miércoles, 3 de octubre de 2012
martes, 2 de octubre de 2012
AFP propondrán menos tiempo para lograr pensión mínima
PORTAFOLIO.COM, octubre 1 de 2012

Cuando está a punto de conocerse la reforma que propondrá el Gobierno, las AFP presentan sus ideas.
Las administradoras de fondos de pensiones (AFP) le propondrán al Gobierno flexibilizar el número de semanas para que los afiliados que no reúnan el capital mínimo para pensionarse puedan acceder al Fondo de Garantía de Pensión Mínima (FGPM) y lograr la jubilación.
Esa es una de las iniciativas que Asofondos, gremio de las AFP, le remitirá al Gobierno para que sea incluida en la reforma del sistema de pensiones, que, según el ministro del Trabajo, Rafael Pardo, será radicada este mes en el Congreso.
Con la normatividad vigente, los afiliados a las AFP cuyos aportes no les alcanzan para financiar una pensión mínima pero tienen no menos de 1.150 semanas cotizadas pueden acudir al FGPM para que les complete lo que les hace falta, y se jubilan a los 57 años las mujeres, y a los 62 años los hombres.
El presidente de Asofondos, Santiago Montenegro, dijo que si se flexibiliza el uso de dicho Fondo, que cuenta con siete billones de pesos, se podrá ampliar la cobertura del sistema de pensiones, que hoy escasamente llega a 34 por ciento.
El directivo no precisó cuál sería el piso de semanas –en todo caso, obviamente, debe estar por debajo de 1.150–, pues están afinando los detalles de la propuesta, que en breve será presentada al Gobierno.
Con esa flexibilización serán más los colombianos que podrán acogerse a la pensión familiar, un derecho que resulta de sumar las semanas, en el caso del régimen de prima media –que desde ayer comenzó a ser administrado por Colpensiones–, o aportes para los afiliados a las AFP, que hayan hecho cónyuges o compañeros permanentes y que individualmente no les alcanzan para pensionarse.
La cobertura subiría a 45 por ciento en el régimen que manejan las AFP, estimó Montenegro.
Asofondos también propondrá un cambio en los aportes de sus afiliados al FGPM. Hoy, del 16 por ciento de la cotización de los trabajadores a pensiones, 1,5 puntos se destinan a dicho fondo.
La iniciativa de Asofondos consiste en que ese aporte de 1,5 puntos al FGPM solamente lo hagan los trabajadores afiliados a las AFP que devenguen más de 1,5 salarios mínimos y en que dicho porcentaje se consigne en sus cuentas individuales, con lo cual aumentaría el capital necesario para pensionarse.
BENEFICIOS MENORES QUE EL MÍNIMO
Hasta la semana pasada, las AFP habían manifestado interés en participar en el esquema de los Beneficios Económicos Periódicos (BEP), que por ahora tiene como única entidad autorizada a Colpensiones, la cual reconocerá mesadas inferiores al salario mínimo.
Ahora, sin embargo, la intención de las AFP por participar en un esquema de mesadas para trabajadores con ingresos por debajo del mínimo ya no es tan clara, y a lo mejor decidan no trabajar más en esa propuesta.
Jorge Correa C.
Redacción de Economía y Negocios
martes, 25 de septiembre de 2012
Un esquema encomiable
Portafolio.com, septiembre 12 de 2012
Tanto los beneficios económicos periódicos como la ayuda monetaria a los adultos mayores son claves para reducir la pobreza.
Hay ocasiones en las cuales el Estado toma decisiones que resultan fundamentales para garantizarle un mínimo bienestar a ciertos sectores de la población. Eso es lo que puede ocurrir en Colombia, después de que hace un par de días el Conpes le diera luz verde a un documento que define el diseño e implementación de los Beneficios Económicos Periódicos (BEP), que fueron creados por una reforma constitucional en el 2005.
El esquema en cuestión parte de reconocer una dura realidad: el cubrimiento del sistema pensional en el país es muy bajo y privilegia sobre todo a las personas de mayores ingresos. Según las cuentas gubernamentales, de los 1,8 millones de jubilados que existen en el país, el 43 por ciento pertenece al 10 por ciento más rico de la población. En contraste, apenas el 0,5 por ciento de quienes reciben una mesada se encuentra dentro del 40 por ciento más pobre.
Esa situación es una de las principales causas de las altas tasas de pobreza y de la elevada inequidad. Como es sabido, financiar el faltante pensional le cuesta al presupuesto nacional cerca de 25 billones de pesos este año, y los recipientes principales de esos recursos son los colombianos más pudientes, algo que es criticable no solo desde el punto de vista financiero, sino moral.
Como si lo anterior fuera poco, existe la posibilidad de que parte de esa situación se perpetúe, si bien el próximo año llegan a su fin los regímenes especiales, en donde se encuentran las peores aberraciones. La razón es que la informalidad laboral sigue cobijando sobre todo a los más pobres. De tal manera, la probabilidad de tener una jubilación es escasa para un ciudadano de estratos bajos.
El motivo es que la ley exige un mínimo de semanas cotizadas para que las personas reciban una pensión. Ante esa restricción, si un trabajador ha tenido oficios en los cuales ha hecho aportes esporádicos a la seguridad social, puede perder todas las contribuciones hechas o escasamente recuperar el capital bajo ciertas condiciones.
En números precisos, hoy se cuentan en el país 16,4 millones de afiliados al sistema de pensiones, pero solamente 6,8 millones de cotizantes regulares. En otras palabras, algo menos de 10 millones de colombianos han visto cómo se les ha descontado, alguna vez de su salario, una suma con destino a una eventual jubilación, pero no consiguen nada a cambio.
Para que ese dinero no se pierda, el Gobierno pasado se ingenió la salida de los BEP. Bajo este esquema, una persona puede recuperar lo que ha ahorrado y recibir un subsidio adicional del 20 por ciento, suficiente para obtener una mesada, que en ningún caso sería superior al 85 por ciento de un salario mínimo. Se trata de una renta personal y vitalicia –que no es heredable– gracias a la cual millones de colombianos pueden tener un ingreso cuando lleguen a los 65 años, que es la edad mínima para aspirar al beneficio.
De manera complementaria, la administración Santos quiere universalizar el Programa de Protección al Adulto Mayor, con el fin de que todos los afiliados al Sisbén I y II, de más de 65 años, que no reciban BEP, tengan un estipendio de 130.000 pesos cada dos meses. La suma es pequeña vista desde las grandes capitales, pero en regiones apartadas o poblaciones pequeñas puede ayudar a miles de personas a salir de la miseria.
El costo de los nuevos esquemas se calcula en 1,6 billones de pesos para el 2013, de los cuales una parte importante saldrá del Fondo de Solidaridad Pensional. Falta todavía afinar detalles operativos en los cuales Colpensiones, la entidad encargada de reemplazar al Seguro Social, tendrá un rol clave. Vendrán también ajustes con el paso del tiempo, en lo que constituye un esfuerzo de largo plazo. Pero la meta de comenzar el primero de enero que viene, con un nuevo modelo, que incluye elementos de justicia social largamente aplazados, es inamovible. Y eso, está bien.
RICARDO ÁVILA PINTO
ricavi@portafolio.co
El Gobierno hace malabares para ‘cuadrar’ parafiscales
septiembre 24 de 2012

Mauricio Cárdenas
Foto: Archivo Portafolio.co
Foto: Archivo Portafolio.co
"Plata para pagar las pensiones hay, el problema de nuestro sistema pensional es que muy pocas personas hoy ahorran para una pensión, dijo Mauricio Cárdenas Santamaría.
El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, tiene pensando a los técnicos de la Dian y a todo el equipo que participa en la construcción de la reforma tributaria que el Gobierno radicará en el Congreso el próximo primero de octubre.
La idea que lanzó a escasos días de asumir el cargo, de hacer una reforma solo para la equidad y la generación de empleo, exige buscar una fórmula para cumplir las dos promesas que están en el aire: quitar la carga de los llamados impuestos a la nómina y, al mismo tiempo, mantener los beneficios que se financian con esos impuestos (cajas de compensación, Sena e ICBF).
¿De dónde saldrá la plata para compensar lo que se quite o reduzca por parafiscales sin afectar lo que con estos se financia?
Estamos haciendo todas las cuentas para responder esa pregunta, lograr ganar por unos lados para sacrificar por otros. Al final, este es un reacomodo tributario. No habrá más recaudo, pero sí tenemos que mover las fichas para tratar de poner los gravámenes donde deben estar. Hoy tenemos muchos impuestos sobre el empleo formal.
Creemos que esa no es una fórmula ganadora. En la ley del empleo ya hubo estímulos para generar empleo formal, pero la Unidad de Gestión de Pensiones y Parafiscales dice que solo un 3 por ciento estaba pagando seguridad social por los trabajadores.
¿Por qué ahora será diferente?
El problema es cuando uno crea políticas para ciertos sectores, para unos grupos, para nuevas empresas. Yo, en cambio, creo en políticas más horizontales, para todo el mundo. Quiero una reforma que no distinga por categorías, que sea transversal.
Que todas las empresas del país se beneficien de estos cambios para estimular la generación de empleo formal.
¿Hay riesgo de que lo de los parafiscales no entre en la reforma tributaria, sino que espere una más laboral?
No. Queremos que la reforma tributaria esté en vigencia el primero de enero del próximo año; por eso la urgencia de presentarla el primero de octubre para alcanzar a tramitarla. Existen dudas entre los colombianos porque hay un alto pasivo pensional y los ingresos de los impuestos no subieron tanto...
La reforma tributaria corregirá problemas y distorsiones. Hay personas de altos ingresos que pagan muy poco y de bajos ingresos que pagan mucho.
Desde la Constitución del 91 es la primera vez que se introduce una reforma tributaria en la que el objetivo no es aumentar el recaudo, sino corregir problemas.
Tenemos también la posibilidad de una reforma pensional, pero aún no está plenamente diseñada ni definida. Hay que buscar consensos, primero dentro del Gobierno; después, entre este, empresarios y sindicatos, y, por último, en el Congreso. Será más demorada, pero hay temas inamovibles: no aumentar la edad de la jubilación ni las cotizaciones, que ya de entrada son muy altas.
¿Y de dónde saldrá plata, en especial para lo pensional?
La pensional tampoco es para generar plata. Se corregirán problemas, como este fenómeno que se está viendo, que la gente se pasa de los fondos privados de pensiones hacia el Seguro Social o Colpensiones al final de su vida laboral, con el ánimo de sacar una mejor pensión, porque el Seguro ofrece mejores condiciones. Ese tipo de distorsiones son las que tenemos que corregir.
Plata sí hay Insisto en el déficit y el riesgo de que no haya para pagar pensiones. Plata para pagar las pensiones hay. El problema de nuestro sistema pensional no es falta de plata, es que hay muy pocas personas que hoy en día están ahorrando para una pensión, ya sea en Colpensiones o en los fondos privados. Tenemos muchos sin cobertura en pensiones. El objetivo debe ser ampliar la cobertura. Su antecesor se impuso llevar la economía colombiana a un mejor nivel que la argentina.
¿Usted a que se compromete?
A que Colombia avance en la carrera hacia el desarrollo. Colombia tiene que ser un país que al final de esta década ya entre en ese club muy selecto de países con un alto nivel de desarrollo. Eso quiere decir que tengamos una economía sólida, con buen crecimiento, muy estable en sus principales indicadores: inflación, crecimiento, bajo déficit fiscal.
Pero también una economía más incluyente y una sociedad donde haya menos desigualdad. Ya logramos un pilar muy importante con la estabilidad macroeconómica; ahora tenemos que subir al otro peldaño: crecimiento con equidad.
Martha Morales Manchego / Redacción Economía y Negocios
Gobierno insiste en que no subirá la edad de pensión
septiembre 23 de 2012 -

Foto: Archivo Portafolio.co
El ministro de Trabajo, Rafael Pardo, dijo que al proyecto de reforma todavía le faltan unos ‘hervores’.
El Gobierno reiteró ayer que entre sus planes de reforma pensional no figura el incremento de la edad de los trabajadores para poder jubilarse.
Igualmente, que al proyecto de reforma todavía le faltan unos ‘hervores’ dentro del mismo Gobierno, específicamente en una comisión interministerial sobre el tema, en la que también participa el Departamento Nacional de Planeación (DNP).
Eso, sin embargo, no será suficiente para llevar la iniciativa al Congreso, pues previamente, dijo el ministro del Trabajo, Rafael Pardo, será socializada en la Comisión de Concertación de Políticas Laborales y Salariales, a la que asisten voceros de los trabajadores, empleadores y Gobierno.
Cumplida la vuelta por esas instancias, el proyecto de reforma al sistema pensional será radicado en el Congreso, lo que se estima que ocurra el mes próximo. Pardo se abstuvo de responder algunas preguntas sobre el contenido de la iniciativa, pues, señaló, “no queremos que haya debates parciales ni especulaciones” y aseguró que “el proyecto será muy completo”.
Los trabajadores que están en el régimen de prima media, como el administrado por el Seguro Social y cuyo manejo en cualquier momento pasará a manos de Colpensiones, se jubilan a los 55 (mujeres) y 60 (hombres) si hacen parte del régimen de transición, que finalizará el año entrante. A partir del 2014, las edades aumentarán a 57 y 62 años.
Analistas consideran que es necesario incrementar las edades; algunos piden que sea igual en hombres y mujeres; otros más, que se reduzcan las mesada para los nuevos pensionados.
Un aspecto sobre el cual parece haber consenso es la necesidad de poner fin a los regímenes especiales, que han resistido leyes y que son los que se consumen la mayor parte de los casi 20 billones de pesos que salen del presupuesto nacional para el pago de las pensiones.
domingo, 23 de septiembre de 2012
Arriba los de abajo!
José Manuel
Otaolaurruchi, L.C.
La humildad es una
virtud que confiere a la persona majestuosidad y belleza.
Un joven le dijo a
su padre: "Papá, cuando yo sea grande quisiera ser como vos".
-Y ¿por qué hijo? -"Para tener un hijo como yo".
-Y ¿por qué hijo? -"Para tener un hijo como yo".
¿Por qué una
persona engreída, presumida, altanera provoca tanto rechazo y antipatía? Los
prepotentes son insoportables independientemente del acierto de sus
actuaciones. Puede que sean brillantes pensadores, extraordinarios deportistas
o cualificados artistas, pero si son jactanciosos se vuelven insufribles.
Los engreídos caen
mal porque se apropian de una gloria que no les pertenece. Se endiosan como si
fueran seres superiores y esto es algo intolerable. Nadie duda de la
intrepidez, valor y sagacidad que caracterizó al joven Alejandro Magno, por
ejemplo, pero cuando se quiso atribuir un culto semejante al de un dios,
proskynesis, siendo un hombre normal, sus soldados lo comenzaron a aborrecer.
Por soberbia mató en una fiesta a Clito, su mejor amigo, porque le mostró su
indignación por su carácter despótico. Este asesinato jamás se lo pudo quitar
de su conciencia.
Los engreídos caen
mal porque todos los hombres compartimos la misma dignidad humana y una actitud
displicente o despectiva, hiere. El liderazgo se debe ejercer en actitud de
servicio, no de dominio o de altanería. El desprecio es una ofensa que lastima
y deja sus resquemores. Los engreídos no sólo son aborrecidos por los hombres,
sino también por Dios que "resiste a los soberbios, pero a los humildes da
su gracia" (Sant. 4,6).
La humildad por el
contrario, es una virtud que confiere a la persona majestuosidad y belleza.
Este domingo vemos al grupo de los apóstoles que van discutiendo de camino
sobre quién de ellos sería el más importante. Jesús los llamó y les dijo:
"Si alguno quiere ser el primero, que sea el último y el servidor de
todos" (Mc. 9,35). Acto seguido llamó a un niño y lo puso como
ejemplo, porque "quien no se haga como niño, no podrá entrar en el reino
de los cielos" (Mt. 18,4).
El humilde goza de
libertad interior porque no anda tratando de aparentar lo que no es, ni sufre
por tener que gastar más de lo que no tiene. Reconoce sus errores y aprende de
ellos, se libra de la susceptibilidad que roba la paz interior. La humildad nos
ayuda a reconocer los dones recibidos de Dios y de los hombres. Sabe agradecer
los favores y servicios recibidos. Se alegra con los triunfos de los demás y se
compadece del que sufre una desgracia. "El que se ensalza, será humillado,
pero quien se humilla, será ensalzado" (Mt. 23,13). ¡Qué hermosa
jaculatoria la que nos enseñaron nuestras abuelitas: "Jesús manso y
humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo".
twitter.com/jmotaolaurruchi
twitter.com/jmotaolaurruchi
Colombia es un país de derechas"
Colombia es un país de derechas"
Elespetador.com,
Por: Redacción Política
Fue una
de las conclusiones a las que llegó una investigación de la Universidad
Externado.
Las banderas del conservadurismo que
un día representó Laureano Gómez parece que aún tienen eco en
los pasillos del Congreso. La derechización de Colombia es una realidad. Y en
el país hay dos tipos de derecha: la oligárquica, asociada a valores religiosos
y a las élites terratenientes, representada por el Partido Conservador, y la
tecnocrática, relacionada con valores modernos, que intentan desligarse de la
iglesia y no ven bien la intervención del Estado en los mercados, representada
por el Partido de la U.
Esa es una de las principales
conclusiones a las que llegó la investigación sobre derechización que viene
realizando el profesor Julián Arévalo, junto a su grupo de estudio
en la Universidad Externado, que esta semana se presentó en el V Congreso
Latinoamericano de Opinión Pública.
Este hallazgo toma los resultados de
la encuesta de la Universidad de Salamanca para el último
período del expresidente Álvaro Uribe (2006-2010) a los
congresistas colombianos. “A través del análisis de esas respuestas ubicamos a
estos dos partidos representativos (la U y los conservadores) a la derecha”,
dice Arévalo.
Para él, uno de los claros ejemplos
para localizarlos en la derecha es lo que respondieron al tema de la igualdad.
“Para estos congresistas lo importante no es la igualdad de oportunidades, sino
que los pobres tengan algo”, agregó Arévalo.
Sin embargo, el estudio de este externadista contempla los “bichos
raros” de sus partidos.
En el caso del Partido Conservador, es un grupo de
tecnócratas que se diferencian de los representantes de las provincias.
“Ideológicamente hablando, aunque hacen parte del mismo partido, Andrés
Pastrana es muy diferente a José Darío Salazar”, concluye Arévalo.
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