sábado, 16 de septiembre de 2017

Reforma pensional espera por el próximo presidente

elcolombiano.com, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2017
POR: Juan Fernando Rojas Trujillo



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Sea quien sea el nuevo presidente de Colombia desde agosto de 2018, tendrá que llevar y liderar en el Congreso de la República una aplazada reforma pensional que ya no hizo en ocho años la administración deJuan Manuel Santos.

La urgencia no solo es para corregir la baja cobertura, la inequidad en subsidios a pensiones más y alto costo fiscal del régimen público de Prima Media, diagnóstico en que hay consenso entre Gobierno y sector privado.

Ese ajuste es necesario para no poner en riesgo la calificación crediticia de grado de inversión que tiene Colombia, alertó Sergio Clavijo Vergara, presidente de Anif, centro de estudios económicos, durante el seminario “Desbalances Fiscales y Seguridad Social”, este miércoles, en Medellín.

Y lo asegura ante un creciente costo de pagar mesadas públicas, que para el próximo año costarán 41,14 billones de pesos al Presupuesto General de la Nación, incluso superando el rubro de inversión.

“Hay pleno convencimiento de la urgencia y necesidad de adelantar un acuerdo nacional sobre una reforma pensional. Antes de diciembre próximo tenemos el mandato de hacer recomendaciones y tenemos un capítulo dedicado a esa reforma”, comentó en el mismo escenario el exministro Roberto Junguito, miembro de la Comisión de Estudio del Gasto Público, convocada por Santos, en febrero pasado.

El experto destacó que ya Asofondos, gremio de administradores de fondos privados de pensiones, y Anif tengan ya propuestas concretas para la reforma, mientras Planeación Nacional trabaja en otra con Fedesarrollo.

En ese sentido, Junguito señaló la necesidad de construir más temprano que tarde consensos, en que deben participar los sindicatos, de manera que madure la propuesta y al presidente electo se le entregue un proyecto de ley para que radique en el Congreso.

“Un nuevo Gobierno, con un nuevo aire y un nuevo capital político puede avanzar en la reforma, con base en las recomendaciones que se tengan de aquí al próximo año”, señaló, a su turno, Andrés Uribe, director de Regulación Económica de la Seguridad Social del Ministerio de Hacienda.

Barreras en el camino

Lo que está por verse es si los precandidatos presidenciales se aventuran a darle un lugar notable entre sus propuestas a una reforma al régimen de Prima Media, a todas luces, impopular. La iniciativa genera temores entre quienes están próximos a jubilarse, por el necesario régimen de transición, y sus beneficios fiscales no se verán en los siguientes cuatro años.

Los expertos concuerdan en que la reforma deberá redirigir subsidios a los trabajadores que menos ganan, hoy pasa lo contrario, y buscar reducir el impacto fiscal. En el caso de Anif, debe aumentar edades de jubilación y reducir beneficios, para aumentar la cobertura (ver gráficos).

Finalmente, el presidente de Asofondos, Santiago Montenegro, señaló que al interior del mismo Gobierno hay demasiadas entidades que tienen que ver con el sistema pensional y no es fácil que se construya un consenso.

Aspectos de economía política se ponen sobre la mesa de cara al contenido y los tiempos que requiere construir, aprobar e implementar una reforma pensional, en todo caso, urgente.


CONTEXTO DE LA NOTICIA

CONTEXTO DE LA NOTICIA

Aunque hay congresistas que son conscientes de la urgencia de la reforma pensional, hay que evaluar hasta qué punto el Legislativo está dispuesto a modificar un régimen público que les permite jubilarse con altas mesadas y subsidios, en contra del déficit fiscal.


Reflexiones al tema pensiones

Régimen privado de pensiones también tiene problemas

razonpublica.com, 08 Mayo 2017, 
POR: Flor Esther Salazar *- César Giraldo**

Fondos para pensiones.


Flor Salazar Cesar_Giraldo

Las administradoras privadas se están quedando con el ahorro nacional y los ingresos del Estado, pero en cambio no pagan o apenas pagan pensiones reducidas. Las cifras frías son escandalosas, y sin embargo sus voceros piden acabar con el sistema público.   
Flor Esther Salazar* - César Giraldo**

Ahorro obligatorio y no pensión

El sistema público de pensiones está siendo seriamente criticado, hasta el punto de que algunos proponen eliminarlo. Con el ánimo de equilibrar el debate, queremos presentar los problemas que tiene su contraparte privada o sea el régimen de ahorro individual (RAIS).
Para empezar – y en el mejor de los casos- la tasa de reemplazo en el sector privado (es decir, el valor de la pensión comparado con el del salario que tenía la persona) no alcanza a ser el 25 por ciento. Y si la persona vive muchos años, al final recibirá, a través de una compañía de seguros, una renta vitalicia equivalente a un salario mínimo, aunque su cotización se hubiera hecho sobre ingresos elevados.
En segundo lugar, hoy hay más devoluciones que nuevos pensionados, lo cual implica que la mayoría de los cotizantes están perdiendo para siempre su derecho a la pensión: alrededor del 55 por ciento de las solicitudes de pensión fueron negadas con derecho a devolución de saldos.  Según información suministrada por la Superintendencia Financiera (por requerimiento ciudadano), entre marzo de 2011 y abril de 2016 las administradoras de privadas han devuelto los saldos a 90.814 afiliados; durante este periodo se concedieron apenas 84.970 pensiones de jubilación.
Sorprende que las administradoras privadas utilicen como lema de mercadeo el hecho de que los saldos se devuelvan con capitalización de intereses. Si esto es así, su sistema no debería llamarse de “pensiones” sino apenas de “ahorro con descuentos”. ¿Por qué vender un producto que acaba siendo de ahorro obligatorio en lugar de ser claros y permitir que la persona abra una cuenta de ahorro o inversión en cualquier entidad financiera con menores costos y reserve algunos recursos para su vejez?

Cargas mal repartidas

Congreso Asofondos.
Congreso Asofondos.    
Foto: Superintendecia Financiera de Colombia

Mientras que la carga de los pensionados está en el sistema púbico, los activos financieros están en manos del sector privado: las obligaciones están en un lado y el ahorro financiero en el otro. A finales de 2016 las cifras fueron las siguientes:
  • El 92 por ciento de los pensionados estaban en el régimen público o de prima media (1.246.643), y el 8 por ciento (111.000 pensionados) estaban en los fondos privados.
  • Los privados manejaban ciento noventa billones de pesos (22 por ciento del PIB), y tenían afiliada a la población joven en etapa de cotización, mientras que el régimen público presentaba agotamiento de reservas y tenía afiliada a la población mayor de 40 años.
No es sostenible un sistema integrado por dos regímenes en competencia, donde uno de ellos recibe y gestiona la mayor parte de las contribuciones, mientras que el otro se hace cargo de pagar las pensiones.  
Mientras que la carga de los pensionados está en el sistema púbico, los activos financieros están en manos del sector privado.
Esto implica un costo fiscal inexorable. Pero hay quienes pretenden responsabilizar a Colpensiones (la administradora pública) por esta carga fiscal -sin mencionar, por ejemplo, el costo de los beneficios para los  militares o el desfinanciamiento de las cajas locales de previsión social ya liquidadas-.

Por cuenta del Estado

Los fondos privados de pensiones tienen un alto costo fiscal que se hará efectivo en los próximos años (pero de esto no se habla). Este costo resulta de, entre otros:
  • La garantía de la pensión mínima,
  • Las transferencias a las aseguradoras que proporcionan rentas vitalicias por el ajuste del salario mínimo que exceda la inflación,
  • El valor de los bonos pensionales, 
  • El hecho que, en diciembre de 2016, 77 billones de pesos de los activos del sistema privado estuvieran colocados en bonos de deuda pública, que el fisco tendrá que redimir en el futuro para pagar las pensiones. Este sí se es un pasivo pensional exigible en su totalidad, mientras que el pasivo del sistema público está suponiendo que todos los afiliados se van a pensionar, lo cual no es cierto.
  • El Fondo de Garantía de Pensión Mínima debe cubrir el faltante de quienes cumplen el tiempo de cotización pero no alcanzan a reunir el capital suficiente para su pensión de salario mínimo. Pero cuando ese Fondo se agote es el Estado quien debe responder con recursos fiscales.
Ese Fondo se agotará rápidamente porque cerca del 60 por ciento de los afiliados al sistema cotizan sobre un salario mínimo, y una cotización sobre esa base no llega ni al 18 por ciento de lo requerido para pagar la pensión del salario mínimo. Además, las pensiones sobre el salario mínimo se ajustan por encima de la inflación, porque no puede haber pensiones por debajo dicho monto. Como el 70 por ciento de las pensiones otorgadas por el RAIS son de salario mínimo, y como las diferentes modalidades de pensión terminan en una renta vitalicia de salario mínimo, al final todas las pensiones van a aplicar ese ajuste cubierto con recurso del gobierno: esto es lo que se conoce como efecto deslizamiento.
  • También hay que tener en cuenta que el gobierno tuvo que crear un bono pensional para cubrir el ahorro teórico que hicieron quienes se trasladaron del sistema público al privado, bonos que se convierten del presupuesto público a medida que las personas se vayan pensionando.

Costosas e ineficientes

Colpensiones.
Colpensiones.  
Foto: Fondo de Solidaridad Pensional

Los fondos cobran altos costos de administración, su rentabilidad para el cotizante no es tan elevada y, al igual que en el régimen de prima media, más de la mitad de los afiliados están inactivos y por tanto no están en camino de lograr la pensión.
Los fondos cobran el 10 por ciento por concepto de administración. Cuando el afiliado no puede hacer los aportes esa comisión se la sacan de lo que ya tiene ahorrado. A la cuenta de ahorro solo va entre el 63 y el 72 por ciento de los aportes que hace cada afiliado; el resto se va en una serie de descuentos.
Pero existen costos adicionales que no se mencionan, como los que se generan en el momento de pensionarse la persona, que incluyen la comisión para la compañía de seguros durante el tiempo que administrará una renta vitalicia. Una persona tiene dos formas de pensionarse:
  • La primera, llamada ahorro programado, consiste en que se va consumiendo su ahorro hasta llegar al monto mínimo requerido para financiar una renta vitalicia de salario mínimo, que la paga una compañía de seguros. 
  • La segunda es optar desde el comienzo por una renta vitalicia. Para el cálculo de la prima única de la renta vitalicia cada compañía aseguradora carga los gastos de expedición, administración y utilidad esperada, sin que esto sea objeto de revisión por parte de la Superintendencia.
La regulación y rendición de cuentas al obtener la pensión en el RAIS es una especie de caja negra. Poco se sabe sobre las condiciones bajo las cuales se están pensionando los cotizantes, no hay ningún tipo de supervisión sobre el manejo de los recursos ahorrados por los afiliados, como en el caso de las rentas vitalicias y los mercados de estas.
  • Y a todo lo anterior hay que sumar los costos ocultos, una serie de ítems que son cargados pero sobre los cuales no existe información pública, por concepto del manejo de los portafolios. Por ejemplo, en el año 2016 estos costos ascendieron aproximadamente a 340.000 millones de pesos.  

Malos negocios en el fondo

Uno de los beneficios que se atribuyen al régimen privado es la posibilidad de obtener rentabilidades de los fondos que son invertidos en el mercado de valores. Pero esto no parece verse en las tasas de reemplazo (menos del 25 por ciento), porque también están expuestos a pérdidas o porque parte de las rentabilidades se van en costos de administración.
Los fondos privados de pensiones tienen un alto costo fiscal que se hará efectivo en los próximos años (pero de esto no se habla). 
En la prensa se dice que los fondos tienen rentabilidades de entre el 8 y el 10 por ciento, pero según los datos emitidos por la Superintendencia Financiera, la rentabilidad promedio anual, sin descontar la inflación, fue de 5,01 por ciento (años 2012 a 2016); para el moderado fue de 8,37 por ciento (2013 a 2016); y para el de mayor riesgo fue de 8,21 por ciento (2011 a 2016).
En aras de la transparencia y la democracia necesitamos un debate equilibrado, que se haga con información pública y accesible para quienes estamos interesados en seguir analizando la situación del sistema pensional.
Este debate debe ordenarse en torno a los asuntos centrales, por ejemplo, si el problema es fiscal que se pongan en una balanza las implicaciones fiscales del régimen público, pero también las del régimen privado. Y que se debata si queremos un sistema con bajo costo fiscal pero sin pensionados o con equilibrio entre cobertura y costo fiscal.
*Profesora de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, contadora pública y magíster en Ciencias Económicas, actualmente adelanta estudios de doctorado en Economía.
**Profesor de la Universidad Nacional.



Reflexiones al tema pensiones

FUENTE:         

jueves, 14 de septiembre de 2017

Diputados con sueldo y seguridad social....

elnuevosiglo.com.co, Septiembre 14, 2017 


Los asambleístas tendrán derecho a prima de navidad y de vacaciones, seguro de vida, gastos de viaje, entre otros beneficios de la ley.

Con remuneración prestacional y seguridad social contarán los integrantes de las Asambleas, luego de que la plenaria del Senado aprobara el informe de conciliación preparado por el senador Edison Delgado, del Partido Liberal, y el representante vallecaucano Álvaro López, del Partido Conservador.
Se trata del proyecto 260 de 2017 Cámara – 134 de 2016 Senado, “por medio del cual se dictan disposiciones en materia salarial y prestacional de los miembros de las Asambleas departamentales y se dictan otras disposiciones”, radicado el 6 de septiembre del año pasado por el entonces ministro del Interior, Juan Fernando Cristo.
Tras ser aprobado en sus cuatro debates, la iniciativa pasó a conciliación para armonizar los textos distintos ratificados en la Cámara y el Senado.
El proyecto determina que la estructura administrativa de las Asambleas, las funciones de sus dependencias y las escalas de remuneración correspondientes a las distintas categorías de empleo incumben a la misma corporación, a iniciativa de la respectiva mesa directiva.
Dentro de las modificaciones están que las sesiones de las Asambleas, serán durante seis meses en forma ordinaria. La remuneración de los diputados es incompatible con cualquier asignación proveniente del tesoro público, excepto con aquellas originadas en pensiones o sustituciones pensionales y las excepciones establecidas en la Ley4ª de 1992.
Los diputados estarán amparados por el régimen de seguridad social prevista en la Ley 100 de 1993 y sus disposiciones complementarias. En todo caso se les garantizará aseguramiento para salud, pensión y riesgos laborales, durante el periodo constitucional.
El servidor público que ejerza como diputado tendrá derecho a seguro de vida con cargo a la sección presupuestal del sector central del departamento y a percibir auxilio de cesantía e intereses sobre las cesantías. También a prima de navidad, la cual se reconocerá de conformidad con lo establecido en el artículo 11 de la Ley 4ª de 1966.
También tendrán derecho a vacaciones y prima de vacaciones, capacitación, gasto de viaje. Las asambleas departamentales podrán pagar del rubro de gasto de funcionamiento, los gastos de viajes de sus diputados con ocasión del cumplimiento de comisiones oficiales dentro y fuera del departamento.

Reflexiones al tema pensiones

EDITORIAL:..Las firmas y los caudillos

EDITORIAL DEL ESPECTADOR.COM,  3 Sep 2017 - 

El Espectador


Los líderes políticos de Colombia parecen haber escogido el caudillismo por encima de construir proyectos de país ambiciosos y claros desde los partidos políticos. Bajo múltiples excusas, estamos viendo el éxodo de los nombres más representativos de los partidos hacia las firmas. Aunque sea efectivo a sus cálculos electorales, el país pierde con un debate fragmentado, sin referentes claros y que no vaya más allá de ciertos apellidos que se proponen como salvadores de la patria.
Sí, los partidos políticos del país llevan demasiados años siendo cómplices del clientelismo. También es verdad que sus propuestas ideológicas se han visto vaciadas de contenido. Hoy, la mayoría de los partidos con representación en el Congreso, los más viejos y los nuevos, carecen de estructuras fuertes que promuevan discusiones profundas sobre el rumbo del país. El caudillismo regional y nacional ha convertido a las colectividades en espacios transaccionales de maquinarias. Por eso, su credibilidad está por el piso y no parece mejorar de cara a las elecciones del año entrante.
Sin embargo, la solución no es favorecer el caudillismo que se autoproclama “independiente”, menos aún cuando viene de apellidos que han estado en el corazón de los partidos y que tienen todas las capacidades de liderar discusiones ideológicas en su seno. La apuesta que estas personas deberían estar haciendo es la de cambiar sus partidos desde adentro; dar la lucha siempre teniendo presente que el país se beneficia cuando las instituciones son robustas y significan algo más que asociaciones con intereses particulares.
Gran parte del problema en la cultura política actual viene de la concepción de que las ideas no valen nada frente a la conveniencia particular. Justo ayer discutimos en este espacio las consecuencias de que los partidos políticos entreguen avales sin tener en cuenta a quién se lo están dando. El resultado es que en las regiones las personas salen a votar por los ñoños (que los hay a lo largo y ancho del territorio nacional) que ofrecen inversiones cortoplacistas, pero que poco aportan en cuanto a cuáles deben ser los valores y los proyectos ambiciosos que construyan la Colombia del futuro.
Los partidos políticos, en su mejor faceta, son espacios de creación de comunidad y de cultura electoral; instituciones que atraen a personas que piensan de forma similar y quieren sentarse a debatir sus ideas. Cuando hay una identidad clara, los representantes del partido en todos los niveles intervienen a partir de principios claros y, sobre todo, que vayan más allá de las personas. Se discute la ideología, no las personas.
El país necesita partidos así, pero nunca va a lograr tenerlos si sus líderes botan toda la estructura por la borda cuando sienten que les va a entorpecer su llegada a la Presidencia. Marta Lucía Ramírez, uno de los pilares del Partido Conservador, renunció a él en vez de buscar reformarlo; Humberto de la Calle amenaza con irse por firmas para evitar que “descuarticen” al liberalismo, como si eso no fuese hacer lo mismo.
Seguramente tendremos un presidente que llegue al Palacio gracias a las firmas. Y una vez allí, o incluso antes, habrá pactado con varios partidos para garantizar su gobernabilidad. Pero entonces la democracia se reduce a eso: cálculos y transacciones alrededor del apellido de turno. Luego, cuando una fuerza populista se monte gracias a esa dinámica, se rasgarán las vestiduras sobre lo fácil que es subvertir la institucionalidad. Pero cómo quieren que eso no ocurra si todos se esfuerzan en debilitarla.
Tendremos una campaña llena de apellidos, lo que será efectivo para ellos, pero dañino para la construcción de cultura política en Colombia.

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a yosoyespectador@gmail.com

Reflexiones al tema pensiones

51% de los pensionados en Colpensiones recibe un salario mínimo

POR:  
PORTAFOLIO

SEPTIEMBRE 11 DE 2017 

Pensionados
ARCHIVO PORTAFOLIO.CO
De los 1.263.000 pensionados en Colpensiones, el 51% reciben un salario mínimo.
El 91.8% de los afiliados de la entidad reportó a junio cotizaciones por 1 o 2 salarios mínimos al Régimen de Prima Media.

En Colombia actualmente hay dos regímenes pensionales que buscan garantizar un ingreso digno para la vejez de los trabajadores colombianos. Uno es el de Ahorro Individual Solidario, en el que participan distintas administradoras de fondos de pensiones; el otro es el de Prima Media, administrado inicialmente por el Instituto de Seguros Sociales (ISS), hoy manejado por Colpensiones.


“El Régimen de Prima Media (RPM) es un sistema de ahorro colectivo en el que la pensión depende exclusivamente del cumplimiento de dos requisitos: edad y semanas cotizadas. Este sistema lo administra el Estado a través de Colpensiones. En este régimen las contribuciones están definidas y garantizadas por parte del Gobierno Nacional”, explicó Adriana Guzmán, presidenta encargada de Colpensiones.


Los requisitos exigidos para obtener una pensión son, para los hombres haber cumplido 62 años de edad y haber completado 1.300 semanas cotizadas; para las mujeres haber cumplido los 57 años de edad y las mismas 1.300 semanas que se piden a los hombres. 
Actualmente Colpensiones cuenta con 6,5 millones de afiliados, 500.000 más que los la entidad recibió del liquidado ISS. Guzmán explicó que así las cosas, Colpensiones cuenta con el 31% de los 21 millones de colombianos afiliados a un esquema de ahorro pensional.

“El 47% de los afiliados de Colpensiones comparten la característica de estar en una mediana edad, es decir entre 45 y 59 años. Por ingresos podemos decir que tenemos una concentración importante de trabajadores con bajos ingresos. A junio de este año teníamos cerca de 6 millones de afiliados que reportaban ingresos entre 1 y 2 salarios mínimos mensuales”, agregó Guzmán.

Pensiones Colpensiones
Pensiones pagadas por Colpensiones pagadas mensualmente.
FUENTE: COLPENSIONES
De acuerdo con la gráfica anterior, 618.912 pensionados de Colpensiones, (51% del total), tiene asegurado un ingreso de un salario mínimo como pensión, y 303.185 pensionados (25%) reciben en promedio $919.991. Poco más del 7% de sus pensiones, concentradas en 93.013 personas, superan los dos millones de pesos en promedio.

Esto se debe en parte a que Colpensiones cuenta con una concentración importante en personas con bajos ingresos. "Para junio había 5.971.091 afiliados reportaron cotizaciones por 1 o 2 salarios mínimos. Esto representa el 91.8% de todos nuestros afiliados", argumentó su presidenta.

Teniendo en cuenta estos datos y que Colpensiones contaba a julio pasado con 1.263.524 pensionados, se puede decir que el valor promedio de la mesada pensional de sus afiliados es, a la fecha, de 1.400.000 millones de pesos, aseguró su presidenta encargada. Esta cifra puede variar dependiendo del tipo de pensión a la que se accede: 

Por invalidez, el valor de la mesada pensional en promedio es de $845.109, es decir 1,2 salarios mínimos mensuales legales vigentes (smmlv). Por vejez, la mesada pensional promedio es de $1.563.619, o 2,1 smmlv; y por sobreviviencia la pensión mensual promedio es de $1.016.495, es decir 1,4 smmlv.

En 2016 Colpensiones destinó mensualmente 1,7 billones de pesos para atender los compromisos pensionales con sus afiliados.

Cabe destacar que los recursos que Colpensiones recibe producto de los aportes de sus afiliados que cotizan para su futura pensión, se destinan de manera inmediata al pago de las mesadas de quienes hoy están pensionados por el RPM. Por lo tanto este ahorro no genera rentabilidad, por lo que crece en la medida en que se hagan los respectivos aportes.

A pesar del esfuerzo de Colpensiones para pagar las casi 1,3 millones de pensiones, es necesario el apoyo del Gobierno Nacional, que destinó el año pasado más de 10,4 billones de pesos para, junto con lo aportado por los cotizantes, cubrir los compromisos pensionales.

Reflexiones al tema pensiones

sábado, 2 de septiembre de 2017

R.H. ..Se asustan con el cuero..

eltiempo.com, 27 de agosto 2017 

 Rudolf Hommes

En el foro de aspirantes a la presidencia, en La W, el miércoles pasado, hubo un acuerdo tácito de que lo prioritario es promover crecimiento. Todos ellos coincidieron en que se deben diversificar las fuentes de crecimiento, disminuyendo la dependencia de la exportación de petróleo, carbón y otros productos básicos, y promover mayor desarrollo de la agricultura y de la industria. Nadie se refirió a la forma como se propone hacer esto, excepto los que quieren rebajar impuestos; pero, en medio de la pelotera política en curso, por lo menos hay consenso sobre la urgencia de poner la economía a crecer, procurando que los beneficios se distribuyan ampliamente.
La financiación y ejecución efectiva del plan plurianual de inversiones del posconflicto contribuirían definitivamente a este último objetivo no porque esté en el acuerdo de paz, sino porque es lo mínimo que Colombia debería hacer para elevar el nivel y la calidad de vida del sector rural, enmendar siglos de desatención al campesino y dejar atrás el conflicto endémico.


Las implicaciones fiscales de este plan, que se estimaron en un estudio de Fedesarrollo, comprenden la inclusión social de la población rural, la construcción de vías terciarias, la compra de tierras, la creación del catastro multipropósito, la normalización de la propiedad rural, planes de desarrollo con enfoque territorial, un sistema de asistencia técnica para campesinos y el plan de sustitución de cultivos ilícitos del Gobierno (Roberto Junguito, Juan José Perfetti, Martha Delgado, ‘Acuerdo de paz: reforma rural, cultivos ilícitos, comunidades y costo fiscal’, febrero del 2017).

El mismo estudio concluye, por otra parte, que este plan “no parece presentar una amenaza a la estabilidad fiscal” y que su financiación está dentro de las posibilidades del Gobierno. Tiene un costo anual estimado un poco superior al 1 por ciento del PIB, y lo que hace falta por financiar es del orden de 0,6 por ciento del PIB. Dejarse alarmar por el costo fiscal de los compromisos emanados del acuerdo de paz es como asustarse con el cuero de un tigre que mataron otros. Además, se debe tener en cuenta que este gasto adicional genera crecimiento por su impacto sobre la productividad y el bienestar. Hace falta que el Gobierno y los alcaldes se pongan de acuerdo en un plan equivalente para las ciudades.

Otra prioridad discutida por los candidatos en La W es el desarrollo más acelerado del sector agropecuario. Es necesario que el siguiente ministro no tenga impedimentos e ingrese con el compromiso de hacer algo verdaderamente relevante. Una prioridad es lograr que antes de agosto del 2018 estén montados y operando el Fondo de Tierras y la asistencia técnica rural y sea efectivo el mayor acceso de los campesinos a tierra y a otros medios de producción. También sería deseable que promueva un consenso sobre el uso de la tierra baldía para que pueda ser arrendada a empresarios y esos ingresos financien las vías de acceso y la infraestructura. Esto permitiría incorporar gradualmente la región de la Orinoquia y sustituir una proporción importante de las importaciones de cereales y de soya. El ministro podría hacer una contribución histórica si le presta atención al estudio de Fedesarrollo y Eafit sobre proteccionismo, al cual se refiere Rodrigo Botero en su artículo del jueves pasado en ‘El Colombiano’.

A María Lorena Gutiérrez se le presentan oportunidades similares en el ministerio a su cargo. Hay tres frutas bajitas que están listas para recoger: el desarrollo del sector petroquímico, que ha hecho posible la existencia de Reficar; el del sector oleoquímico y la consolidación de Bancóldex como agencia de desarrollo productivo más allá de su función financiera.

RUDOLF HOMMES
Reflexiones al tema pensiones