jueves, 23 de marzo de 2017

Un país descuadernado

elpais.com.co, Marzo 22, 2017 Por: Gerardo Quintero
Gerardo Quintero


Tal vez no haya una mejor radiografía del país político de hoy, que el llamado a interrogatorio que hizo la Fiscalía General de la Nación de los gerentes de las campañas presidenciales de Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga, Roberto Prieto, Santiago Rojas y David Zuluaga, por las presuntas irregularidades en el ingreso de dinero por parte de la empresa brasileña Odebrecht.

La verdad es que ya no se sabe qué más esperar. La corrupción en Colombia está enquistada en todos los niveles y ningún partido puede tirar la primera piedra. La asqueante política nacional está allí retratada. Esos personajes, y otros aún a la sombra, representan finalmente a las dos alas de la misma podredumbre.

Con razón un estudio del Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes da cuenta de cómo este país es en Latinoamérica el que tiene la mayor desconfianza hacia sus políticos. En plata blanca, el 90% de los encuestados tiene la percepción de que las personas que hacen política en Colombia son corruptos. Esto resulta muy grave pues está directamente relacionado con la escasa participación de la ciudadanía en los eventos electorales (pues la gente se abstiene de votar porque no cree) y con una absoluta falta de credibilidad hacia las instituciones. Obviamente esa falta de confianza en la política o en quienes la ejercen (con razones justificadas), termina dinamitando el sistema democrático y abriendo la puerta a soluciones extremas.

La desazón es total, un país descuardenado, con pocos motivos de orgullo, sin cohesión, dividido por los mismos bandidos que usurpan los poderes y cooptan a los ciudadanos en beneficio de sus intereses, tiene muy pocas salidas.

A este paso Colombia camina hacia el abismo infinito, a ser una nación inviable. La justicia tiene hoy su gran reto porque olvídense que los políticos se van a autorregular, tal vez se autoengañarán. Aquí el ‘cómo voy yo’ es una práctica antigua y aceptada en muchas instancias oficiales y privadas, para la muestra un botón, Odebrecht. No es con marchas ni posando de impolutos que se va a transformar esta nación. El primero que debería dar ejemplo es Santos, quien debería irse de una vez en lugar de estar entregando explicaciones ‘samperianas’ que cada día lo enlodan más, pero tranquilos, aquí nadie conjuga el verbo renunciar. La justicia tiene la palabra, veamos si también tiene el coraje y la dignidad.

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Reflexiones al tema pensional

¿Uribe y Ordóñez nuevos símbolos de la anticorrupción?

Por: Oscar Sevillano

Cuando se convoca una marcha para manifestarse en contra de hechos detestables como la corrupción y el clientelismo, lo ideal es que el llamado lo hagan grupos de ciudadanos que piden a grito entero que los dineros públicos se respeten y se les considere como algo sagrado.
Llama la atención que los convocantes a la marcha del próximo 1 de abril, sean en primer lugar el expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder de un gobierno que cambió un articulito en la Constitución Política de Colombia, mediante la compra de parlamentarios con embajadas, notarías y demás cargos públicos, para hacerse reelegir en el cargo,  y en segundo lugar el exprocurador Alejandro Ordóñez, a quien el Consejo de Estado destituye del cargo por nombrar a familiares de sus electores en el ministerio Público.
Si somos consecuentes con estos dos hechos, rechazaríamos de plano esta invitación, no porque estemos de acuerdo con la corrupción, porque ningún colombiano de bien podría aplaudir el robo a las finanzas públicas del Estado, sino porque no tiene ningún sentido que dos personas que acuden a prácticas de corrupción y clientelismo para favorecerse a sí mismos, sean quienes ahora pretendan posar como el símbolo de la lucha anticorrupción.
En esta vida no existe corrupción buena, ni  corrupción mala; clientelismo bueno y clientelismo malo. Corrupción es corrupción y no puede existir complacencia venga de quien venga.
Si nos parece terrible que la campaña política de Juan Manuel Santos haya acudido a métodos ilegales para buscar financiación, también nos debe parecer detestable que personas que ejercen un cargo público, acudan a la compra de congresistas y de magistrados para permanecer un tiempo más en el cargo.
Si  a lo anterior le sumamos los escándalos del Gobierno de Álvaro Uribe por el apoyo a su administración de congresistas representantes del paramilitarismo y del narcotráfico, más los nexos de dos de  sus edecanes con el narcoparamilitarismo,   sumando los casos de Agroingresos Seguros y  las chuzadas del DAS, podríamos preguntarnos por la autoridad moral con la que se convoca a una marcha contra la corrupción, cuando su gobierno  estuvo rodeado de hechos oscuros.
El senador y expresidente Álvaro Uribe Vélez, es el menos indicado para citar a una marcha contra la corrupción, porque él como primer mandatario, fue incapaz de rodearse en un ciento por ciento  de personas intachables, y muy por el contrario, en lugar de rechazar actos de corrupción o vínculos con actores ilegales, defendió a más de un político o funcionario a quien la justicia abría investigación, asegurando ser capaz de meter las manos al fuego, como sucedió en el caso de Jorge Noguera,  insultando a magistrados de la Corte Suprema de Justicia y periodistas que desde sus áreas de trabajo, realizaban seguimientos a los casos.
No es posible que ahora se le vea horrorizado por el escándalo que se ha desatado por la financiación de la candidatura de Juan Manuel Santos en el año 2010,  cuando en la historia de corrupción política y administrativa de nuestro país, su administración lleva la batuta.
También vale la pena recordar que en ese entonces Juan Manuel Santos fue apoyado por el uribismo en su totalidad, que además era el candidato de gobierno a quien se le montó toda la maquinaria desde el Palacio de Nariño a su favor. Que no nos vengan con el viejo argumento elefantiásico de que “todo fue a sus espadas.”
La corrupción es un hecho que no se debe tolerar en ningún mandatario por bueno que sea o que haya sido. Su rechazo se debe manifestar desde la ciudadanía, sin que esta se preste a manipulaciones políticas de personajes que de una u otra forma la han avalado y han permitido que en su nombre, quienes han trabajado con ellos, acudan a ella para favorecerlos.
Por esto estoy totalmente seguro que el llamado de Álvaro Uribe Vélez y Alejandro Ordóñez, para marchar en contra de la corrupción, carece de toda autoridad moral y sí en cambio se encuentra llena cinismo.

flexiones al tema pensional

miércoles, 22 de marzo de 2017

Las crisis pueden ser oportunidades..

cronicadelquindio.com,  Marzo 19 de 2017, 
Ernesto Amézquita







Ante la creciente ola de corrupción que invade al país, quienes aún tenemos confianza en él y defendemos las instituciones democráticas, mas no a muchos de quienes dicen representarlas, debemos entender que esta debacle sistémica está haciendo metástasis.
Al tiempo reflexionemos sobre si la corrupción es solo de ahora o simplemente ha sido un mal endémico que hemos venido arrastrando pero que cíclicamente aflora, pues realmente en nuestro pasado desde la  primera independencia de España, en la patria Boba, durante las diferentes expresiones de lucha por el poder, del Frente Nacional, “cambio para construir la paz”, las Cuatro Estrategias”, “la Integración Nacional”, la Patria por encima de los partidos”,  “reducción de la corrupción a su mínima expresión”, “estatuto de seguridad”, “seguridad democrática” y en casi todos los demás programas de gobiernos regularmente existió. Tal vez no hubo la oportunidad, la voluntad de algunas instituciones de control, veedurías ciudadanas, o la independencia de algunos informadores, para dar a conocer lo que hoy estamos presenciando. 

Lo que sería imperdonable es que la sociedad y el pueblo de Colombia, en su conjunto, no tome los correctivos del caso y se produzcan los profundos cambios institucionales y personales, por las vías democráticas que exige el actual momento, ahora que empiezan ya nuevas campañas y algunas coaliciones políticas inescrupulosas. En el campo penal, debemos en consecuencia exigir una clara y seria política criminal, que no esté sujeta al vaivén de los gobiernos de turno, o a la reducción de penas por visita del respetable Papa, sino a coherentes concepciones de eficiencia, soberanía, seguridad jurídica y ciudadana de estado. Que no desconozca nuestra realidad socio-económica y el humanismo que reclama nuestro sistema carcelario, hoy caído en hacinamiento vergonzoso y escuelas de perfeccionamiento criminal.
Hay que remozar nuestras costumbres, nuestros partidos u organizaciones políticas a quienes deben preceder los juicios de responsabilidades por el abismo profundo a donde nos han llevado y del cual, amplio sector han sido cómplices pasivos. Debemos sacudirnos de una herencia maldita que ha impedido el desarrollo, el progreso y la solución de los problemas reales de los sectores más necesitados y nos ha llevado a la guerra fratricida, al narcotráfico y la corrupción en el manejo de los recursos públicos; ejemplo de ello es también que la financiación de campañas políticas por parte de empresas privadas, nacionales o extranjeras, sean contratistas o no, que son otra modalidad de condicionamiento, compra de votos y conciencias; deben proscribirse de nuestro sistema electoral y elevarse a la calidad de delitos. Con alertas tempranas y políticas preventivas debemos promover un gigantesco accionar ético, moral, que nos haga des aprender muchos vicios politiqueros, prácticas antidemocráticas y serviles, reemplazándolas por una cultura ciudadana diferente. Hoy cuando tenemos la oportunidad histórica de un proceso de Paz visionario, del cual nos quieren descarrilar los amantes y beneficiarios de la guerra, vestidos ahora de moralistas y redentores del caos que ellos mismos crearon y pretenden “moralizar”. Quien no conozca la historia que la repita, pero esta generación debe decir ¡ya! basta de tanta manipulación e ignominia.
Justitiaylex@yahoo.com

Reflexiones al tema pensional
Temas Relacionados: Opinión Columna Corrupción

BBVA financió campañas de Santos, Mockus, Pardo y Marta Lucía en el 2010

GES (GRUPO EDITORIAL EL SATÉLITE)
Director: Octavio Quintero 

Por: JAIME ARAUJO RENTERÍA

"Nosotros denunciando la corrupción y otros fomentándola, disimulándola y encubriéndola"

A la luz de estos hechos que se narran a continuación, el perdón que Antanas Mockus extendió al presidente Juan Manuel Santos por la financiación ilegal que recibió de Odebrecht, tan publicitado en todos los medios adictos al gobierno, es más un auto-perdón por la financiación también ilegal que recibió el “inmaculado” Mockus del Banco BBVA, en la misma campaña del 2010.
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El 29 marzo del 2011, acudí a la asamblea general de accionistas de la filial en Colombia del BBVA (banco extranjero español). En esa asamblea, en presencia de los directivos del banco, de los accionistas que concurrieron y de las autoridades que hicieron presencia, formulé denuncia y pedí que se sancionara a ese banco extranjero por haber violado la constitución y la ley de Colombia, al financiar a cuatro partidos políticos colombianos que tenían sendos candidatos a la Presidencia de la República, así: Partido de la U, con su candidato Juan Manuel Santos; Partido Verde, con Antanas Mockus; Partido Liberal, con Rafael Pardo y, Partido Conservador con Marta Lucía Ramírez.

Pasados varios días, sin obtener una respuesta oficial a mi primera petición, formulé una nueva denuncia y solicitud de sanción ante el superintendente financiero, Gerardo Hernández Correa, donde señalo los hechos violadores, las normas jurídicas violadas y las sanciones que solicito. El superintendente, no solo violó mi derecho de petición, al no dar respuesta oportuna a mis denuncias, sino que ocho meses más tarde (el 22 de noviembre de 2011), ya por fuera de los términos, me informa que va iniciar una actuación administrativa. Hasta hoy (22 de marzo del 2017), no he recibido una respuesta a mi denuncia; en cambio, el negligente superintendente, fue premiado y ascendido a codirector del Banco de la República (¡Aleluya!).

Apartes de la denuncia
Hago a continuación un breve resumen de las irregularidades que denuncié en su momento ante la Superintendencia financiera y en cuyo archivo deben reposar:

1). En ejercicio del poder que me fue conferido, procedí a revisar los libros y papeles a disposición de los accionistas. En la página número 398 (de 630) correspondiente a las donaciones hechas durante el ejercicio social, me encontré con que se habían hecho cuatro donaciones  a partidos políticos, durante la campaña presidencial del año 2010 así: Partido Liberal, $125 millones; Partido Verde, $125 millones; Partido de la U, $ 125 millones de pesos; y, Fondo Nacional Económico del Partido Conservador, $125 millones, para un total de 500 millones de pesos.

2). La ley colombiana tiene establecidos que las campañas presidenciales comienzan cuatro meses antes de la primera vuelta presidencial. La primera vuelta se realizó el día 30 mayo 2010; en consecuencia la campaña presidencial se inició el 30 enero del mismo año. La autorización de la junta directiva del BBVA, presidida por el exministro Carlos Caballero Argáez, se produjo por unanimidad el 27 abril del 2010, según costa en el acta No. 1545, es decir, estando en plena campaña presidencial.

3). Existe una diferencia fundamental entre las personas físicas y las personas jurídicas: mientras las primeras todo lo pueden y su capacidad se presume, las personas jurídicas sólo pueden realizar los actos o los contratos que estén dentro de su objeto social. En ninguna parte del objeto social del banco BBVA, está la autorización expresa para financiar campañas políticas de candidatos o partidos durante los debates electorales.

4). Lo más grave es que el BBVA sabía que estas prohibiciones existían, y sin embargo a ciencia y paciencia procedió a violar la constitución, la ley y la jurisprudencia de la Corte Constitucional, para lo cual acudió a una especie de fraude a la ley, que consistía en financiar las campañas, por conducto de los partidos que estaban en campaña política; sin embargo se les olvidó que esto tampoco podía hacerse.

5). Como los estados financieros que hoy se presentan violan la ley, no pueden ser aprobados; las deducciones de impuestos, producto de esas donaciones, tampoco son válidas y en consecuencias ni la Superintendencia Financiera ni la Dirección de Impuestos Nacionales (DIAN), pueden aceptarlas. Los responsables de ese acto presuntamente violatorio de la constitución y la ley deben responder con su patrimonio propio; deben reintegrar la suma de 500 millones a los accionistas para que aumente su dividendo. La Superintendencia Financiera debe hacer uso de todas sus facultades legales para sancionar a los responsables, incluidas las sanciones más fuertes como la remoción de todos los que participaron en este acto. Si además existen sanciones de otra naturaleza, esto es por ejemplo penales, debe dar aviso a las autoridades competentes, esto es la Fiscalía General de la Nación.

Más adelante dije:
Además de los hechos y argumentos arriba señalados, que como ya informé fueron denunciados por mí ante la asamblea de accionistas del banco, me valgo de la ocasión para adicionar mi petición con otros:

- La norma jurídica que hay que tener en cuenta para verificar la violación del régimen constitucional colombiano es el artículo 109 de la constitución, modificado por el acto legislativo 1 de 2009, articulo 3, en la parte pertinente, que es y era la norma vigente y por lo mismo violada, al momento que se hizo la donación ilegal por parte de la junta directiva del banco BBVA:

(…)

Es prohibido a los Partidos y Movimientos Políticos y a grupos significativos de ciudadanos, recibir financiación para campañas electorales, de personas naturales o jurídicas extranjeras. Ningún tipo de financiación privada podrá tener fines antidemocráticos o atentatorios del orden público.

Más adelante dije:
Si se observa bien el acta  del día 27 abril del año 2010, de la junta directiva número 1545 de esa fecha; que fue donde se autorizó la violación de la constitución, se ve que el subconsciente traicionó a los miembros de la junta directiva del banco BBVA, pues, el numeral 5 comienza diciendo textualmente (…) “En estas condiciones puede concluirse que es ILICITO hacer aportes a los partidos políticos para propósitos distintos a las campañas presidenciales…”. Es decir, a pesar de conocer la ilicitud hicieron la donación prohibida por la constitución de Colombia. Esto hace su conducta mucho más reprochable.

Odebrecht: Crónica de una corrupción anunciada

Hace más de cinco años vislumbré la corrupción de Odebrecht, y nadie entonces paró bolas.

En efecto, hace un par de semanas, el Canal 1 de televisión reseñaba apartes del interrogatorio que sobre la Ruta del Sol (RDS) y Odebrecht (que ya olía a podrido), formulé al hijo del expresidente Uribe: Tomás Uribe Moreno (TUM), el día 22 de agosto del 2011, delante del entonces procurador, Alejandro Ordóñez, sobre cuál era su interés en la reunión con Odebrecht, y si era cierto que él era la persona que había concertado e invitado a la reunión celebrada en Panamá sobre la RDS entre Odebrecht, Miguel Nule, TUM y un amigo de este último. No sobra recordar que el procurador Ordoñez, no conminó a TUM a que me respondiera, ni le preguntó sobre Odebrecht ni sobre ningún otro tema.

Lo que el canal 1 no reseñó fue que TUM ya había sido citado con anterioridad y no había comparecido y que inmediatamente tomó la palabra, manifestó que yo lo citaba porque era enemigo de su padre, afirmación que rechacé porque no era cierta. Mi conducta siempre fue la misma: cuando el Gobierno y el Presidente respetaban la constitución, les daba la razón; cuando la violaban, jamás les di la razón; pues ese es el rol institucional del guardián de la constitución: ser honesto, imparcial e independiente. Independencia que el gobierno del presidente Uribe siempre me cobró muy caro, muchas veces y de distintas maneras y para no hacer una larga lista, me basta con señalar 2 a título de ejemplo: la denominada Operación Amazonas de junio de 2005, que denunció entre otros, Juan Gossaín, y donde quedaba claro que yo fui el objetivo de esa operación, que no era sólo espionaje e interceptación, sino que implicaba además sabotaje, desinformación y difamación, utilizando todos los medios de comunicación incluidos el internet, chats y páginas web que se montaban en Colombia y en el exterior; columnas de periodistas de prestigiosos periódicos nacionales desinformando, por no decir que calumniándome; guerra jurídica en mi contra; etc. Además de la Operación Amazonas, el gobierno Uribe, montó otras del mismo corte mafioso como fueron las operaciones Transmilenio, Bahía, Arauca, Europa, etc. etc., donde quedaba claro que el gobierno nacional de derecha no aceptaba que la oposición existiera, y mucho menos que les hubiera quitado el segundo cargo nacional, la Alcaldía de Bogotá.

La otra fue el acta reservada que el DAS entregó al presidente Uribe y que aparece en el libro “ChuzaDAS: ocho años de espionaje y barbarie", de Julián F. Martínez (pags. 41 y 42),  donde señalan algunos de los actos que el gobierno Uribe realizó en mi contra en el siguiente párrafo:

(…)

Detectives del organismo realizaron un acta "reservada" el 12 de agosto de 2005 en el que dejaron consignadas las posturas de los magistrados de la corte constitucional frente a la reforma constitucional que permitió la reelección del presidente Uribe. En el cuadro se determina la posición ideológica de cada miembro que, en ese entonces, eran más quienes se oponían en la Corte, que los que estaban de acuerdo con declarar exequible un segundo gobierno de Álvaro Uribe. El folio fue marcado por el G-3 con la evidencia manuscrita "Presidente" y fue realizado después de un trabajo de inteligencia a los magistrados de la Corte Constitucional. Así la Presidencia de la República utilizaba el organismo de inteligencia estatal con fines políticos.

De similar visión del mundo (también violador de la constitución y cercano al nazi fascismo), era (y es) el procurador Ordóñez, a quien me tocó enfrentar, primero, como presidente del Consejo de Estado, pues, se oponía a que los ciudadanos defendieran sus derechos por vía de la tutela; y, después, como Procurador General de la Nación al denunciarlo públicamente, y en su presencia,  como violador de los derechos de las mujeres, de los indígenas, de los afrodescendientes, de quienes tienen preferencias sexuales distintas a la suya, etc. etc.. Y lo desenmascaré en su alianza y pacto con los corruptos, y como enemigo de los sectores democráticos. Por denunciar su corrupción públicamente también fui objeto de su persecución.

En nuestro último artículo nos quejábamos de lo paradójico que era el tránsito de la guerra a la paz en Colombia; del pasado al futuro; de lo deleznable y abominable a lo bueno y a lo correcto, y decíamos:

(…)

Lo más paradójico de todo lo que ha sucedido hasta ahora, es que nos presentaban los acuerdos de La Habana, como el pasaporte hacia un futuro luminoso, transparente, promisorio, hacia la tierra prometida y el retorno al paraíso perdido. Todo lo abominable del pasado: comenzando por la corrupción, las mafias en la política, la inmoralidad social y administrativa; la putrefacción y la podredumbre en la política, quedarían atrás; la deshonestidad, la depravación y la perversión social, económica y política, serían cosa del pasado; para conocerlas, tendríamos que ir al museo de los vicios del ayer. Lo paradójico es que a los usurpadores de la soberanía popular, se les ocurrió, que los sepultureros de ese pasado abominable, ignominioso, repugnante e indigno, debían ser precisamente quienes mejor encarnaban sus vicios, su inmoralidad: la clase política y dentro de ella, el escenario donde se magnifican sus imperfecciones, degeneración y depravación: el Congreso de la República (con contadas excepciones). ¡Qué paradoja: del reino de los vicios fuimos transportados al reino de la virtud, precisamente por quienes encarnan y simbolizan esos vicios! La nueva paradoja es que el rey de la mermelada, el presidente Santos, sea ahora el abanderado de la lucha contra la corrupción.

Hoy el Rey de la mermelada ha quedado al desnudo, y ni la careta del Nobel le sirve para presentarse como novel en temas de corrupción, y cuando se mira al espejo, ya no ve su cara sino que encuentra una parecida: la de Uribe.

A los corruptos, muchos de los cuales tienen asiento en el Gobierno y el Congreso, que se apoderaron del proceso de paz y luego del tema de la anticorrupción, les recordamos que la sociedad civil está furiosa, indignada, que no va seguir permitiendo que los corruptos le arrebaten la soberanía y el poder constituyente; que sigan cometiendo Soberanicidio…

¡Basta ya! Solo el pueblo reunido en una CONSTITUYENTE POPULAR, democrática y soberana, ratificada con posterioridad por ese mismo pueblo, por medio de un referéndum, puede diseñar las nuevas instituciones que hagan cambios estructurales en la sociedad colombiana, incluida la verdadera lucha contra la corrupción.

Reflexiones al tema pensional

La Patria Boba..

dinero.com, por MARTÍN ACERO,  3/21/2017

Martín Acero, columnista online.

De acuerdo con los historiadores y los libros y textos disponibles acerca de la historia de Colombia, pasado el grito de independencia del 20 de julio de 1810, el Virreinato de la Nueva Granada se vio sumido en lo que unánimemente se denomina la Patria Boba.
Y describen los textos que los celos y ambiciones de orden político, motivaron choques de tipo territorial entre las diferentes provincias que reclamaban más o mejores derechos o posiciones dentro de la República que, todos pensaban, estaba entonces en formación. Discusiones y disputas eternas sobre el sistema político y de gobierno, -para unos centralista mientras para otros federalista-, que debía adoptar la nueva República, generaron una polarización de proporciones y terminaron distrayendo a la patria de sus verdaderos quehaceres y de lo prioritario para entonces: consolidar la independencia.
Y el término utilizado comúnmente para calificar este período de la historia nacional, “La Patria Boba” es apenas adecuado. Mientras, ambiciosos y avaros pero cándidos, los líderes de opinión y la clase dirigente se involucraron y valga la verdad, se enredaron en luchas partidistas y al margen de los verdaderos intereses comunes, permitieron la reacción de la corona española que envió, años más tarde a un contingente al mando de don Pablo Morillo para la pacificación del virreinato, lo cual, sabemos ahora, terminó con el sacrificio inútil de los más grandes próceres de la patria y seguramente, en un mucho más complejo proceso de independencia.
Solo años después, en 1818 despertamos y nos dimos cuenta del tiempo perdido, volvimos a encontrar el norte y se organizó un esfuerzo alrededor de los objetivos comunes que finalmente llevaron a la libertad de las colonias de américa.
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Y leemos la historia y nos parece tan lejano ese pasado, tan improbable que cometamos los mismos errores y tan diferente nuestra actitud y sobre todo, la de nuestros dirigentes políticos, de la demostrada por aquellos que en 1810, con menos educación, experiencia y conocimiento, redujeron a la patria a un estado de inactividad, de polarización y de disputas internas que tanto nos costó en su momento.
Veamos entonces. Sin el menor ánimo o intención de hacer de este escrito uno con tinte político o partidista de ninguna naturaleza, nos encontramos hoy los colombianos de frente con la Patria Boba del siglo XXI. Nuestros líderes y dirigentes políticos, han escogido el camino de dividirnos, de polarizar a los ciudadanos para poder servirse de ello en las urnas y poder conquistar aquello que los seduce de verdad: el poder. Se han encargado nuestros dirigentes (que no debieron haber olvidado nunca que más que dirigentes son representantes de esta Nación) de hacernos odiar unos a otros por el simple hecho de pensar distinto unos de otros. Se nos ha vuelto difícil expresar lo que pensamos porque no existe respeto por la opinión ajena y porque cualquier idea diferente de la propia justifica la más virulenta de las reacciones y descalificaciones. Por eso da miedo o pena, o las dos, opinar, o siquiera expresar las ideas que se tienen. Todos a su vez, nos sentimos con derecho a la crítica destructiva de las ideas ajenas, solo por ser contrarias.
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Y hemos encontrado en los más profundos valores y principios de la democracia y de lo público, las excusas perfectas para ahondar en esa ruta. La moralidad y la honestidad de nuestros funcionarios no es en sí mismo un propósito de Estado y un intangible inalienable en nuestra democracia. No. Ahora es la mejor excusa para seguir cavando la zanja que nos divide a los colombianos para beneplácito de la clase política. Lo más importante de la corrupción escandalosa de la que nos quejamos y nos dolemos día a día como el mal que corroe nuestra democracia y nuestras finanzas públicas, de su insipiente detección y de los combates que de manera primaria estamos acometiendo contra ella, no es per se la corrupción misma sino la oportunidad que brinda de culpar a uno u otro sector político con el único propósito de la ventaja política y todavía más triste, electoral. La corrupción propia ya no es tan mala si descubrimos que nuestros rivales políticos también incurrieron en ella. Ahora es una excusa y una defensa de los propios actos inmorales.
Mientras tanto, asistimos a la ventaja y el agrandamiento del enemigo. Acabamos de romper el record en siembra de coca y ni hablar del consumo interno de drogas, del que hace tiempo no nos dan cifras ni estadísticas. Con naturalidad miramos como nuestra juventud, apática y desmotivada, retira sus ojos de los más caros intereses nacionales, en gran medida, por la ausencia de líderes de verdad. Soportamos estoicos y pasivos la crisis en la administración de justicia, la inseguridad jurídica endémica y las arremetidas que se han vuelto costumbre ya, para que mediante tributos cubramos el hueco dejado por el despilfarro y la mala fe de aquellos a quienes hemos confiado la gestión pública.
Creemos que la Patria Boba es un concepto remoto del siglo XIX. No advertimos en lo que estamos y caminamos ignorantes, pareciera, de nuestra responsabilidad con las generaciones futuras.

Reflexiones al tema pensional

Si la corrupción fuera deporte, Colombia sería una potencia”: Santiago Moure

 semana.com, 2017/03/21

Entrevista Santiago Moure La Tele Letal

Santiago Moure y Martín de Francisco. Foto: Cortesía Revista 15 Minutos.
La Tele' regresa a la pantalla para mostrar la realidad nacional, a través del humor y la mirada cruda y mordaz de Santiago Moure y Martín de Francisco.
Si la tragedia es la base de la comedia, Colombia es uno de los países perfectos para hacer humor. Ya se ha demostrado con programas como La Tele, una producción que parodiaba la realidad nacional, con humor mordaz, crudo e irreverente. El material para hacer de nuestra realidad un chiste iba desde la política, la farándula, el deporte, la televisión, la radio y nuestras costumbres.  25 años después, regresa este formato con Santiago Moure y Martín de Francisco, quienes tendrán la misión, una vez más, de hacernos pensar sobre los males que aquejan al país, a través de la risa.
Semana.com: ¿Por qué La Tele Letal?
Santiago Moure: Es un palíndromo, una palabra que lee igual al derecho y al revés; es un espejo. Elegimos ese nombre como un símbolo de lo que queremos hacer en el programa y es mostrar un reflejo de la realidad, pero distorsionada, atravesada por nuestra óptica. El que lo vea se verá como en un espejo, pero roto, fraccionado. Esa es la sensación que queremos producir en el televidente.
Semana.com: ¿Qué será lo distinto a lo que hicieron hace 25 años?
S.M.: ¿Por qué los periodistas son tan crueles? Bueno pues es lo mismo, la diferencia es que ha cambiado nuestra óptica, hemos madurado en algunas cosas, en otras hemos evolucionado.
Semana.com: ¿En qué han evolucionado, en qué han madurado?
S.M.: Cuando uno es joven tiene más ilusión, más anhelos y esperanzas. Lo que sucede con el paso del tiempo es que uno va aterrizando en una realidad que no es muy agradable. Pero uno se resigna porque toca seguir adelante. No traga entero, ya quiere estar más encerrado en sí mismo. Los anhelos de cambiar el mundo ya son superados porque el mundo lo aplastó a uno.
Semana.com: ¿Por qué decidieron retomar el programa entonces?
S.M.: No fue una decisión nuestra. Nos llamó Gabriel Delascasas, director de comunicaciones y nuevos medios de Claro, y nos propuso hacer La Tele para Red +. Nosotros dijimos que sí...
Semana.com: ¿Cómo ha cambiado el país desde que dejaron de hacer La Tele?
S.M.: La gran tragedia es que no ha cambiado. Es increíble. Son los mismos problemas y los mismos políticos gobernando. Uno ve el capítulo de Peñalosa de La Tele y funciona perfectamente 25 años después. Colombia es cíclica, repetitiva, esa tragedia que nunca cambia. O bueno sí cambia, pero para peor… Sé que es una visión dramática y fatalista. Antes pensaba que puede mejorar, pero la gran tragedia es que se repite.
Semana.com: ¿Lo dice por casos particulares?
S.M.: Odebrecht y Reficar, por ejemplo. Cambia la razón social pero el problema es el mismo; es la misma corrupción. Los políticos son los mismos, solo que se la pasan de un cargo a otro. Sí te fijas es lo mismo que Dagracol (Caso de corrupción que se presentó por la contratación entre el entidades del gobierno colombiano y la empresa Sociedad de Dragados y Construcciones de Colombia y del Caribe S.A (Dragacol), en marzo de 1999.).
Semana.com: De lo que ha visto en política últimamente, ¿qué le parece gracioso?
S.M.: Nosotros no hacemos humor, los humoristas son los funcionarios del gobierno, los presidentes, los alcaldes, los congresistas. Dime si no es gracioso que un expresidente diga que se “autoengañó”. Santos es muy chistoso, pero es fatal y funesto para el país. Uno ve las declaraciones de un ministro y parece un chiste.
Semana.com: En la presentación de Germán Vargas Lleras el presidente dijo que el deporte se había vuelto una potencia en su gobierno, ¿qué opina de esto?
S.M.: ¡Ves! ¿Potencia deportiva? Tener una campeona olímpica le sirve a ella, al país no le sirve para nada. Potencia deportiva Cuba, Estados Unidos, Rusia; pero como no somos nada, cuando alguien logra algo, por su mérito, todos los buitres se aprovechan para montarse en el bus de la gloria y el reconocimiento. Si la corrupción fuera deporte ahí sí seríamos potencia; somos refinados, nos mejoramos, nos superamos cada día.
Semana.com: ¿Para qué sirve el deporte en Colombia entonces?
S.M.: El deporte le sirve al que lo practica, pero en el país cumple la función de distraer para que no veamos otras cosas, se vuelve mal sano. Deberíamos estar más pendientes de la educación, de la ciencia, de la investigación, de otros temas. Está bien lo del deporte, pero no está bien si dejamos de lado cosas más importantes.
Semana.com: Pero en el programa que van a hacer le van a dar un buen espacio al deporte…
S.M.: Sí, pero el deporte es una excusa para hablar de otros temas. La Tele Letal se nutre de los hechos deportivos pero no recaba, sino que los usa para reflejar otras cosas que van más allá el deporte.
Semana.com: ¿De quienes no se van a burlar?
S.M.: No nos vamos a burlar de los débiles. Hay que atacar al poder si se ejerce mal. Es un programa de humor, pero es crítico. Vamos a tomar hechos serios y dramáticos y plasmarlos como divertimento. Por ejemplo, con el robo de Reficar podríamos hacer una parodia con las consecuencias funestas que dejó.
* La Tele Letal se presentará todos los lunes a las 9:00 p. m., a través Red+ tv (el nuevo canal de Claro).

Reflexiones al tema pensional

Pactos colectivos, solo en empresas sin sindicato, dice Mintrabajo

portafolio.co, ,  
MARZO 21 DE 2017 

Clara López Obregón, ministra de Trabajo.

La ministra de Trabajo dijo que estos existen en Colombia y México, y que el TLC con Canadá, y la Ocde, recomiendan acabarlos.


El Consejo de Estado acaba de emitir un fallo donde deja sin piso algunos aspectos del Decreto 583 de abril del 2016 sobre tercerización laboral. La ministra de Trabajo, Clara López, aclara el alcance de la sentencia y revela que a principios de abril continuará la discusión sobre la propuesta del Gobierno de limitar el alcance de los pactos colectivos de trabajo.

¿Específicamente qué manda el Contencioso?

El decreto 583 quedó muy mal redactado y en el Ministerio rápidamente caímos en cuenta de que era de muy difícil aplicación, por cuanto generó muchas interpretaciones divergentes entre los inspectores. De hecho, finalmente no pudimos aplicarlo. Las sanciones que se produjeron el año pasado fueron en su totalidad de procesos abiertos con antelación.

Pero luego hubo otra norma. ¿Qué pasó?

A fines de diciembre sacamos una resolución para dar claridad y se resume en lo siguiente: el Código Sustantivo del Trabajo sostiene que la regla es la relación laboral directa y la excepción viene en dos artículos, el 34 que admite subcontratación de servicios y obras por un empresario, siempre y cuando garantice que hay solidaridad entre la persona que hace el trabajo y el contratante para garantizar el pago de prestaciones laborales, salarios y demás. 

Además, la Ley 50 de 1990 establece que las empresas de servicios temporales que son las únicas autorizadas para enviar trabajadores en misión a empresas por periodos fijos de 6 meses prorrogables por otros 6 en picos de producción, cuando hay trabajadores en licencia o en vacaciones; pero cumplido ese año, si se necesita debe ser contratado directamente por la empresa.

¿Qué tanto se cumple eso?

Incluso antes del Decreto 583 muchas empresas estaban contratando no actividades ni obras ni servicios, sino personal de manera indirecta para actividades de carácter permanente, con lo que estaban haciendo una tercerización indebida. Eso fue lo que parecía aceptar el Decreto y que suspendió el Consejo de Estado.

¿Cuántas han sido sancionadas por eso?

El año pasado, fueron 917, con multas que pasan de $ 87.000 millones. Pero el objeto del Ministerio no es repartir sanciones, sino buscar que se cumplan las leyes, y por eso quienes se avengan a formalizar a los trabajadores tercerizados de forma indebida se les suspenden las multas.

Hace días divulgaron unos proyectos para favorecer la sindicalización. ¿Cómo va la discusión al respecto?

Los proyectos se presentaron a empresarios y trabajadores en el seno de la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Laborales. Uno, por ejemplo, busca restringir los pactos laborales, que parecerían un invento colombiano, porque solo existen acá y en México, y en ninguna otra parte del mundo. 

¿Qué diferencia el pacto de la convención colectiva?

Una negociación colectiva se hace con un sindicato, en cambio los trabajadores no organizados no tienen manera de implementar o tomar decisiones y hacerse representar adecuadamente; se utilizan para impedir que la gente se sindicalice o para desgranar la afiliación a un sindicato. Eso va en contra del derecho fundamental de libre asociación. 

¿Cuál sería el cambio? 

Pensamos que los pactos se deben restringir al máximo, por ejemplo a empresas pequeñas donde no puede existir un sindicato. Los canadienses recomiendan su eliminación como parte del TLC y la Ocde se lo ha planteado al Gobierno; no es algo esotérico. 

¿Ya se ha discutido?

En la segunda sesión (de la Comisión), después de presentar los proyectos, el único gremio que habló al respecto fue la Asobancaria. Estuvimos todos los miembros del Gobierno y todas las centrales obreras. Esperamos que a la próxima sesión vayan los empresarios. 

¿No fueron en protesta?

Yo no creo. El doctor (Guillermo) Botero –de Fenalco– me dijo que estaba en México. La próxima sesión está programada para la primera semana de abril. 

¿Hay otros proyectos a la vista?

También hay otro para regular la huelga en los servicios públicos esenciales, que es otra de las demandas de trabajadores y empresarios. Ya se lo presentamos a la Comisión.

¿En qué sentido será?

Haríamos una lista de los servicios públicos esenciales y las restricciones esenciales del derecho a la huelga, porque no puede ser general. El caso más emblemático sería el de los hospitales, porque aun con el derecho de huelga no se pueden suspender las urgencias, ni cuidados intensivos, ni el servicio hospitalario.

¿Han medido qué tanto ha incidido la migración de venezolanos en el desempleo del país?

Yo creo que las cifras globales del desempleo no, pero sí en las zonas de frontera. Lo que hemos visto es una sobreexplotación de los venezolanos. El Registro Único de Trabajadores Extranjeros en Colombia permite conocer las características de los inmigrantes formales y regulares, pero resulta que no hablamos de estos, sino de los informales, los que no tienen visa ni permiso para trabajar. 

RECONVERSIÓN EN ZONAS PETROLERAS DEBE CONTINUAR

La reconversión de las economías de los municipios cercanos a las áreas de producción petrolera y que, como tal, resultaron afectados por la crisis en los precios internacionales del crudo, debe seguir adelante, aun cuando se espera que las inversiones por más de 5.000 millones de dólares anunciados en el sector pueden alivianen en algo su crisis. Así lo advirtió la ministra Clara López. 

La intención es que los planes de mirar hacia el turismo o el agro en algunos municipios no se suspendan, pues difícilmente volverá una bonanza del crudo. 

La funcionaria indicó que el Mintrabajo ejecutó una estrategia, principalmente en el Meta, Huila y Caquetá, para amortiguar el desempleo y que el principal resultado fue que se bajó el nivel de conflictividad laboral que se había presentado. Una de las labores fue determinar los perfiles ocupacionales de los trabajadores cesantes, a los cuales les dio la oportunidad de certificar su experiencia en el Sena para que pudieran buscar enganche en otras industrias. También exigieron que las compañías publicaran sus vacantes en el Servicio Público de Empleo y contrarrestaron a organizaciones comunitarias que monopolizaban contratos.


Reflexiones al tema pensional