cronicadelquindio.com ENERO 30 DE 2025
Por: Juan José Orrego López
Soy un colombiano que le debo mucho a mi país, la respeto y la defiendo, donde disfruto plenamente a Mi Dios como guía principal de mis actuaciones que a pesar de las situaciones duras que se vive en medio de un racismo, peleas, rencores y odios, jamás dejaré de luchar por salvar y unir a mi Colombia, aunque sea una voz sola frente a esa variedad de poderes e intereses disfrazados dentro de una sociedad civil, con líderes y con gobernantes que no les interesa proteger al país.
Colombia cruza por caminos espinosos sin darles soluciones, que unido al impase diplomático de migración de colombianos en USA, los dos presidentes, adoptaron medidas, dejando en riesgo pactos comerciales o agrícolas acordados, creando una incertidumbre sin saber su rumbo, conociendo que existen soluciones posibles e inmediatas en vez de generar enfrentamientos.
Dirigir un país con líderes llenos de egos, emociones o rencores guardados, es una lección al mundo para no elegir ese tipo de líderes que podrán actuar o ya actúan sin mirar más allá ni valorar los daños inmediatos económicos, sociales o jurídicos, pues más que dar tranquilidad, se generó una lucha de pensamientos o posiciones ideológicas, ambos nefastas, que el mundo hoy las rechaza, donde lo que busca la mayoría de países, es soluciones en beneficio del planeta y no de unos cuantos empresarios o países.
A raíz del impasse diplomático, publicaron mensajes muchos líderes de todos las tendencias o partidos, como si ya se hubiera triunfado o perdido una guerra que no existe, que en vez de dar tranquilidad y no incendiar más el país, reflejan estos mensajes es una inmensa desilusión y engaño de esos líderes, ex presidentes, congresistas, gobernantes que quieren seguir jugando con el país incluido el actual gobierno como si no conocieran la historia de daños o errores del pasado.
Es un enfrentamiento absurdo que se debe valorar y analizar de manera lejos de pasiones o luchas personales, cuando debe ser más profesional o diplomático con todos los actores visionando futuros corrigiendo errores, sin emociones o sentimientos y mirar más allá, viendo la realidad, que es ahí donde deben estar o ya está la mirada del mundo que está pendiente.
Hoy si que desearíamos tener líderes visionando el país defensores de lo público, conocedores de la deficiente estructura y no más de esos cuestionados que por ocupar un cargo público, actúan como voceros de la verdad, que por sus rasgos físicos, oratoria o gritos de odios, asustan es al país. Hoy sufre Colombia por no tener líderes con principios y valores claros que ante semejante vacío de estadistas, salen los cantidades llamados, oportunistas o los inmaculados salvadores, listos a defender al país, cuando muchos de ellos, terminarán cuestionados por sus actuaciones. Ejemplos sobran.
Solo se oyen gritos o señalan culpables para lavarse las manos. Solo pido a mi Dios, proteja al país porque son muchos los que gobiernan o han gobernado, no quieren luchar por Colombia, pero sí por sus intereses.
Víctor Herrera M., en uno de sus artículos expresa, “La primera baja en la guerra, es la Verdad”. ¿Entonces, Quién dice la verdad?
La primera baja en la guerra, es la Verdad
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Buen día y un buen año para ti y para todos en especial para este mundo revolcado.
ResponderEliminarCreo que lo ocurrido en relación a la diplomacia es tan solo alaridos y amenazas en una disputa entre dos personas que ven el mundo desde orillas opuestas, cuyo final decanta en eso, amenazas y gritos adornados por los medios, que se oyeron por todo el mundo.
Digo que es solo el impase entre dos personas, porque ni Trump ni Gustavo son emperadores de un sistema dictatorial, hay acuerdos y convenios entre las partes que requieren la aprobación de cada una de las partes involucradas, en especial si se trata de comercio.
La lección que se debe sacar es que ningún mandatario debe poseer el poder de determinar gestión alguna sin el consentimiento de los demás poderes del estado, que se reduce a estar sujeto a la voluntad de todo el pueblo, que como encargado gobierna. Un presidente de un país democrático como el nuestro o como el de EEUU, no puede tomar desiciones que no sean consultadas y aprobadas por el pueblo que preside.
Un abrazo.