martes, 29 de diciembre de 2015

Expectativa de congresistas por la reforma tributaria de 2016

LAREPUBLICA.CO,  Colprensa, Diciembre 25, 2015

Bogotá_

En marzo del próximo año, el Congreso regresará de su receso legislativo y dentro de los temas que abordará estará la reforma tributaria que ya se ha anunciado y que incluso se esperaba para este periodo que terminó.

La reforma, que según se ha conocido por los análisis de la comisión de expertos traerá un alza en el impuesto del IVA de tres puntos, haciéndolo pasar de un 16% a un 19%, es uno de los temas que tienen a la expectativa a los congresistas y muchos de ellos ya manifiestan su preocupación por el tema. 

Tal es el caso del representante del Centro Democrático, Pierre García, quien señaló el anunció como una mala propuesta. Para él, el gobierno tiene que esforzarse por conseguir otras formas de financiamiento y no que los colombianos y los empresarios paguen las facturas por medio de los impuestos. 
“Estoy aterrorizado con el anuncio para Navidad que le hace el Gobierno Nacional del aumento del IVA, que va a pasar del 16% al 19%. Un aumento de casi el 20%, cuando usted tiene en cuenta la inflación, tiene en cuenta el aumento de las tasas de interés, tiene en cuenta la devaluación que ha sufrido el peso, le dice a los colombianos que ahora les pide un esfuerzo de tres puntos más en el IVA, me parece que no es una buena propuesta. Me parece que los colombianos no tienen la culpa y no deben ser los responsables de los malos manejos administrativos del gobierno”, dijo el representante. 
En ese mismo sentido, y frente a los retos que se vienen para el próximo año, con el hueco fiscal que deja la caída del precio del petróleo y el proceso de paz, el senador del Partido Liberal Horacio Serpa, afirmó por medio de su cuenta de Twitter  que “lo más fácil es proponer una reforma tributaria subiéndole los impuestos a los pobres y a la clase media”. 
En medios, también el senador del Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, calificó como un mal regalo de Navidad, al igual que el anuncio de la venta de Isagén, la propuesta que el Gobierno Nacional llevará al Congreso. “Eso ya se sabía porque esas comisiones no son más que una pantomima, pero bueno, ese va a ser el regalo de fin de año a los colombianos, con lo cual vamos a terminar bastante mal el año”, manifestó el congresista. 
Por su parte, la representante Olga Lucía Velásquez, dijo que de subirse el impuesto del IVA, que afectaría a todos los colombianos sin excepción, esos recursos nuevos deberían tener una destinación específica, como la educación. 
“La reforma tributaria estructural es la reforma que el país está esperando. Nosotros incluimos en la anterior reforma tributaria el artículo que creó la comisión de expertos y esta comisión de expertos está haciendo un análisis integral de cada uno de los tributos. ¿Qué esperamos? Que haya un equilibrio entre la producción de quienes generan empleos y productividad en el mercado, pero además que esos tributos sean más redistributivos. (…) Yo creo que el IVA, para llegar a incrementarlo, tiene que ser una justificación suficiente y además con una destinación específica de esos ingresos, como por ejemplo educación”, señaló.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Comisión de expertos entrega el informe final de recomendaciones tributarias

ELESPECTADOR.COM, Por: Redacción Negocios, 27 DIC 2015 

Proyecto para reforma tributaria analiza aumentar impuestos en 2016

Se espera un incremento en el IVA, que pasaría del 16% a un nivel por encima del 18%.
El último insumo que hacía falta para que el Gobierno comenzara aredactar la reforma tributaria estructural ya está listo. Durante las fiestas de Pascua la comisión de expertos entregó su informe final de recomendaciones, un documento que propondría cambios en el impuesto a la renta, en el de la riqueza, y también un incremento del gravamen del IVA.
Durante las entregas parciales que la comisión realizó este año se conoció que una de las recomendaciones es la de gravar las entidades sin ánimo de lucro, considerándolas un vehículo de evasión en el país.Asimismo el gravamen a los dividendos fue una propuesta que varios de los coautores del informe recomendaron incluso antes de crearse la comisión.
El documento final todavía no es público, y el punto más esperado es el nivel en que la comisión propondría incrementar el IVA. Por el momento se habla que este gravamen pasaría del 16% a un nivel por encima del 18%.
El informe fue entregado un par de días después de que el Gobierno anunciará su plan financiero de 2016. En este evento el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas, anunció que con el fin de mantener el déficit en 3,6%, cumpliendo así la regla fiscal, hará un recorte de $3,5 billones en el presupuesto de 2016 frente al aprobado en el Congreso el pasado mes de octubre: $215,91 billones, que con la reducción queda ahora en $212,41 billones.
Además dijo que la meta de recaudo para el próximo año pasará de $116 a $121 billones. “Esto requerirá un enorme esfuerzo por parte de la DIAN, porque deberá tapar el hueco de $5 billones que dejó el menor pago de impuestos por parte de las petroleras. Asimismo, la entidad deberá recaudar $4 billones mediante su plan antievasión”.
 
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Pasos hacia la tributación ideal

ELESPECTADOR.COM, Por: Fernando Zarama, 28 DIC 2015 


En medio de la entrega del informe de la comisión de expertos.
Se debe proceder con cautela en la siguiente reforma tributaria estructural, porque en los cambios fiscales de 2012 se perdieron $24 billones de recaudo. ¿Se debe eliminar el CREE y aumentar el IVA?
Pasos hacia la tributación ideal

La tan anhelada reforma tributaria estructural, que se viene discutiendo incluso antes de que la de finales de 2014 fuera aprobada, ya comienza a tomar forma. Durante las fiestas de Pascua la comisión de expertos por fin presentó su informe final de recomendaciones fiscales, que es el insumo que faltaba para que el Gobierno comenzara a redactar el proyecto de ley que comenzará a debatirse en marzo de 2016. Sin embargo, la iniciativa que propone un cambio de fondo en el esquema de impuestos de la Nación no es nueva, más bien tiene una larga historia dentro de las finanzas públicas.
Desde hace más de una década se viene planteando por los analistas, los contribuyentes y la propia Dirección de Impuestos y Aduanas (DIAN) la necesidad de una reforma tributaria estructural que redefina el sistema tributario bajo los criterios de suficiencia, progresividad, equidad y simplicidad.
En el año 2015 se hizo evidente esta situación al conjugarse varios elementos. Primero, los efectos de la caída de la carga tributaria, con origen en las medidas tomadas en la reforma tributaria de 2012. Después se vio la reducción de ingresos por rentas petroleras. Además durante este año se observó la creciente demanda de recursos para salud, pensiones, infraestructura y posconflicto, haciendo aún más crítico el análisis.
De los anteriores elementos, aunque se viene diciendo en voz baja, hay que destacar el impacto generado por la reforma tributaria de hace tres años, la ley 1607 de 2012, que pese a haber sido presentada con un efecto neutro frente a los ingresos terminó arrojando una reducción en el recaudo.
En cifras gruesas la reducción de la tarifa de las sociedades del 33% al 25% representó en 2015 alrededor de $12 billones de menos recaudo. Además se perdieron otros $12 billones por la eliminación de los aportes patronales del SENA, ICBF y salud de los trabajadores de menos de 10 salarios mínimos, los cuales se suponía que se iban a compensar con el impuesto CREE. Ambos factores crearon un decrecimiento en la recaudación de $24 billones.
Para solucionar este error el Gobierno presentó la reforma tributaria de 2014, sobre la cual se dijo que tenía una carga temporal a las sociedades. Pero con el cambio de la sobretasa del CREE la tarifa nominal de impuestos agregada alcanzó su punto más alto de 43%. También se buscó mantener vigentes los impuestos que se iban a eliminar, como el del Patrimonio, para obtener el recaudo de los $12 billones que faltaban. Sin embargo, fueron modificaciones que se hicieron sin que se hiciera conciencia de que ello se debió a la reforma del 2012.
La reforma estructural es una necesidad que se debe reclamar internamente, con la misma vehemencia que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) exige para ser considerados dignos de entrar al club.
Entre los elementos que apuntan a una estructuralidad fiscal están: mantener el impuesto de renta con la tarifa del 25% a las sociedades y eliminar el CREE y la sobretasa, remplazándolos por el gravamen de renta sobre los dividendos; establecer un impuesto a la riqueza como una medida para reducir los índices de desigualdad, y que sea temporal de verdad. Además es necesario que paguen sólo las personas naturales incluyendo sus inversiones societarias; se evidencia la necesidad de un ajuste de 3 a 5 puntos del IVA, que se destinarían al posconflicto; crear una contribución parafiscal de salud y pensiones que cubra a todas las personas naturales y no sólo a los trabajadores, con un sistema de retención eficiente, así como el aporte patronal bajo autorretención de la contribución.
La tan pedida reforma estructural puede quedar aplazada en cuanto el Gobierno y el Congreso opten en el corto plazo por solucionar los evidentes y urgentes faltantes fiscales con endeudamiento, con un incremento del IVA y con el gravamen a las entidades sin ánimo de lucro, incluyendo los fondos de pensiones y cesantías, manteniendo las distorsiones del sistema tributario.
El camino hacia una reforma estructural difícilmente será resuelto en una etapa, y entre tanto, ante la necesidad de garantizar los recursos necesarios en la coyuntura actual del país, debe exigirse que las que vengan, si no son estructurales, sean reformas direccionadas, cortas, precisas, y claras, sin pretender modificar de un golpe los más de 800 artículos del Estatuto Tributario.
Of Counsel de Garrigues
Colombia.
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jueves, 24 de diciembre de 2015

CRA propone modificación en consumo de agua para enfrentar a El Niño

LAREPUBLICA.CO, Diciembre 23, 2015


La Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) un proyecto de resolución para la modificación del consumo básico de agua en Colombia.

 “El consumo básico en el país está establecido en 20 m3/usuario/mes. La CRA realizó un análisis en 18 ciudades capitales de Colombia, en el cual consideró variables como el clima y el estrato en un período de 10 años. Así, se evidenció que el consumo promedio de los usuarios residenciales ha disminuido”, dijo Julio César Aguilera, director Ejecutivo de la CRA.
 Entre 2005 y 2014 en clima cálido se pasó de consumir 18.3 m3/suscriptor/mes a 14.5. Por su parte, en el clima templado se pasó de 15.4 a 13 m3/suscriptor/mes y en clima frío el consumo descendió de 12.6 a 10.5 m3/suscriptor/mes.
 “Esta medida entra en concordancia con los esfuerzos que realiza el gobierno para que la ciudadanía realice un uso eficiente de agua ante el Fenómeno de El niño que afecta al país y, en el largo plazo, sabemos que los ciudadanos continuarán teniendo niveles de consumo acordes con una conciencia del uso racional de este preciado recurso”.
La CRA planteó un ABC sobre la medida
¿Qué es el consumo básico?
Es aquel que satisface las necesidades esenciales de una familia en uso de agua y que se encuentra subsidiado para los usuarios de menores ingresos (estratos 1, 2 y 3)
 ¿Cuál es el actual nivel de consumo básico en Colombia?
Actualmente, está fijado en 20 m3/suscriptor/mes para todo el país y se proyecta modificarlo de acuerdo con el piso térmico.

¿Cuáles son los niveles de consumo básico que propone la CRA?
15 m3/suscriptor/mes para municipios ubicados en clima cálido, 13 m3/suscriptor/mes para municipios ubicados en clima templado y 11 m3/suscriptor/mes para municipios ubicados en clima frío.
 ¿Por qué hay un consumo básico diferente para cada tipo de clima?
Porque los consumos son diferentes en el país de acuerdo con el clima. Estudios muestran que las poblaciones ubicadas a mayor altura sobre el nivel del mar consumen menos agua y las que se encuentran a menor altura sobre el nivel del mar consumen más. En conclusión, entre más cálido es el clima, más agua se consume.

¿Esta medida cobija a todo el país?
Sí. Está medida aplica para todos los usuarios de los servicios públicos de acueducto y alcantarillado en Colombia

¿Quién define el porcentaje de subsidio para un estrato en cada municipio?
Los concejos municipales y los alcaldes tienen el deber de determinar los porcentajes de subsidio que puede recibir un ciudadano de estratos 1, 2 o 3. Los topes de Ley son: 70% (Estrato 1), 40% (Estrato 2) y 15% (Estrato 3)

¿Qué pasa si un usuario tiene consumos superiores al nivel de consumo básico propuesto?
Por encima del nivel de consumo propuesto para cada clima, el usuario perderá el subsidio y deberá pagar la tarifa plena por cada metro cúbico (m3) consumido arriba del tope fijado. Los estratos que gozan de subsidios en Colombia son los estratos 1, 2 y 3. Por tanto, estos usuarios tendrán subsidios hasta los límites fijados para cada piso térmico, pero encima de esos límites, deberán pagar la tarifa del estrato 4 que es aquella conocida como costo de referencia y que representa el costo real del metro cúbico (m3) en cada acueducto dado que el estrato 4 no reciben subsidios ni aporta contribuciones.

¿Qué pasa si en el lugar donde vivo la factura del agua llega cada dos meses?
Siempre tenga en cuenta el promedio mensual para su ciudad y multiplíquelo por los dos meses. Por debajo de ese valor usted no pagará la tarifa plena del metro cúbico (m3) de agua

lunes, 21 de diciembre de 2015

Pasa la prueba..de Santiago Montenegro..

elespectador.com, SANTIAGO MONTENEGRO 20 DIC 2015 - 2:015

Santiago Montenegro









Termina el año con una economía creciendo a un 3%, el balance más alto de los países grandes de la región.
Es verdad que existen amenazas serias, como un déficit en cuenta corriente de un 7% del PIB, una inflación cercana a un 7%, el desempleo y el déficit fiscal creciendo. Todo eso es cierto, pero, cuando se tiene en cuenta la caída en los términos de intercambio comerciales, que ha implicado, por ejemplo, una baja en los ingresos petroleros del Gobierno de unos $23 a $3 billones de pesos, podemos decir que la economía pasó la dura prueba del 2015.
La lección más importante que deja este año es, precisamente, la necesidad de contar con un mecanismo idóneo de estabilización del gasto originado en los ingresos petroleros. Porque es indudable que las reglas existentes para manejar las bonanzas han sido un enorme fracaso. En su lugar, se podría establecer una regla muy sencilla que fije un precio del petróleo de referencia como un promedio móvil de los últimos 18 o 24 meses. Cuando el precio del petróleo se encuentre por encima de dicho promedio, se ahorrarían dichos recursos en un fondo en dólares, para no afectar la tasa de cambio. Y, por el contrario, cuando el precio se sitúe por debajo de dicho promedio móvil, se desahorraría de dicho fondo para garantizar un nivel sostenible de inversión.
Una regla clara de esta naturaleza le daría mucha estabilidad al gasto público y a otras variables macroeconómicas, como la tasa de cambio, pero, además, serviría de contención a presiones políticas para expandir el gasto en épocas de supuestas bonanzas que no son sostenibles en el tiempo.
Al terminar el año, es de resaltar, una vez más, el blindaje que le prestan a la economía una serie de instituciones creadas en décadas pasadas y unas autoridades que han actuado con responsabilidad de acuerdo a sus reglas. Sin ninguna duda, dichas instituciones han demostrado, otra vez, sus bondades en épocas de turbulencia.
Como diría Douglass North, unas son formales y otras son informales. Entre las instituciones formales, está en primer lugar el Banco de la República con un grupo de funcionarios competentes y con una junta directiva realmente independiente. Un Ministerio de Hacienda y un Departamento Nacional de Planeación altamente técnicos, que interactúan entre si y con los ministerios y otras entidades en torno a una variedad de comités, como el CONFIS y CONPES, que racionalizan y ordenan las discusiones. Debemos resaltar también a un organismo como el DANE, que provee cifras, como la inflación, cuya credibilidad nadie pone en duda.
Pero, quizá, la institución informal más importante que tenemos los economistas colombianos ha sido el debate y la crítica. Desde hace mucho tiempo, en seminarios académicos, en tertulias, en artículos y columnas de prensa o en la televisión o en congresos gremiales, ministros, funcionarios públicos, parlamentarios, dirigentes políticos y del sector privado y académicos debatimos abiertamente y sin miedos a retaliaciones.
En un momento de preocupante polarización política, debemos hacer un esfuerzo muy grande por preservar este activo tan valioso, que se basa en que nadie tiene la verdad revelada y se reconoce que el progreso se obtiene también a base de prueba y eliminación de errores. Y que, para eliminar errores, no hay nada más valioso que la critica y la libertad que ella presupone.
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    2016: un año complicado

    elespectador.com, LUIS CARVAJAL BASTO 21 DIC 2015 

    Luis Carvajal Basto









    Si no suben los precios del petróleo el gobierno debe mantener y aumentar el gasto público, aunque no tenga “de dónde”. La regla fiscal no es más importante que el interés general.
    El entorno internacional nada que mejora, pero para los gobernantes no hay disculpas. Ciudadanía e historia les evalúan por sus hechos y no por sus intenciones. El 2016 pinta difícil para el gobierno y todos esperamos que, advertido, se anticipe y cambie en lo que pueda el difícil panorama que hoy se ve.
    China ha detenido su crecimiento; Europa todavía no se recupera, y en los Estados Unidos, al que le va mejor, comienzan a subir las tasas de interés, cosa que nos perjudica por cuanto un eventual flujo de capitales hacia allá deterioraría aún más la tasa de cambio, el más fuerte factor inflacionario en Colombia.
    No sabemos si aumentando la tasa de interés, como lo hace ahora el Banco de la República, se pueda detener la inflación, pero, con seguridad, disminuirá la dinámica de gasto, inversión y crecimiento de la economía.
    No se ve una mejora en los precios del petróleo pero tampoco, en el corto y mediano plazo, un aumento consistente de otras exportaciones. Un dólar fuerte compra más y tenemos TLC con Estados Unidos y otros países, pero nunca se había revelado tan débil nuestra oferta exportadora, diferente a Petróleo, como ahora. Su sustitución, como fuente de divisas, se va a demorar.
    Para completar, la caída en los ingresos del Estado, consecuencia de los precios del petróleo, que llevará el déficit al 3%, se sentirá más en 2016, haciendo casi inevitable un aumento del IVA.
    ¿Qué podemos hacer?
    Al Banco de la República se le creció la inflación y solo ante hechos cumplidos, llegando al 7%, se dio cuenta. Desde octubre y hasta el viernes ha pisado el acelerador a la tasa de interés tratando de contrarrestar un incremento de precios que no depende de desbordamientos en la demanda sino de una devaluación de 79% desde julio de 2014, y las malas expectativas del Niño. Trata de evitar una mayor devaluación ahora cuando, con menor riesgo para los inversionistas, los Estados Unidos subieron un cuarto de punto su tasa. Si es así, vale preguntar: ¿Subimos los intereses para contrarrestar la devaluación? Siguiendo esa lógica ¿Por qué el Banco no vendió dólares cuando empezó la espiral?
    El argumento, entonces, fue que su objetivo era la inflación y no la devaluación. ¿Cambiaron, por fin, de parecer?
    Pero falta ver lo que ocurre en Norteamérica porque nadie espera que en 2016 su tasa suba más de un punto en todo el año. No tienen un exceso de demanda y su inflación está más cerca de cero que de la fracasada meta de 2%.Los bajos precios del petróleo allí, enmascaran un aumento del índice de precios. Sus cifras de empleo son buenas (el desempleo está en un 5%) y las de crecimiento aceptables, pero se admiten dudas sobre una plena recuperación.
    Con unas perspectivas externas desalentadoras e inciertas, al gobierno colombiano corresponde utilizar las herramientas de que dispone. Además de pedir prestado, cosa que hacemos (solo la semana anterior el Congreso aprobó un aumento del cupo de endeudamiento por 13.000 millones de dólares), para mantener y mejorar la dinámica del mercado interno le corresponde insistir e incluso ampliar sus programas de gasto e inversión. Aunque nuestro pronóstico de crecimiento para 2016 está en el 3%, peor que la amenaza de inflación, una recesión. En el tercer trimestre el gasto del gobierno fue importante, pero inferior a 2014.Ojo.
    La crisis del petróleo ha recordado la necesidad de un cambio de modelo, pero eso es a largo plazo. En el entretanto, toca sobrevivir; mantener los empleos y la confianza en el país y la economía, aunque para ello debamos confrontar la camisa de fuerza de la regla fiscal. Esa no es una alternativa vergonzante: desde 2008, como en 1930, Estados Unidos no se paró en “peros” para aumentar el gasto y frenar el impacto de la crisis cuando lo necesitó. Europa lo entendió tarde y no logra, aún, salir del hueco.
    @herejesyluis
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      sábado, 19 de diciembre de 2015

      ¿Hay desequilibrios fiscales de la salud contaminando el régimen pensional?

      LAREPUBLICA.CO,  Mar, 04/17/2012 - Sergio Clavijo
      Imagen de Sergio Clavijo

      Los desbalances financieros del sector salud en Colombia tienen un origen estructural, siendo su principal debilidad los "subsidios cruzados" desbalanceados entre el Régimen Contributivo (RC) y el Régimen Subsidiado (RS). Durante 2011, los afiliados a salud correspondían en un 53% al RS y otro 47% en el RC, cuando su relación "teórica" ha debido ser un 33% en el RS y un 66% en el RC. 
      Estos desbalances entre el RS y el RC han tendido a agravarse por varios factores, incluyendo allí: i) el sistema de recobros al FOSYGA referidos a los servicios No-POS; ii) el rezago histórico en el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), del orden del 15-20%; iii) el creciente costo de los medicamentos, donde la brecha podría ser del orden del 35-40% la crítica situación de la red pública de hospitales, donde prevalece la ineficiencia (ALAMI, 2012).
      La necesidad de aceleración de la cobertura universal de la salud y la homologación de los servicios POS entre el RS y el RC (sentencias C-463, la T-760 de 2008 y Ley 1438 de 2011) ha generado mayores presiones en el gasto.
       
      Si se cumplen las metas del PND (2010-2014) de alcanzar la cobertura total en 2014, el gasto requerido adicional ascendería a $1,5 billones (0,3% del PIB) a partir de 2011. Suponiendo el cumplimiento de una meta de unificación del POS del orden del 80%, se tiene que el gasto adicional en salud ascendería a unos $4 billones por año (1% del PIB por año) durante el período 2012-2015.
       
      Cabe recordar que, según cálculos de Anif, el sector salud (público y privado) pudo arrojar un déficit del orden de los $6,7 billones (2,1% del PIB).
      La trayectoria del déficit fiscal en salud (2012-2050) dependerá de forma crucial de la formalidad laboral, donde cabe imaginarse al menos tres posibles escenarios: i) un escenario base de mejora gradual en la relación cotizantes/ocupados, pasando del 40% al 50%; ii) otro de statu-quo, con dicha relación constante en 40%; y iii) uno de alta mejoría, donde esa relación pasaría del 40% al 60%).
       
      Bajo el escenario base, en una primera etapa la expansión del RS ocasionaría un rápido deterioro fiscal y agotaría las ganancias alcanzadas en contribuciones (0.7% del PIB en cuatro años), ver gráfico adjunto. Durante 2012-2035 aumentaría el déficit constantemente de un 2,8% del PIB a un máximo del 3,8% del PIB, debido al crecimiento vegetativo de la población y al aumento de la cobertura del 94% al 96%. Finalmente, en el período 2036-2050 se estabilizaría el sistema y el déficit convergería al -2% del PIB.
      Bajo el escenario de statu-quo, el deterioro del déficit fiscal de la salud alcanzaría un 3,8% del PIB en 2020 y llegaría al 6,8% del PIB en el 2050, sin alcanzar la "fase de compensación".
       
      En cambio en el escenario de alta formalidad laboral, el sector de la salud acotaría su déficit a tan sólo un -3,2% del PIB hacia el 2024, llegando una década antes a reducir en 0,6 puntos porcentuales del PIB dicho déficit. Así, la "fase de crecimiento" tendría una duración más corta (2010-2024) y la "fase de estabilización" empezaría en el 2027. En el 2050, el sector salud podría registrar un superávit del orden del 1,9% del PIB.
       
      La pregunta de fondo es entonces: ¿Por qué no se están adoptando las políticas laborales y de supervisión en la seguridad social que conduzcan a volcarnos sobre el régimen de ganancias rápidas en formalización, haciendo que el RC se eleve del 33% al 66% del total?
      ¿Por qué las políticas públicas de la actual Administración parecen inclinarse a "contaminar" el régimen de las pensiones de estos preocupantes desequilibrios fiscales que hoy muestra el régimen de la salud, donde prevalen los subsidios sobre las contribuciones?