pero la gente no se da cuenta y ahora el país tiene la oportunidad de ir más rápido”.

3. Inversionistas con seguridad jurídica.
Durante el primer semestre del 2019 la Inversión Extranjera Directa (IED) aumentó un 24 por ciento, lo que fue considerado como una de las cifras más altas de América Latina, sin embargo, parte de la llegada de inversionistas se debió a las mejores condiciones tributarias. “La seguridad jurídica es un tema complejo. Si hay un inversionista y le cambian las reglas, probablemente le afectan sus proyectos”, indicó De la Cruz.

El experto agregó que el BID insiste mucho en la inversión, tanto pública como privada, porque “es lo que genera empleo. La única manera de reducir la pobreza, no solo en Colombia sino en cualquier parte del mundo, es por la vía del empleo. Todo el que tiene un empleo, incluso informal, está de la línea de pobreza hacia arriba, ya no es pobre, de manera que nuestra aspiración no es tecnocrática sino netamente social”.

4. Desgaste con otra tributaria
Aunque no está claro todavía cuál va a ser el rumbo que seguirá el estudio de la Corte, sobre la exequibilidad de la ley de financiamiento, algunos expertos empiezan a temer que sea necesaria una nueva reforma tributaria. Para De la Cruz, “lo que si es cierto es que vamos a necesitar estos recursos que la ley de financiamiento prevé. El BID apoyó al Gobierno y al Congreso en la decisión de aumentar los ingresos fiscales y hacerlo sin presionar a los sectores que ya pagan, generando así un incentivo para la inversión. Esto va en el sentido correcto para tener una Colombia desarrollada en corto tiempo.

5. Préstamos a bajo costo para el país.
Para De la Cruz, las calificadoras de riesgo podrían mostrar una preocupación importante si hay una caída de los ingresos tras un hundimiento de la ley.

“Habría riesgo de una reacción negativa de parte de las evaluadoras de riesgo. Eso no lo quiere nadie”.

Tener un grado de inversión implica un prestigio, un respeto muy grande en el mercado. Esto es consecuencia de lo que ha hecho Colombia en los últimos años en términos de su disciplina fiscal, indicó De la Cruz.

Para nosotros, la Ley de Financiamiento no es un tema de corto, sino de largo plazo. El país va en la dirección correcta para lograr ser un país desarrollado en el lapso de 20 años. Estamos convencidos deque se puede lograr pese a que aún hay tropiezos de los cuales el país se va a levantar con toda seguridad.

6. Las otras ventajas
La Ley de Financiamiento, según el experto, no es solo para aumentar ingresos, “está ayudando a disminuir la evasión fiscal a partir del fortalecimiento de la Dian, la introducción de la factura electrónica que dentro de poco debe estar funcionando de manera normal para todo el país”, indicó De la Cruz.

Desde la perspectiva del representante del BID en Colombia, aunque a nadie le gusta pagar impuestos, los ciudadanos deben entender que es el camino para transformar las naciones, como lo han logrado muchas. “China ha venido creciendo de la manera como lo ha hecho -por encima del 10 por ciento durante 2 décadas-, entre otras razones, porque han destinado el 10 % del Pib a la inversión, a la modernización del país. Algo así es lo que queremos para Colombia”.

REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS



Reflexiones al tema pensiones