lunes, 25 de junio de 2018

Deuda pensional caería $10 billones en 10 años


PORTAFOLIO,  JUNIO 24 DE 2018 
pensiones
La cobertura pensional del país es hoy del 25,3%.
ARCHIVO EL TIEMPO / MILTON DÍAZ
El pasivo de la Nación está hoy en 3,9% del PIB, cifra que será igual el próximo año, pero que comenzará a caer a partir del 2020. Los aportes que el Estado hace anualmente a las mesas pensionales sigue siendo de niveles elevados, pero el plan de la Nación es que dichos giros se reduzcan en $10 billones.

Lea: Los mitos y las realidades del sistema pensional colombiano
http://jujogol.blogspot.com/2018/06/los-mitos-y-las-realidades-del-sistema.html


Aspectos como distintas reformas constitucionales, la recuperación de la economía y la unificación de la jurisprudencia llevarían a que cada año,en promedio, el pasivo pensional se reduzca en $1 billón (0,1 puntos porcentuales del PIB).
El dato es clave, si se tiene en cuenta que el rubro que destina anualmente el país en el Presupuesto General al pago de mesadas es de los más altos; de hecho, para este año, la cifra fue de $39,4 billones, cifras que sería similar a la de la próxima vigencia, y que se conocerá a finales de julio.


Entre tanto, en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), el Ministerio de Hacienda está proyectando que, por segundo año consecutivo, el giro de recursos para esta materia no se incremente. 


“Para el 2019, el Gobierno estima que dicho monto (pago de mesadas pensionales) ascienda a 3,9% del PIB sobre la base de que entidades como Colpensiones, el Fondo del Magisterio, las cajas de sueldos de retiro de los militares, y la Policía, entre otros, se encuentran al día”, se lee en el MFMP del 2018.

Lo anterior da muestras de que “los vacíos de información en las historias laborales son cada vez menores y a que los trámites han venido reduciéndose”, agrega el documento. La caída de los giros estatales responde también al tope de 25 salarios mínimos para la pensión, así como varios fallos judiciales.

Entre los anteriores se encuentra uno de la Corte Constitucional, que le dio vía libre a que se analicen los factores con los cuales las personas cotizaron durante sus últimos 10 años de vida laboral, ya que muchas personas venían modificando esos registros en sus historias laborales, sin tener como justificarlos.

“Para el reconocimiento de las pensiones no se tendrán en cuenta factores por los cuales no se haya cotizado durante la vida activa de los afiliados. 

Con esta sentencia se desinflarán los costos previstos en los cálculos actuariales, los cuales se elevaron por cuenta de la existencia de disposiciones de la Procuraduría y el Consejo de Estado, según los cuales se permitía reconocer pensiones incluyendo factores por los cuales no se cotizó”, agrega el MFPM.

Así las cosas, el comportamiento de la deuda pensional será de 3,9% del PIB el próximo año, pero en el 2020 comenzará a bajar y llegará a 3,8%.

Entre el 2024 y el 2025, la cifra se mantendrá estable en 3,4% del PIB y para el 2028, el dato llegará a terrenos del 3%, lo cual le da un espacio fiscal al país de aumentar la cobertura nacional, (hoy en día llega a una de cada cuatro personas, y a los beneficios económicos periódicos (Beps).



Reflexiones al tema pensiones

sábado, 23 de junio de 2018

Ingresos para pensiones subirán, pero el hueco fiscal no se reducirá

 elcolombiano.com, 21 DE JUNIO DE 2018
MinHacienda estima que se alcance un superávit de 7,6 billones de pesos al cierre de 2018. Foto Archivo
Minhacienda estima que se alcance un superávit de 7,6 billones de pesos al cierre de 2018. Foto Archivo
La cartera de Hacienda prevé que en 2018 los ingresos totales en pensiones y cesantías lleguen a 56,3 billones de pesos. Esto significaría un aumento de 3,6 billones de pesos frente a 2017, cuando se alcanzó la cifra de 52,7 billones de pesos. Así lo señala el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2018, presentado por el ministro Mauricio Cárdenas Santamaría.
En materia de gastos totales de este rubro se prevé un aumento de 47,2 billones de pesos en 2017 a 48,7 billones al término de 2018, un total de 1,4 billones de pesos.
Así las cosas, MinHacienda estima que en materia pensional el año cierre con un superávit (ingresos recibidos menos gastos totales) de 7,6 billones de pesos, una mejora de 2,1 billones frente a 2017 cuando fue de 5,4 billones.
Iván Jaramillo, director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, detalló que este incremento se puede deber al crecimiento de la economía que se espera para fin de año de 2,7 % más que a un mayor número de personas formalizadas que puedan contribuir vía cotización con la financiación del sistema pensional (ver Paréntesis).
“No obstante, hay que mencionar que existe un déficit fiscal en materia pensional de unos 38 billones de pesos”, apuntó Jaramillo.
Ciertamente, en el MFMP de 2018 se puntualiza que el aporte del Gobierno Central a cierre de año será de 37 billones de pesos, es decir, un 7,5 % más de lo aportado en 2017: un total de 34,2 billones de pesos).
Esa contribución significará el 3,7 % del Producto Interno Bruto (PIB) de este año.
En ese sentido, el profesor de la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad Eafit, Juan Carlos Gutiérrez, señaló que ese “hueco fiscal” no es nuevo y se debe a las fallas que registra el sistema de pensiones desde hace años. “La administradora del Estado, Colpensiones, tiene más pensionados que aportantes debido a los onerosos subsidios que otorga”, comentó.
Dicho esto, Gutiérrez sostuvo la necesidad de reformar el sistema pensional del país porque tal y como está estructurado actualmente no será sostenible en el tiempo “porque no hay reservas suficientes para atender las obligaciones futuras”

CONTEXTO DE LA NOTICIA

Al cierre de marzo de 2018, se registraron 15.000.218 afiliados a los Fondos de Pensiones Obligatorios (FPO), equivalente a un aumento anual de 727.480 nuevos afiliados y 66.272 en el mes, de los cuales 5.678.236 son cotizantes activos. De acuerdo con la distribución por género, el 56,8 % son hombres y 43,2 % son mujeres. Así lo detalla el informe de actualidad financiera del Superintendencia Financiera de Colombia.

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viernes, 22 de junio de 2018

4 mecanismos de los fondos de pensiones y cesantías para proteger los recursos de sus afiliados

actualicese.com,  junio 22, 2018

4 mecanismos de los fondos de pensiones y cesantías para proteger los recursos de sus afiliados

Los fondos de pensiones y cesantías cuentan con varios mecanismos para proteger los recursos económicos que pertenecen a sus afiliados, en caso que los rendimientos reporten variaciones que conlleven a pérdidas. A continuación, y de la mano de Asofondos, lo explicamos.
El pasado mes de mayo, la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos y Pensiones –Asofondos– fue noticia porque tuvo que tranquilizar a los afiliados a algunos fondos de pensiones y cesantías, ya que estos reportaron pérdidas en los rendimientos en la primera parte del año.
Por una parte, Asofondos dijo que entre febrero de 2017 y febrero de 2018, el ahorro de pensiones tuvo rendimientos por 22,4 billones de pesos, los cuales son propiedad en su totalidad de los afiliados a los fondos de pensiones. Por otra parte, según la Superfinanciera, el desempeño del ahorro pensional con corte a febrero mostró una desaceleración con respecto al mismo mes del año anterior, por culpa de las volatilidades coyunturales que se habían observado en los mercados en las primeras semanas del 2018.
Frente a la preocupación originada por la anterior situación, Asofondos explica la forma en que se protegen los recursos de los fondos de pensiones y de cesantías. Y es que hay variados mecanismos para la protección de los recursos de los afiliados, como son:

Las administradoras de fondos de pensiones y de cesantías están obligadas a invertir los recursos de los afiliados para que se genere una rentabilidad mínima.

1) Garantía de rentabilidad mínima

  • Dicha rentabilidad se determina comparando las rentabilidades obtenidas por las demás Administradoras de Fondos de Pensiones –AFP– y el rendimiento promedio de algunos de los instrumentos financieros en los que invierten.
  • Si las AFP incumplen con esta rentabilidad mínima deberán responder con su propio patrimonio por las rentabilidades dejadas de obtener.

2) Reserva de estabilización de rendimientos

  • Esta reserva, de cada fondo, está constituida por los recursos propios de la AFP.
  • Representa el 1 % del valor de cada fondo que administran.
  • Si se incumple con la garantía de rentabilidad mínima los recursos necesarios para cubrirla se obtendrán de esta reserva.

3) Margen de solvencia

  • Se trata de un respaldo patrimonial con el que cuentan las AFP. Por cada $48 administrados en cada uno de los fondos, las AFP deben contar con 1 peso de patrimonio propio; relación que deberá mantenerse en todo momento.
  • Con estos recursos se responderá frente a posibles pérdidas que se puedan generar en caso que se presenten situaciones adversas conocidas como eventos de riesgo operativo.
Se consideran eventos de riesgo operativo los actos u omisiones culposas cometidos por los directores, administradores o cualquier persona vinculada a la AFP; así como losfraudes a través de sistemas computarizados, y los actos de infidelidad de los directores, administradores o cualquier persona vinculada contractualmente con la AFP.

4) Póliza global bancaria

  • Seguro contratado voluntariamente por las AFP, como parte de sus políticas de administración de los riesgos que se pueden derivar de sus operaciones.
  • Al contratar el seguro lo que se hace es transferir parte de los riesgos a un tercero para que los administre. En caso que ocurra alguna situación riesgosa que afecte las cuentas de ahorro individual de los afiliados a los fondos de pensiones y de cesantía, será asumida por las reservas de la aseguradora.
  • Por esta protección, las AFP pagan una prima de seguro con los recursos de su patrimonio.

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martes, 19 de junio de 2018

Ganó Duque, pero también ganaron la democracia y la paz

dinero.com, 2018/06/18


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No recuerdo en la historia reciente de Colombia otro momento en que tanto el ganador —y próximo presidente de Colombia, Iván Duque— como el perdedor —Gustavo Petro— tuvieran razones para celebrar. Hoy ambos celebran, y ambos tiene razones para hacerlo.
Duque fue el ganador. Por primera vez en la historia electoral del país un candidato presidencial sacó más de 10 millones de votos. Petro perdió, pero también por primera vez un candidato de izquierda obtuvo más de 8 millones de votos. Duque celebró insistiendo en las bondades de su programa de gobierno, entre ellos destacó su apoyo a la consulta anticorrupción y a la educación. Petro aceptó la derrota, pero sostuvo que no había espacio para la tristeza, anunció que era tiempo de fiesta y celebración. Con más de 8 millones de votos, acá se cumple la máxima de Maturana: “perder es ganar un poco”. Petro notificó que irá al senado y encabezará la oposición al gobierno de Duque. Pero desde ya hay acuerdo con Duque, su primer trabajo será apoyar la consulta anticorrupción, que en su momento convocaron los verdes.
Están dadas las condiciones políticas para que se consolide la democracia y el control político a través del binomio gobierno y oposición, con lo que el gran ganador de estas elecciones podrían ser todos los colombianos. No hay duda, se requiere seguir avanzando en fortalecer las condiciones institucionales y políticas para garantizar el ejercicio de la oposición tales como: paz, seguridad, justicia, cero corrupción con los recursos públicos y más y mejor educación en ciudadanía. Destaco el hecho de que las dos campañas se comprometieron con la paz, Duque afirmó varias veces que no haría trizas los acuerdos y que la paz es del interés de todos los colombianos.
El bono de la paz es otro hecho que empieza a fortalecer la democracia y a futuro incidirá en mejores condiciones para el ejercicio de la oposición. El bono de la paz mostró sus bondades: elecciones sin sobresaltos y con todos los puestos de votación funcionando, alta participación electoral (53% del total) y, lo más importante, aparecieron nuevos temas, más allá de la muerte y la destrucción, en el escenario de la disputa política que pueden generar mayor desarrollo y calidad de vida, tales como: la protección al medio ambiente, la economía naranja, el desarrollo agrícola e industrial y la necesidad de fortalecer o no un modelo económico de desarrollo asociado a economías de extracción. Además del tema ya mencionado: una apuesta social y política contra la corrupción.
Agrego otro motivo para soñar con una mejor democracia. Hay que reconocer que Duque representa una nueva generación de personas jóvenes que él se ha comprometido a llevar al gobierno, además de afirmar que el 50% de su gabinete serán mujeres. Petro, a través de las encuestas demostró que el voto joven lo acompañó, este es un hecho extraordinario, una juventud con mayor participación y politización puede cambiar a futuro la ecuación política y la discusión programática.
Así mismo, para la salud de la democracia, la participación política y el ejercicio de la oposición, es notable que exista financiación estatal para las campañas presidenciales, basta anotar que Petro, según la Revista Semanarecibió por los 4,8 millones de votos de la primera vuelta, cerca de $27.283 millones.
Duque ganó, pero quizás la mejor garantía para su gobierno y para el seguimiento de los programas a los que se comprometió a llevar a cabo como presidente, es la existencia de una oposición sería y coherente que, aunque minoritaria en el Congreso, demostró con 8 millones de votos su capacidad de movilizar opinión pública. Esta oposición será muy importante por quienes la encabezan: Petro, Mockus, Robledo, Ángela Robledo, Angélica Lozano, entre otros.
Duque y su gobierno tendrán un gran reto, en medio de estas circunstancias, pero también lo tendrá la oposición si de verdad quiere convertirse en alternativa de poder y de gobierno. El país y millones de jóvenes educados les reclamará una oposición sin populismo, con estudios e investigación de por medio.
Por último, el desarrollo de la Democracia y de la oposición política, más una mayor cultura ciudadana son el camino para encontrar la solución a los problemas de un país dividido en lo político y fracturado en lo social, donde ha imperado la polarización y el insulto; ahora se requiere reconciliación y decencia política de unos y otros. El desarrollo de la democracia y de la oposición política debe permitir acuerdos mínimos sobre temas de interés general como el ya alcanzado contra la corrupción. Por ejemplo, un punto de reconciliación y de acuerdo puede ser el pacto por la educación que propusieron los verdes en la primera vuelta, dada la importancia del sector en el desarrollo del país, el número de colombianos involucrados (más de 13 millones de personas) y los recursos que se requieren del presupuesto nacional (más de $50 billones por año).

Reflexiones al tema pensiones

lunes, 18 de junio de 2018

La reforma pensional no da espera

larepublica.co, 12 de junio de 2018



Un amigo me decía el otro día que me había convertido en el “médico al que no le importa darle las malas noticias a la familia del paciente”. Mi amigo tiene toda la razón, los años me han convertido en un ser más directo y al que no le importa dar malas noticias. Y eso es lo que pienso hacer en esta columna.
Estimado compatriota, le voy a contar la verdad sobre el sistema pensional colombiano: nuestro sistema es una verdadera vergüenza. Pero no por las razones que plantea el progresismo, al que le encanta echarle la culpa a los fondos de pensiones privados, sino por la barbaridad que es el sistema de reparto, mejor dicho, el sistema gubernamental de pensiones.
Un par de números: durante 2018, el Estado colombiano va a gastar $919.000 en atender un paciente, gastará $3,9 millones en educar a un niño y gastará $19,6 millones en subsidiar una pensión. Mejor dicho, el Estado va a gastar 21 veces más pagando pensiones que atendiendo el costo de lidiar con los enfermos.
Otros números patéticos: durante 2018 el gobierno nacional va a gastar $41,2 billones de pesos en fondear 2,1 millones de pensiones en un país donde hay más de 6 millones de adultos mayores, y va a gastar solo $1,9 billones en agua y saneamiento, que beneficia a casi 10 millones de personas.
Pero es aún más grosero este número: el Estado colombiano va a gastar $1,4 billones en darle algo de sustento mensual a 1,5 millones de adultos mayores en Colombia para evitar que caigan por debajo de la línea de la indigencia, mientras gasta $41,2 billones, 30 veces más, en subsidiar 2,1 millones de pensiones. Absurdo.
Pareciera que muchos colombianos no entienden que los recursos son limitados. Si gastamos tanto en pensiones hay menos recursos para educación y salud. La verdad no es tan difícil de entender.
La realidad de las cosas es que el sistema de pensiones de reparto (el público) se ha convertido en un sistema obsoleto, debido a los altos niveles de informalidad que existen en Colombia, al incremento de la longevidad, y a la impresionante caída en la tasa de natalidad que se ha evidenciado en las últimas décadas, implicando que ya no hay suficientes jóvenes subsidiando las pensiones de los mayores actuales, el sistema de reparto está colapsando.
Además, como el sistema está tan mal diseñado en Colombia, gran parte de las pensiones altas que reciben algunos privilegiados están casi completamente subsidiadas por el estado. Bajo el sistema actual, en algunos casos, el Gobierno subsidia la pensión de un individuo que se retiró con un salario alto hasta por más de $1.000 millones. Esto es una aberración cuando hay tanto niño en Colombia pasando hambre.
¿Qué hay que hacer para acabar con esta injusticia? Algunas prioridades: primero, hay que trabajar en incrementar la cantidad de gente que cotiza para pensión y de esa forma reducir los subsidios del gobierno central a las pensiones; segundo, toca entender de una vez por todas que el régimen de pensiones de reparto es inviable porque la población se está envejeciendo y los millenials no están teniendo hijos; por último, toca cambiar la fórmula que se usa en Colombia para calcular las pensiones que recibirán los futuros pensionados.
Toca ajustar la fórmula porque NO PUEDE SER que la pensión máxima en Alemania sea de unos US$2.500 al mes cuando en Colombia es de cerca de US$7.000. ¿A quién le cabe en la cabeza que es lógico que la pensión de vejez en Colombia sea tres veces más alta que en Alemania?



Reflexiones al tema pensiones

Reforma pensional es urgente: Fedesarrollo

elnuevosiglo.com.co,  Junio 17, 2018

Foto archivo El Nuevo Siglo

ES NECESARIO AJUSTE ESTRUCTURAL DEL ACTUAL SISTEMA

La entidad de investigación y análisis, Fedesarrollo, insiste en la necesidad prioritaria que tiene el país para adelantar una reforma pensional. En un detenido estudio, señala que este tema es uno de los más polémicos y sensibles, pero “a pesar de lo impopular del asunto, la discusión abierta y sincera en torno al ajuste estructural de sistema actual resulta imperativa para corregir las falencias creadas luego de la Ley 100 de 1993”.
Indica la entidad que el principal problema del sistema pensional colombiano es su baja cobertura. De acuerdo con las encuestas de hogares, solo el 24% de las personas mayores de 65 años recibe una pensión y apenas el 35% de la población económicamente activa está cotizando a pensiones.
Más aún, de mantenerse las condiciones actuales para pensionarse y si no hay mejoras en la formalidad laboral, las proyecciones sugieren que para 2050 solo el 17% de los adultos mayores de 60 años tendría una pensión contributiva (Bosch, Berstein, Castellani, Oliveri y Villa, 2015).
Condiciones
Tanto las pensiones como el ingreso base para cotizar tienen que ser superiores a un salario mínimo, lo cual excluye del sistema a un porcentaje importante de la población colombiana (55%) que se caracteriza por tener ingresos por debajo de ese umbral.
Adicionalmente, la elevada rotación entre trabajos formales e informales implica que pocos trabajadores alcanzan el número de semanas cotizadas que se requieren para recibir una pensión.
Aunado a lo anterior, el sistema pensional se caracteriza por su impacto regresivo sobre la distribución del ingreso. Las reglas establecidas para el cálculo de los beneficios en el Régimen de Prima Media (RPM) han implicado que los mayores subsidios implícitos los reciben las pensiones de mayor magnitud.
Subsidios
Por esa misma razón, se estima que el 86% de los subsidios del régimen público se dirigen al 20% de la población con ingresos más altos, mientras que la población ubicada en el quintil de ingresos más bajos solo recibe el 0,1% de estos subsidios (Comisión del Gasto, 2018).
En términos de la carga fiscal del sistema, el gasto como porcentaje del PIB que hace el Gobierno Nacional Central (GNC) para cubrir el déficit pensional creció de manera acelerada entre 1990 y 2005. Desde entonces este gasto ha sido de alrededor de 3,5% del PIB. Específicamente, en 2017 representó $33,4 billones, equivalentes al 26,3% del recaudo tributario del gobierno nacional. En otras palabras, más de una cuarta parte de los impuestos que pagan los ciudadanos se destina a cubrir los faltantes del sistema pensional. Comparado con otros países de la región, el gasto en pensiones como porcentaje del PIB en Colombia es más alto que el de México (2,9%), Paraguay (2,6%), Ecuador (2,4%) y Perú (2,1%), aunque inferior al de países como Argentina (7,1%) y Brasil (8,2%) (Comisión del Gasto, 2018).
Cobertura
Esto resulta particularmente preocupante en la medida en que la cobertura del sistema pensional, como se ilustró anteriormente, es muy baja. Ahora bien, es importante anotar que el déficit de Colpensiones solo explica una porción del déficit pensional colombiano.
Cerca de dos terceras partes de ese déficit corresponde a los regímenes especiales que todavía rigen (maestros y militares), así como al pago de pensiones en los regímenes que se encuentran en marchitamiento y para los cuales el Fondo Nacional de Pensiones Públicas (Fopep) no tiene respaldo suficiente.
Un ejemplo que ilustra la carga de regímenes especiales que todavía están vigentes es el de la fuerza pública. Para 2016, el pago de las asignaciones de retiro por parte de la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares (Cremil) y de la Caja de Sueldos de Retiro de la Policía Nacional (Casur) representó pagos por $5 billones, pero el aporte por el 5% del salario por parte de los miembros de la fuerza pública fue un poco más de $340.000 millones (Comisión del Gasto, 2018).
Sostiene el informe de la entidad de investigación que “desde Fedesarrollo hemos sido enfáticos al afirmar que en los próximos años el panorama fiscal será altamente retador. Nuestros cálculos evidencian un fuerte impacto sobre las cuentas fiscales como resultado de la caída del impuesto de renta y de la inflexibilidad de los gastos. De esta manera, en un escenario de políticas fiscales pasivas (en ausencia de una nueva reforma tributaria o de ajustes estructurales sobre el gasto) el déficit fiscal aumentará a partir de 2019 y en 2022 sería del orden del 3,6% del PIB, muy superior al requerido por la regla fiscal y al que sería consistente con un proceso de reducción en los indicadores de deuda pública como porcentaje del PIB”.
En este contexto, las reformas que promueva el próximo gobierno en el frente pensional serán vitales para las perspectivas fiscales. La modificación al sistema pensional actual no solo se justifica como un tema de sostenibilidad fiscal en el largo plazo; aún más importante es la urgencia de resolver el problema social que surge de la ineficacia que conlleva este sistema en su propósito primigenio de otorgar protección económica a los adultos mayores (Villar & Forero, 2018).
Colombia Mayor
Una de las recomendaciones de la Comisión de Gastos, es que el programa no contributivo de Colombia Mayor ha evidenciado mejoras en términos de cobertura y ha demostrado ser efectivo en reducir la pobreza. Sin embargo, el aumento de la cobertura ha sido en detrimento del monto individual y actualmente los usuarios reciben apenas un promedio del orden de $60 mil mensuales. En este contexto, la Comisión propone seguir avanzando en el proceso de ampliación del programa y ajustar al alza el monto individual de los apoyos, al menos hasta cubrir el equivalente a una línea de indigencia ($116.330 en 2017).
Si bien en un futuro el costo fiscal del programa podría superar la capacidad del Fondo de Solidaridad Pensional (FSP) del que se alimenta, no es elevado si se tiene en cuenta su impacto social. Adicionalmente, la Comisión recomienda asignar a este programa recursos presupuestales directos o a través de Colpensiones, de tal forma que su ejecución no esté sujeta a la disponibilidad de recursos parafiscales.
De igual manera, la Comisión reconoce que el esquema de Beneficios Económicos Periódicos (BEPS) es un mecanismo valioso dentro de la protección económica a la vejez, pero requiere una revisión integral para mejorar su eficacia.
Esto podría incluir varias de las propuestas planteadas por Villar y Forero (2018), como impedir cualquier retiro de las cuentas de BEPS que no sea mediante rentas vitalicias, hacer obligatoria la conversión a BEPS del ahorro pensional contributivo cuando no se convierte en una pensión, hacer obligatorios los aportes a BEPS - como un piso mínimo de seguridad social - en el caso de contratos a destajo y jornaleros que no alcanzan a ganar mensualmente un salario mínimo, y de microempresarios informales o trabajadores por cuenta propia, e integrar el esquema de BEPS con Colombia Mayor mediante un mecanismo que garantice un ingreso mínimo pero, al mismo tiempo, otorgue los incentivos correctos en la medida en que genere mayores beneficios para quien acumule mayor ahorro.

Reflexiones al tema pensiones

Carta al presidente electo

Por: José Manuel Restrepo

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Señor presidente electo:
Hoy sin duda es un momento muy especial en su vida y en su familia. Lo es naturalmente también para la vida de todos los colombianos, quienes han decidido por mayoría que usted lleve las riendas de esta nación. 
No será una tarea fácil porque tristemente nos hemos convertido en una sociedad fraccionada, en la que posiblemente la más importante de sus tareas será enviarnos a todos un mensaje de unidad, de trabajo y responsabilidad compartida y de compromiso mutuo para enfrentar problemáticas que necesitan de todos.
Quisiera en primer lugar invitarlo a que su gobierno no conduzca la nación hablando de lo malo que ha sucedido, sino a construir desde lo avanzado. Dicen que los arboles son frondosos porque tienen raíces, y las raíces son buenas, malas y regulares, pero aun de las que están en peor estado pueden crecer nuevas raíces que hagan más fuerte el tronco. Hay asuntos del pasado donde el país ha avanzado mucho, hay otros donde no tanto y son ellos desafíos para construir hacia adelante y no para destruir a los que entregan la posta.
Me sueño con un discurso de victoria en el que además reconozca las virtudes de las ideas de sus contrincantes y no para hacer de la victoria un motivo para humillar. Ese contrincante será además compañero de vuelo, aun en la diferencia (ojalá respetuosa y con verdadero ánimo de control político), en el Congreso de la República, y desde allí apoyará algunas iniciativas, otras no, reflejando un carácter democrático y de compromiso de país.
Quisiera también que reconociera a ese más de un millón de personas que hoy votaron en blanco y que deben caber en el nuevo gobierno para orientar temas en donde es necesario construir con su mirada crítica o propositiva.
Dicen que el hombre no se frustra porque se frustren sus sueños, sino porque no sabe soñar. Yo espero, presidente, que usted nos permita soñar y construir esperanza en esta nación que debe ser una de las mejores economías y democracias del planeta en próximas décadas. Permítanos que todos trabajemos en el sueño de un país más integro, que enfrente la evasión, con mejor ciencia, que construya con más sentido de equidad, más competitivo, más formal, más productivo, más respetuoso de la diferencia y de la diversidad, más justo, más democrático y definitivamente más próspero.
Presidente electo, le he pedido además a mis hijos de 13, 11 y ocho años, la nueva generación de colombianos, por la cual usted y su equipo de gobierno deben trabajar con más ahínco, que también ellos le envíen un mensaje. El más grande me pide que los colombianos, independientemente de su riqueza, puedan ser atendidos de mejor forma en los hospitales, y que los más “viejitos” de la sociedad no sean olvidados. El de la mitad le pide que no haya tanta deforestación y que protejamos los “animalitos” y las plantas que tenemos en Colombia y que fortalezca las familias. Y la más chiquita pide que los antiguos “guerrilleros que viven en Guaviare, sus familias y la gente pobre de muchos pueblos” sientan en usted al mejor aliado para construir paz y un campo mejor. Digo yo, que usted ayude a que la Colombia rural y urbana, unidas, vivan en paz y con muchas más oportunidades para todos.
Presidente electo, yo le pido que la educación y el desarrollo empresarial sean el camino a través del cual construir mejores ciudadanos y más empleo para tantos colombianos que viven en la miseria, en la exclusión y en el olvido. Yo le pido que nos invite a unirnos a todos en el propósito de construir una paz profunda y redondeada, que sea el camino para atraer inversión extranjera y fortalecer los recursos para una más efectiva política social.
Mi compromiso y el de mi familia, como esperamos suceda con muchos más, es que juntos pasemos la página de las diferencias y construyamos unidad en medio de la diversidad. Sólo así seremos capaces de aprovechar las infinitas posibilidades de un país que tiene talento humano, ganas de trabajar, recursos naturales extraordinarios y que sueña con “tener una segunda oportunidad sobre la tierra”.
Reflexiones al tema pensiones