lunes, 2 de septiembre de 2013

Cambios para las pymes en la reforma tributaria

PORTAFOLIO.COM, SEPTIEMBRE 2 DE 2013



Los altos costos laborales, adicionales a los ingresos que constituyen salarios, contribuyen a la informalidad empresarial.

La Ley eliminó los cobros parafiscales destinados al Sena, al Icbf y a la salud.

Las pequeñas y medianas empresas se reconocen como generadoras de empleo en la economía.
En esta medida, la existencia de altos costos laborales, adicionales a los salarios, resulta para estas compañías una condición que contribuye a la informalidad laboral, pues para un empleador la existencia de estos gastos adicionales representa una carga onerosa al momento de contratar trabajadores.
Esto tiene un efecto negativo sobre la economía, ya que motiva a los trabajadores a buscar empleos informales ante la escasez de una oferta laboral formal.
MENOS PARAFISCALES
Frente a esta situación, la reforma tributaria eliminó los cobros parafiscales destinados al Sena, al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y a la salud. En su lugar se creó el impuesto sobre la renta para la equidad (CREE), el cual se comenzó a aplicar desde el primero de enero del 2013.
A través de este se generarán los recursos que sustituirán aquellos que provenían de la contribución parafiscal, con excepción de los destinados a las cajas de compensación familiar, que serán mantenidos (ver Artículo 24, Ley 1607 de 2012).
El CREE se aplicará sobre el 9 por ciento de las utilidades empresariales entre los años 2013 y 2015, mientras que para los años subsiguientes su tarifa descenderá al 8 por ciento (ver Artículo 23 de la Ley 1607 de 2012).
Del cobro de este impuesto son exoneradas las entidades sin ánimo de lucro, al igual que las sociedades declaradas como zonas francas, las cuales seguirán obligadas a efectuar los aportes parafiscales y demás cotizaciones establecidas por la ley.
La situación anterior muestra que los recursos destinados al Sena, ICBF y salud fueron trasladados de la parte de contratación laboral, a cobrarse como un porcentaje de las utilidades de las compañías. Es decir, aunque como tal no se presentó una exención o descontinuación de este cobro sino una sustitución de fuentes, sí se evitó que su realización se hiciera sobre el pago realizado a los trabajadores, lo cual generaba un incentivo a la informalidad, debido a que estos cobros generaban un peso muy alto sobre la conformación de la nómina de las empresas.
Así se generó una transferencia en la fuente de estos cobros (con la creación del CREE), produciendo un traslado de la carga fiscal que perjudicaba especialmente a aquellas empresas intensivas en la contratación/utilización de mano de obra, hacia una variable que abarca el rendimiento general de las compañías, como es el caso de sus utilidades y sus sostenibilidad.
En otras palabras, se procuró crear un alivio tributario para este tipo de organizaciones empresariales, con el fin de disminuir los sobrecostos laborales que han venido percibiendo las organizaciones colombianas en los últimos años y equilibrar la relación de precios capital/trabajo. Esto beneficia a las empresas intensivas en mano de obra, donde las pequeñas y medianas son mayoría.

‘El sector agropecuario necesita un revolcón institucional’

PORTAFOLIO.COM, Septiembre 1 de 2013 



José Leibovich, experto en política agropecuaria.

José Leibovich, experto en temas rurales, dice que no es posible diseñar la política agropecuaria bajo presión. En su concepto, la solución no está en cerrar la economía ni en reversar los TLC.

Cómo sacar al sector agropecuario de la crisis? La pregunta se ha puesto de moda en el país, a propósito de las protestas de los productores del campo.
Por ahora, lo único claro es que una solución rápida no es más que otro pañito de agua tibia, como los aplicados en las últimas décadas. En conclusión, la salida más conveniente está lejos.
Mientras tanto, el Gobierno se enfrenta al dilema entre tomar decisiones para aplacar a los sectores que lideran las protestas o adoptar las medidas estructurales que requiere el campo.
“Hacer política agraria bajo presión no es lo más adecuado”, asegura José Leibovich, experto en temas rurales y asesor del Gobierno en varias oportunidades.
En su opinión, las cosas empezaron mal desde el momento en que el Gobierno aceptó, en marzo pasado, darles casi un billón de pesos a los caficultores, tras las protestas protagonizadas por el movimiento Dignidad Cafetera, que no representa a la institucionalidad del sector. De esa manera, los demás productores se sintieron con derecho a bloquear vías para pedir subsidios.
“Es muy difícil continuar así, porque esto no es sostenible y no soluciona en nada la situación de los productores a largo plazo”, señala Leibovich.
Sin duda, el Ministerio de Agricultura necesita una alta cirugía, porque está bastante descuadernado y eso lleva años. Han pasado muchas cosas, incluyendo escándalos como el del programa Agro Ingreso Seguro. Esa entidad no tiene la capacidad de verificar sus programas. Así mismo, las entidades adscritas tienen dificultades para poner en marcha lo planeado. Por ejemplo, el tema de la asistencia técnica pasó a ser una convocatoria que hace el Ministerio para que organizaciones privadas que dicen saber del asunto cumplan con esa función, pero no se conocen bien sus competencias y la relevancia en la regiones”.
En concepto de Leibovic, también es necesario estudiar el tema de la legitimidad de los gremios, porque eso hace parte del problema, como lo estamos viendo en la actualidad. Considera que en el tema del manejo de los parafiscales que les han sido entregados a los gremios, es necesario hacer una revisión, porque seguramente habrá casos en los que no se está haciendo un uso eficiente del dinero. “Esos son recursos públicos y por eso es importante que los productores sepan en qué se están invirtiendo, porque son aportados por ellos mismos”.
El experto señala que la solución a los problemas actuales pasa incluso por una reforma institucional, no por los paros, sino porque el sector lo necesita, debido a la baja productividad, la pobreza y las dificultades en todos los órdenes. Es necesario establecer mecanismos que permitan inyectarle más recursos públicos a la actividad productiva rural.
“No es por la vía de cerrar la economía que vamos a salir adelante. Si es necesario un revolcón en las entidades públicas, hay que hacerlo, para poder crear las condiciones que le permitan al país hacer la tarea de poner en marcha un verdadero desarrollo rural”, afirma Leibovich.
Sostiene además, que entre los aspectos claves a los que habrá que llegar es al mejoramiento de la competitividad suministrando mejor infraestructura de vías, riego, canales de comercialización, bodegas de almacenamiento y asistencia técnica adecuada.
Respecto al tema de los fertilizantes, Leibovich dijo que no ve que <TB>en Colombia exista un monopolio en ese mercado. “Ahí también influye el desconocimiento y la falta de asistencia técnica en materia de uso de estos insumos, pues es bien sabido que muchos productores aplican dosis menores o superiores a las necesarias, incurriendo en sobrecostos”.
Al referirse a la posibilidad de que haya más subsidios, el experto sostuvo que, obviamente, el sector necesita apoyo. Explicó que el punto es cómo se canalizan esas ayudas. El subsidio de manera artificial puede ser efectivo en algunas economías, pero ese no es el ejemplo que debemos seguir. “Tenemos que hacer lo que han hecho otras naciones, en donde el apoyo llega por la vía de mejorar las condiciones para que produzcan de manera eficiente. Si tenemos 100 pesos y los feriamos repartiéndolos entre todos los productores, no es lo mismo que invertir ese dinero en un distrito de riego para que los agricultores mejoren su productividad”.
Finalmente, Leibovich dijo que el país no puede cerrarle las puertas a la inversión extrajera que está llegando al sector agrícola, especialmente a los Llanos.
NUEVA GENERACIÓN DE CULTIVOS
Es indispensable apoyar los nuevos sectores que están surgiendo en el mercado agropecuario, y que no han recibido ayuda significativa del Estado. Por ejemplo, las frutas y las hortalizas, cuyos productos son los que llevan la iniciativa en el aprovechamiento de los TLC. “Es que los tratados comerciales nos están generando unas oportunidades importantes. Los productores se están organizando como pueden. Ellos hacen muchos esfuerzos para poder colocar parte de sus cosechas en el exterior, porque no tienen el apoyo que han tenido otros sectores.
‘El sector agropecuario necesita un revolcón institucional’
José Leibovich, experto en temas rurales, dice que no es posible diseñar la política agropecuaria bajo presión. En su concepto, la solución no está en cerrar la economía ni en reversar los TLC.
Cómo sacar al sector agropecuario de la crisis? La pregunta se ha puesto de moda en el país, a propósito de las protestas de los productores del campo.
Por ahora, lo único claro es que una solución rápida no es más que otro pañito de agua tibia, como los aplicados en las últimas décadas. En conclusión, la salida más conveniente está lejos.
Mientras tanto, el Gobierno se enfrenta al dilema entre tomar decisiones para aplacar a los sectores que lideran las protestas o adoptar las medidas estructurales que requiere el campo.
“Hacer política agraria bajo presión no es lo más adecuado”, asegura José Leibovich, experto en temas rurales y asesor del Gobierno en varias oportunidades.
En su opinión, las cosas empezaron mal desde el momento en que el Gobierno aceptó, en marzo pasado, darles casi un billón de pesos a los caficultores, tras las protestas protagonizadas por el movimiento Dignidad Cafetera, que no representa a la institucionalidad del sector. De esa manera, los demás productores se sintieron con derecho a bloquear vías para pedir subsidios.
“Es muy difícil continuar así, porque esto no es sostenible y no soluciona en nada la situación de los productores a largo plazo”, señala Leibovich.
Sin duda, el Ministerio de Agricultura necesita una alta cirugía, porque está bastante descuadernado y eso lleva años. Han pasado muchas cosas, incluyendo escándalos como el del programa Agro Ingreso Seguro. Esa entidad no tiene la capacidad de verificar sus programas. Así mismo, las entidades adscritas tienen dificultades para poner en marcha lo planeado. Por ejemplo, el tema de la asistencia técnica pasó a ser una convocatoria que hace el Ministerio para que organizaciones privadas que dicen saber del asunto cumplan con esa función, pero no se conocen bien sus competencias y la relevancia en la regiones”.
En concepto de Leibovic, también es necesario estudiar el tema de la legitimidad de los gremios, porque eso hace parte del problema, como lo estamos viendo en la actualidad. Considera que en el tema del manejo de los parafiscales que les han sido entregados a los gremios, es necesario hacer una revisión, porque seguramente habrá casos en los que no se está haciendo un uso eficiente del dinero. “Esos son recursos públicos y por eso es importante que los productores sepan en qué se están invirtiendo, porque son aportados por ellos mismos”.
El experto señala que la solución a los problemas actuales pasa incluso por una reforma institucional, no por los paros, sino porque el sector lo necesita, debido a la baja productividad, la pobreza y las dificultades en todos los órdenes. Es necesario establecer mecanismos que permitan inyectarle más recursos públicos a la actividad productiva rural.
“No es por la vía de cerrar la economía que vamos a salir adelante. Si es necesario un revolcón en las entidades públicas, hay que hacerlo, para poder crear las condiciones que le permitan al país hacer la tarea de poner en marcha un verdadero desarrollo rural”, afirma Leibovich.
Sostiene además, que entre los aspectos claves a los que habrá que llegar es al mejoramiento de la competitividad suministrando mejor infraestructura de vías, riego, canales de comercialización, bodegas de almacenamiento y asistencia técnica adecuada.
Respecto al tema de los fertilizantes, Leibovich dijo que no ve que <TB>en Colombia exista un monopolio en ese mercado. “Ahí también influye el desconocimiento y la falta de asistencia técnica en materia de uso de estos insumos, pues es bien sabido que muchos productores aplican dosis menores o superiores a las necesarias, incurriendo en sobrecostos”.
Al referirse a la posibilidad de que haya más subsidios, el experto sostuvo que, obviamente, el sector necesita apoyo. Explicó que el punto es cómo se canalizan esas ayudas. El subsidio de manera artificial puede ser efectivo en algunas economías, pero ese no es el ejemplo que debemos seguir. “Tenemos que hacer lo que han hecho otras naciones, en donde el apoyo llega por la vía de mejorar las condiciones para que produzcan de manera eficiente. Si tenemos 100 pesos y los feriamos repartiéndolos entre todos los productores, no es lo mismo que invertir ese dinero en un distrito de riego para que los agricultores mejoren su productividad”.
Finalmente, Leibovich dijo que el país no puede cerrarle las puertas a la inversión extrajera que está llegando al sector agrícola, especialmente a los Llanos.
NUEVA GENERACIÓN DE CULTIVOS
Es indispensable apoyar los nuevos sectores que están surgiendo en el mercado agropecuario, y que no han recibido ayuda significativa del Estado. Por ejemplo, las frutas y las hortalizas, cuyos productos son los que llevan la iniciativa en el aprovechamiento de los TLC. “Es que los tratados comerciales nos están generando unas oportunidades importantes. Los productores se están organizando como pueden. Ellos hacen muchos esfuerzos para poder colocar parte de sus cosechas en el exterior, porque no tienen el apoyo que han tenido otros sectores.

‘Sistema pensional debe ser lo más simple que se pueda’

Septiembre 1 de 2013 - 4:50 pm


Nick Sherry, Consejero Senior del Citi en temas de pensiones en Australia.

Aparte de la sostenibilidad, el régimen debe ser claro para el usuario, dice Nick Sherry, consejero del Citi.

Toda reforma al sistema de pensiones debe estar encaminada a lograr varios propósitos: sostenibilidad, claridad para los usuarios y transparencia.
Así lo considera Nick Sherry, consejero Senior del Citi en temas de pensiones en Australia, y quien lideró la mayor reforma del sistema de los últimos 20 años en su país, donde fue ministro del ramo.
Sherry, quien se reunió con representantes de las administradoras privadas de recursos pensionales en Colombia, señala que el principal desafío al cual deben responder los países es el aumento en la longevidad con su correspondiente carga en el sistema y ampliar la cantidad de personas que aportan para su jubilación.
“La gente está viviendo más, y por eso hay que garantizar que los pilares del sistema sean sostenibles y puedan financiar las pensiones por mucho más tiempo”, dice.
A esto, añade que una de las medidas que se están tomando en varias partes del mundo es aumentar la edad de pensión que, para dar un ejemplo, en Australia es de 67 años tanto para hombres como para mujeres.
Otro reto es lograr un aumento en la cantidad de personas que contribuyen para pensionarse, particularmente en Colombia, donde la informalidad es bastante alta.
Entretanto, Sherry considera que aparte de la sostenibilidad financiera, el sistema pensional debe tener otras características de cara a los usuarios, que son simplicidad, certidumbre y transparencia.
“El sistema tiene que ser lo menos complejo posible, de tal manera que las personas puedan saber cuáles son las reglas de juego y entender cómo funcionan los regímenes pensionales”, dice.
En cuanto a la transparencia, señala que es fundamental dar reportes claros sobre cómo están invertidos los ahorros del público y su rentabilidad, así como dar el mensaje de la importancia del ahorro de largo plazo.
De igual manera, señala que si bien en muchos países hay regulaciones muy estrictas sobre el destino que deben tener los recursos de las pensiones y que se enfocan mucho en la renta fija, sostiene que es fundamental lograr una diversificación en las inversiones, focalizándose en la rentabilidad.
En ese sentido, el experto sostiene que hay muy pocos recursos en el sector de infraestructura, como aeropuertos, carreteras y telecomunicaciones.
Incluso, considera que los fondos pensionales son una buena opción cuando el Estado quiere hacer privatizaciones.
“La globalización financiera se ha sentido de manera más intensa en los sistemas de pensiones. A medida que los fondos crecen, buscan invertir en otras latitudes y ahí está uno de los grandes retos, que es encontrarles un buen destino a esos recursos”, dice.
En Australia, el sistema pensional tiene tres pilares. Uno es estatal, cuya rentabilidad está atada al aumento anual en los salarios; otro, el sistema contributivo en el que aportan quienes ganan más de 450 dólares australianos por mes, y el tercero es un esquema voluntario.
Con este modelo, la cobertura pensional en ese país pasó del 30 al 92 por ciento en algo más de 20 años.
Nick Sherry, Consejero Senior del Citi en temas de pensiones en Australia.

    Redes sociales le recuerdan a Francisco Santos do Apoyo al TLC

    elespectador.com, 29 Ago 2013 


    El 13 de octubre de 2011, el exvicepresidente agradecía a Andrés Felipe Arias PORQUE "Lucho Por Esto y Trabajo de la mano con Empresarios Agrícolas".


    Foto: Archivo / Espectador
    En las Redes Sociales comenzo a circular Este jueves sin videoblog Que tenia en Aquel 'entonces' el exvicepresidente Francisco Santos CUANDO era director de RCN Radio en el qué celebra la aprobacion del TLC con estados unidos .
    Para MUCHOS de los internautas, Que Ahora critican La Postura del exvicepresidente, uña de las Causas Que ha Llevado una cola los campesinossí Hayan ido sin un paro agrario es la aprobacion del Tratado de Libre Comercio con estados unidos . (Ver video)
    En el video, se Escucha al VICEPRESIDENTE DECIR QUE "Los Que mintieron, Los Que manipularon, Los Que utilizaron Todo tipo de Argumentos falaces ideológicos Tanto en Colombia Como en estados unidos, PUES AHORA tendran Que aguantarse ONU Libre Comercio empre los Dos Países .Aquellos Que quisieron Capturar la agenda a traves de medios Verdades y en MUCHOS Casos de fragantes mentiras, Pues solo decirles Que perdieron la pelea ".
    Acto Seguido, el exvicepresidente Santos dados Que el TLC sí Logro "gracias al presidente Uribe Que Arranco con ESA visión, una Hernando José Gómez Quien Arranco Como negociador, un Jorge Humberto Botero, Ministro de Comercio Exterior, Andrés Felipe Arias, Que Lucho Por Esto Y Que Trabajo de la mano de los Empresarios Agrícolas Y Que Por Todos Lados armó el entramado Que permitio Que se aprobara this TRATADO en el Congreso de Colombia ".
    En Su videoblog 'entonces', el precandidato presidencial Ahora porción Centro Democrático dados Que con el TLC " pierden UNOS y Ganan Otros, ESO No Hay Nada Que hacer ".
    Y concluye: "TENEMOS Tratado de libre comercio, va un servicio bueno párr Colombia, va a Generar Empleo, van A Perder UNOS Sectores , Pero Los Que Más sí van a benefi hijo de los Consumidores va Haber PORQUE MUCHOS Competencia en Sectores en Donde Hoy No la habia ".
    Los campesinos de Boyacá sostienen Que el origen de do protesta Tieneorigen "en las Políticas OFICIALES del libre comercio y Sus Consecuencias, las Cuales nos LLEVO a exigir el freno de las IMPORTACIONES de Lo Que producimos, el freno de los altos Costos generados Por los INSUMOS Y Los combustibles, y la Ausencia De Una Política agraria Como lo reconocio el proprio señor Presidente de la República ".
    Por: Elespectador.com

    domingo, 1 de septiembre de 2013

    Editorial: El futuro del campo

    ELTIEMPO.COM, Por: 31 de Agosto del 2013

    Hay que lamentar que el país haya tenido que vivir largos días de agitación para darse cuenta de la realidad que vive el campo. Es responsabilidad de todos los sectores políticos garantizar que el pacto anunciado cumpla con su cometido de volverlo más competitivo y equitativo.
    Con el fin de los bloqueos de las carreteras del altiplano cundiboyacense acordado el pasado viernes terminó la etapa más álgida del llamado paro nacional agrario, que comenzó el pasado 19 de agosto y que ha tenido como principales escenarios a los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño. Pero este es apenas un paso. Y ojalá la remoción de las barricadas también signifique un despeje de los obstáculos en la mesa, para que lleguen a un acuerdo los representantes de los campesinos y los delegados del Gobierno.
    Será un buen principio. Porque, por más entendimientos que surjan, hay que decir con toda claridad que no es realista suponer que de esta negociación salga una fórmula mágica que resuelva en un abrir y cerrar de ojos los múltiples, complejos y añejos problemas que hoy aquejan al campesinado.
    Para esto se necesitan voluntad, perseverancia y, quizás lo más urgente, un examen a fondo, que aporte verdaderas luces que sirvan para trascender los lugares comunes que tanto han aflorado por estos días. Hay que hacer diagnósticos certeros y bien informados que reemplacen las consignas que desvían la atención y, muchas veces, los mismos recursos. Por lo pronto, el atraso técnico, el alto precio de los fertilizantes, la codicia de ciertos intermediarios, las deficiencias en la infraestructura, tanto como la precariedad institucional, pueden identificarse entre los principales lastres que explican el preocupante rezago de este sector.
    Y es que si para algo ha servido la movilización –descontando, por supuesto, los condenables episodios de vandalismo, que nada tienen que ver con ella– es para que el país, sobre todo vastos sectores urbanos, volteen la mirada al campo, descubran su difícil situación y se generen inéditos vínculos de solidaridad y un bienvenido interés por lo que significa garantizar la seguridad alimentaria de la sociedad.
    Puesto de otra forma, muchos han descubierto que la comida no viene del supermercado o de la tienda, sino de la tierra, y que esta necesita quien la cultive en condiciones dignas, que hoy no están al alcance de todos los que se dedican a estas actividades. Un informe reciente de Fedesarrollo mostró un aumento de la pobreza extrema en el sector rural. Según el mismo estudio, mientras el porcentaje de la población bajo la línea de pobreza en las principales ciudades es del 18,9 por ciento, fuera de ellas es del 46,8.
    Se puede afirmar, entonces, que estamos ante una protesta legítima. Y así permanece aún, pese a los esfuerzos de los vándalos por desacreditarla y ocultar las reivindicaciones tras el irracional afán de destrucción mostrado, sin desconocer también que hubo excesos del Esmad, que deben ser objeto de investigación.
    La situación se tornó grave en el orden público. Hubo víctimas civiles y de fuerzas del orden, inclusive con muertos de por medio. La seguridad ciudadana estaba amenazada. En estas circunstancias, hay que respaldar las medidas tomadas por el Jefe del Estado.
    De vuelta a las raíces del inconformismo, sus causas se remontan a varios lustros atrás. Aquí la lupa debe posarse sobre quienes el pueblo ha elegido para recoger estas demandas y llevarlas al Congreso, canal natural para tramitar los problemas de la sociedad. ¿Dónde han estado, pues, los representantes a la Cámara, los senadores de los departamentos más afectados? ¿Por qué problemáticas tan agudas no han figurado en sus agendas o en las de sus partidos?
    El haber tenido que recurrir a las vías de hecho debe ser un campanazo que lleve a evaluar qué está pasando con la democracia en estos ámbitos. En particular, hay que mirar qué criterios están utilizando los partidos a la hora de elaborar las listas que ponen a consideración de los ciudadanos, y más ahora que se aproxima una nueva contienda. Indagar si estas se conforman pensando en el bien común o en los cálculos electorales de gamonales que hace rato perdieron la conexión con la realidad de la comunidad que en el papel representan.
    Pero el examen no puede agotarse en el Legislativo. Igual responsabilidad recae sobre las instancias del Ejecutivo, de cuyo resorte son los asuntos ligados a la crisis del campo. En particular, del Ministerio de Agricultura, en los últimos años feudo del Partido Conservador. A esta colectividad y también a las que conforman la Unidad Nacional se las ha visto más ausentes que presentes y activas, como debería ser, en la búsqueda de una salida de la crisis y, más importante aún, en la tarea de delinear el camino que permita en un futuro no muy lejano contar con un campo competitivo y más equitativo.
    Esta ruta, al parecer, estaría contenida en el gran pacto agrario, anunciado el viernes por el Presidente. Para que dicho pacto dé frutos es importante que se levante sobre información depurada. Su éxito depende también de que se reconozca a los campesinos como sujetos activos, con plena capacidad de ser tan globales como locales, y superar aquella visión bucólica y paternalista que ha aflorado por estos días, la misma que va de la mano del asistencialismo, tan nocivo a la postre.
    El empujón debe ser hacia adelante, hacia el mundo, no hacia el pasado y hacia adentro.

    EN DEFENSA DE LOS CAMPESINOS COLOMBIANOS Y SUS SEMILLAS


    Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad. (Juan Pablo II)
     
    No hay camino para la paz, la paz es el camino. (Mahatma Gandhi)

    EN DEFENSA DE LOS CAMPESINOS COLOMBIANOS Y SUS SEMILLAS

    En Colombia como consecuencia de la firma de los Tratados de Libre Comercio, se considera que solo se pueden utilizar semillas certificadas por empresas transnacionales. Es así como los campesinos que guardan o intercambian semillas naturales cultivadas por ellos mismos durante décadas, para su comercialización e incluso para el propio uso, se consideran hoy como delincuentes. 

    Siguiendo las determinaciones normativas (Resolución 970 del Instituto Colombiano Agropecuario) se ha comenzado a penalizar a los campesinos con cárcel (4-7 años) y con multas, a arrojar toneladas de semillas a la basura (hasta el momento se han desechado 2.257.000 toneladas, especialmente de arroz).

    Es absurdo que se protejan semillas genéticamente modificadas antes que el patrimonio de miles de semillas que habían sido cultivadas, adaptadas e intercambiadas por siglos en América y hoy incluso se considere a los campesinos como delincuentes, condenándolos de esta manera a la miseria.

    Estas decisiones constituyen además un atentado a la biodiversidad colombiana, pues lo que se busca al privilegiar las semillas certificadas es homogenizarlas genéticamente, lo cual implica no solo dependencia alimentaria, sino también el saqueo de los conocimientos culturales de comunidades que durante siglos han cuidado y protegido semillas, que hoy dramáticamente se consideran ilegales.

    http://www.avaaz.org/es/petition/EN_DEFENSA_DE_LOS_CAMPESINOS_COLOMBIANOS_Y_SUS_SEMILLAS/?tbkkIab

    LA CONCIENCIA

    TABLERO DE PAPEL

    Un indio americano visitó la casa de unos vecinos blancos para pedirles un poco de tabaco. El generoso vecino le dio un buen puñado y cuando el indio estaba haciendo cigarros, descubrió un cuarto de dólar entre el tabaco. De momento pensó que como se lo habían dado debía guardárselo, pero a la mañana siguiente compareció ante su vecino y le devolvió el dinero. Éste le preguntó por qué razón lo devolvía, si nadie se lo podía reclamar. El indio respondió señalando su pecho:
    - Es que yo tengo aquí hombre bueno y hombre malo. El hombre bueno me decía: "Ese dinero no es tuyo; tienes que devolverlo a su dueño"
    El malo respondía: "Tu vecino te lo dio y es tuyo ahora"
    El bueno replicaba: "No es verdad; él te dio el tabaco, no el dinero"
    El malo volvía a replicar: "No importa, ahora es tuyo, vete y compra alguna bebida"
    El bueno respondía: "No lo hagas"
    No sabiendo que hacer me fui a dormir, pero el hombre malo y el hombre bueno han estado discutiendo toda la noche y no me han dejado pegar un ojo. Por esto le devuelvo el dinero, y ahora me siento mejor.
    Desconozco su autor. Enviado por Juan Coronado
    Que la gracia y la paz de Cristo, estén contigo esta semana!!!!

    Reflexiones al tema de las Pensiones